Zócalo

Priistas reclaman a EPN un cambio de estrategia

José VILCHIS GUERRERO

En un hecho inédito –por lo menos en un año electoral, o tal vez por ese motivo- que un grupo de priístas con presencia en estructuras del gobierno y de la iniciativa privada, declaró que México necesita un plan nacional de reactivación económica, dirigido al sector primario de la población.

También es necesaria dijeron, la inyección de capitales, para detonar la economía familiar y la creación de microempresas; así como la justa aplicación del Estado de Derecho para garantizar las inversiones que generen más empleos y bienestar económico, ante la más grave crisis política de que se tenga memoria en la época contemporánea.

Antonio Camacho Ruíz, coordinador de Identidad Nacional, grupo integrado por priistas que participan en diversos ámbitos de la vida nacional, preocupados por el desarrollo del país, con diversos cargos públicos  y privados, que pugnan por el buen funcionamiento económico y social, reclamaron abiertamente al gobierno un cambio de rumbo.

Luego de expresar al presidente Enrique Peña Nieto su reiterado apoyo incondicional, Camacho manifestó que los más de 19 millones que votaron a su favor, “queremos un México sin violencia, un México en el que impere el Estado de Derecho como máxima; queremos un México mejor para nuestros hijos”.

Camacho Ruíz, acompañado de José Armando Villar Hernández, presidente del Poligonal del Centro Histórico; Diego García Alamillo, servidor público; Jaime Ignacio Guzmán Fontanot, dirigente de Logias Masónicas y Mario Iván Hernández Ruiz Esparza, enlace con grupos religiosos, expuso que en México es indispensable que se respete el derecho a la manifestación de las ideas y a los derechos humanos.

A pregunta expresa sobre la situación de violencia que se ha vivido en los últimos meses de 2014, expresó que hoy como nunca, México enfrenta una de las más graves crisis políticas de las que se tenga memoria en la época contemporánea. “Asesinatos, secuestros, extorsiones, narcotráfico, bloqueo de carreteras, vandalismo e impunidad son el diario acontecer. Aunado a la grave crisis económica que viven nuestras familias; donde cada día se gana menos y la canasta básica está más cara”.

En conferencia de prensa, analizó, sin tapujos: Las reformas estructurales eran necesarias e impostergables, pero siguen siendo insuficientes, ya que deben de ir acompañadas de acciones inmediatas y extraordinarias, para que puedan verse reflejadas en los hogares mexicanos.

En una actitud autocrítica insospechada, sostuvo que el PRI, su partido, “requiere una transformación a fondo, ya que cada día está más alejado de la sociedad y se ha convertido en una estructura de amigos, en donde sólo buscamos a la gente cuando pedimos el voto. Regresemos a nuestros orígenes, agradezcámosle al pueblo de México su confianza, que nos permitió regresar a su servicio, ya que somos empleados de México. No lo traicionemos. México merece todo nuestro respeto y agradecimiento”, dijo.

De frente, le dijo a EPN: “Señor Presidente, sabemos que sus intenciones son las mejores para con México. Pero es hora de redirigir el rumbo de la Nación y sus políticas de desarrollo, en la búsqueda de un bienestar para cada uno de los ciudadanos y sus familias”.