Gómez Gallardo: el gran reto, defender los derechos de la Constitución de la CDMX

“Seguiremos trabajando juntas y juntos para continuar construyendo una Ciudad donde el ejercicio pleno de los derechos humanos sea una realidad para todas y todos”

El gran reto que nos pone enfrente para los próximos meses es sin lugar a dudas la defensa de los derechos fundamentales que se plasmaron en la Constitución de la Ciudad de México, manifestó la Doctora Perla Gómez Gallardo, al concluir su comparecencia en la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México.

La jurista Gómez Gallardo se refirió a diversas acciones de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación interpuestas desde la Presidencia de la República,  el Senado de la República,  por las cuales   impugnado la reciente Constitución de la Ciudad de México, apenas aprobada completamente en enero pasado por una Asamblea Constituyente.

A continuación presentamos el texto íntegro de la presidenta de la Comisión de los Derechos Humanos  pronunciado en la sede de esa Asamblea Legislativa.

Las cinco razones para aceptar la presidencia de la CDHDF

Una vez presentado ante ustedes un Informe resumido de las acciones y la gestión que durante el 2016 he tenido la oportunidad de encabezar desde la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal.

Recuerdo bien las cinco razones por la que era provocador postular y en su momento aceptar el reto de encabezar a la Comisión.

La primera, era el momento coyuntural de la Reforma Política que vivía el Distrito Federal, lo que permitió a la Comisión participar activamente y de manera respetuosa a la soberanía de la Asamblea Constituyente en tan importante proceso.

La segunda, fue conservar en los resultados, las mejores prácticas en la defensa y promoción de derechos humanos, con una relación respetuosa e institucional con otras autoridades, teniendo claro en todo momento que la autonomía se ejerce no sólo frente a la autoridad sino ante personas o grupos de interés que afectan el legítimo reclamo de las víctimas. Lo anterior sin menoscabo de los convenios, acuerdos y trabajos de intercambio con la autoridad para coadyuvar, capacitar y anticipar escenarios adversos para la garantía de los derechos fundamentales.

La tercera, era integrar una agenda de la sociedad civil y de otros sectores de la sociedad y la academia, que tienen análisis, documentación y estudios de casos en materia de derechos humanos que requieren seguimiento y atención en la Ciudad de México. Reconocer el trabajo que realizan las organizaciones y la cercanía con las personas que requieren de seguimiento de sus casos para evitar su vulneración y sobre todo evitar que se repitan situaciones similares.

La cuarta fue generar una cultura no solo de promoción y defensa de los derechos humanos, sino sobre todo una estrategia preventiva y visibilización en la materia, reconocer la pluralidad, el respeto y la tolerancia que debe prevalecer en una sociedad compleja como lo es la de la Ciudad, capital del país. Asimismo, establecer en las tendencias más vanguardistas, no solo la ponderación de derechos que solo se logra en los casos concretos, sino la armonización de los derechos para que concurran en un esquema de dignidad y bien común de las personas.

Y el quinto, era incluir de manera transversal la igualdad de género, instaurar y actuar la transparencia y rendición de cuentas como el requisito imprescindible para la actuación de la Comisión, con las mejores prácticas, el uso austero pero efectivo de los recursos públicos.

Cada uno de ellos se ha materializado en acciones concretas y se pueden validar con datos duros. Cada acción ha valido la pena en beneficio de las personas que depositan su confianza en esta Comisión.

Frente a cualquier queja o petición el personal de la Comisión actúa de manera diligente para documentar e investigar la actuación de la autoridad, sin embargo, como toda institución de servicio, la atención que se brinda no es siempre satisfactoria para las personas peticionarias, por ello, al interior de este Organismo Público Autónomo hemos apostado por fortalecer e invertir en la profesionalización y capacitación permanente de nuestro personal.

La prevención, la visibilización, el rigor técnico de las Recomendaciones, las acciones de territorio y la transversalidad de género y la transparencia han sido los ejes de trabajo de esta gestión, aunque a veces esta vocación de servicio y de prioridad para algunas de las personas que atendemos no siempre satisfaga sus intereses, incomode a autoridades reticentes y se cuestione desde algunos grupos sociales, la única agenda que prevalece y prevalecerá será la de los derechos humanos. Lo anterior sin dejar de reconocer lo valioso de las críticas y propuestas que se sigan fortaleciendo en beneficio de la institución.

Nos debemos a la gente, a la defensa de sus derechos, a la documentación e investigación de las violaciones a los derechos humanos y a la construcción de una agenda en política pública que garantice y proteja los derechos fundamentales de manera integral, por ello, el diálogo institucional y formal de esta Comisión con los diversos poderes federales, locales y actores políticos de esta Ciudad es una herramienta fundamental que hemos y seguiremos usando de manera seria y profesional.

