Hacer efectivos los derechos de las personas que viven con VIH/SIDA

La CDHDF demanda su protección ante cualquier forma de discriminación. Tres de cada diez personas en todo el país no están dispuestos a compartir su casa con personas que viven con este padecimiento.

La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) hizo un enérgico llamado a la sociedad en general, así como a todas las autoridades de la Ciudad de México a continuar, e incluso redoblar, sus esfuerzos para hacer efectivo el ejercicio de los derechos de las personas que viven con VIH/SIDA y a su protección ante cualquier forma de discriminación.

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Discriminación en México (Enadis 2010), realizada por el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), tres de cada diez personas en todo el país no están dispuestos a compartir su casa con personas que viven con VIH/SIDA.

Este grupo de población  se encuentra dentro de los más vulnerables y discriminados, de acuerdo con la Encuesta sobre Discriminación en la Ciudad de México (Edis-CdMx 2013), realizada por el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred).

En el marco del Día Internacional para la Cero Discriminación, este Organismo Defensor advirtió sobre la necesidad de aceptar y celebrar la diversidad, como una forma para reforzar la cohesión social y transformar el futuro en beneficio de quienes habitan y transitan en la Ciudad de México.

La CDHDF se unió este 1º de marzo a la conmemoración del Día Internacional para la Cero Discriminación, impulsado por el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA), con el propósito de frenar y disminuir cualquier tipo de acciones discriminatorias y para construir sociedades justas e igualitarias.

En este contexto, el Estado mexicano debe garantizar el ejercicio pleno de derechos y los mecanismos para su protección, desarticulando y trasformando estereotipos y prácticas discriminatorias en contra de las personas en situación de vulnerabilidad, con el fin de lograr una sociedad más igualitaria, libre de toda forma de discriminación y violencia.

Las personas que viven con VIH/SIDA son más vulnerables a sufrir discriminación, ya que la desinformación generalizada sobre el tema es causa de estigmas y señalamientos, lo que redunda en restricciones e impedimentos para el goce de sus derechos humanos, tanto en los ámbitos público como privado, en contradicción con lo que ONUSIDA ha planteado como su objetivo principal: que todas las personas valoremos y abracemos la diversidad.

La CDHDF recordó que ONUSIDA desarrolló un enfoque de acción acelerada para alcanzar objetivos con plazos definidos al año 2020, con la finalidad de erradicar la pandemia del VIH/SIDA, donde destaca el reducir en un 75 por ciento  la cifra de nuevas infecciones; garantizar que 90 por ciento  de las personas que viven con VIH conozcan su estado serológico; que 90 por ciento de quienes lo conocen tengan acceso a un tratamiento; y que 90 por ciento de quienes siguen un tratamiento logren reducir su carga viral.

Lo anterior, señaló La CDHDF, con el fin de mejorar el estado de salud de estas personas y de disminuir el riesgo de transmisión del virus.

Un trato desigual y el estigma basado en el estado de salud, el género, la orientación sexual, la drogodependencia, la condición de discapacidad, entre otras, impide que las personas tengan acceso a servicios de prevención, tratamiento, atención y apoyo relacionados con el VIH para salvar vidas.

Asimismo, este organismo de la capital mexicana advirtió que las personas migrantes o refugiadas afrontarán un riesgo adicional en la coyuntura actual, cuando el gobierno estadounidense encabezado por Donald Trump ha amenazado con incrementar las acciones para expulsarles de su territorio, lo que les colocará en situación de mayor discriminación y dificultades de acceso a servicios de salud para prevenir o darles tratamiento en caso de que vivan con VIH.

Para la CDHDF, el Día Internacional para la Cero Discriminación es una oportunidad para reivindicar el derecho a vivir sin estigmas ni discriminación, así como para generar conciencia en la sociedad y en las instituciones de gobierno, buscando abatir prácticas que, en los hechos, tienen como resultado la desigualdad y la injusticia para quienes viven con VIH/SIDA.