Pero este diálogo no sólo se ha limitado a los actores políticos de las instancias públicas, sino que lo hemos abierto y mantenido con las Organizaciones de la Sociedad Civil, con los grupos sindicales, con los grupos en condiciones de vulnerabilidad, con agentes internacionales, con otras instancias de defensa de los derechos humanos, con las personas que viven y sobreviven en calle, con las personas privadas de su libertad, y con todo aquel grupo o sector de nuestra sociedad que tenga como interés la defensa, promoción y protección de los derechos humanos.

Estos intereses en común nos han permitido colocar en la agenda pública algunos temas de interés que en el pasado no se habían logrado colocar como parte de las prioridades para las autoridades de esta Ciudad, por ello, hago públicamente el reconocimiento y agradecimiento a todas las personas que han trabajado de la mano con esta Comisión para avanzar en pro de la defensa y protección de los derechos fundamentales.

Ante la prevalencia de los discursos de odio y xenofobia contra las hermanas y hermanos migrantes, repudiamos cualquier expresión en este sentido. Provenga de quien provenga, el silencio es cómplice, no dejaremos de decirlo claro y fuerte, la libertad de expresión tiene su límite en la incitación al odio y la discriminación.

Hemos de reconocer que existen grandes pendientes que quedan por atender en esta Ciudad, de entre ellos es de destacarse la enorme agenda que se relaciona con el sistema penitenciario, el sistema de sanciones penales y de reinserción social así como en los temas de crecimiento urbano, con base en una visión del derecho humano a la Ciudad.

Atendiendo estos dos grandes temas y entendiendo que en el caso del sistema penitenciario tiene que ser transformado desde su raíz; así como la impostergable atención al desarrollo urbano con una visión de derechos humanos y de Ciudad, antes que concluya este año, la Comisión de Derechos Humanos emitirá una propuesta general de un Nuevo Modelo de Reinserción y Reducación Penal para la Ciudad de México basándonos en las condiciones reales en las que se encuentran los centros penitenciarios en la capital y formulando propuestas concretas para un nuevo re-diseño institucional, así como el informe sobre el crecimiento urbano y derechos humanos. Ambos convocando de manera plural e incluyente a especialistas, academia, sociedad civil y las propias autoridades.

Sin menoscabar o ignorar otros grandes problemas que enfrentan las personas que habitan y transitan por esta Ciudad y que se relacionan con el ejercicio efectivo de los derechos humanos, he de destacar en esta tribuna que el gran reto que nos pone enfrente para los próximos meses es sin lugar a dudas la defensa de los derechos fundamentales que se plasmaron en la Constitución de la Ciudad de México y que han sido impugnados mediante la presentación de diversas acciones de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Hoy no sólo toca defender lo que se plasmó en el texto Constitucional, sino también y, sobre todo, defender lo que como sociedad capitalina hemos ganado en muchos años y que hoy incluso se ha cuestionado por quienes no necesariamente se caracterizan por tener una perspectiva de derechos humanos progresista ni respetuosa de estándares en la materia.

Esta Comisión no sólo asume su papel que le corresponde para apersonarse ante la Suprema Corte de Justicia y presentar nuestros argumentos jurídicos para defender lo que se ha conseguido hasta el momento y para mantener el avance y progresividad de los derechos fundamentales, y el fortalecimiento de la eficacia y autonomía de la propia Comisión, sino que adicionalmente, el día de hoy estamos solicitando a las y los ministros que integran la Suprema Corte a que se adopte un mecanismo de audiencias públicas y participación abierta a todos los grupos, instancias y organizaciones (incluidas las personas que conformaron la Asamblea constituyente) que han expresado su interés y/o preocupación por el debate que se desarrollará en el máximo tribunal sobre el alcance de las definiciones y obligaciones que en materia de derechos humanos se han reconocido en el nuevo texto Constitucional.

Un debate así de importante y trascendente no puede quedarse limitado sólo a las partes que intervienen en el litigio, un debate sobre nuestros derechos humanos, sobre nuestras garantías y sobre las obligaciones de las autoridades para su protección y garantía nos debe involucrar a todas y a todos.

Los avances logrados son muchos, todos a fuerza de conquistas históricas, pero los retos que se nos presentan por delante son aún mayores, defenderemos lo que hemos conseguido y seguiremos trabajando juntas y juntos para continuar construyendo una Ciudad donde el ejercicio pleno de los derechos humanos sea una realidad para todas y todos. La Comisión de Derechos Humanos está lista, con la convicción que en la fuerza de los argumentos prevalecerá el espíritu progresista que nos caracteriza como Ciudad de México.

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