Emmanuel Lubezki gana el Oscar 2015 por mejor fotografía

Reúne en sus trabajos tradición artística y vanguardia tecnológica 

Después de ganar su primer Oscar en 2014 por la película “Gravedad” de Alfonso Cuarón, al fotógrafo mexicano Emmanuel “El Chivo” Lubezki, se le reconoció por segundo año consecutivo en la Academia su trabajo, en esta ocasión, por su trabajo en “Birdman” del director Alejandro González Iñárritu.

Después de ganar su primer Oscar en 2014 por la película “Gravedad” de Alfonso Cuarón, al fotógrafo mexicano Emmanuel “El Chivo” Lubezki, se le reconoció por segundo año consecutivo en la Academia su trabajo, en esta ocasión, por su trabajo en “Birdman” del director Alejandro González Iñárritu.

El triunfo de Lubezki en la edición número 87 de los Premios de la Academia Cinematográfica  lo convirtió en el primer mexicano en ganar  el Óscar en dos ocasiones consecutivas y  en la misma categoría, ya que en 2014  lo recibió en la misma terna con ‘Gravity’ y este año lo recibió por el filme Birdman.

‘Birdman’ también marcó la séptima vez que Lubezki competía por un Oscar, antes de sus triunfos, las nominaciones llegaron con ‘A Little Princess’ (1996), ‘Sleepy Hollow’ (2000), ‘The New World’ (2006), ‘Children of Men’ (2006), ‘The Tree of Life’ (2012).

En el tono flemático que le caracteriza al recibir su premio el fotógrafo dijo:

“Me gustaría compartir este premio con el equipo de la película y los nominados, con mi amigo Alejandro Iñárritu por su curiosidad, su pasión y amistad, con mi esposa, mis padres y mi familia. Muchas gracias.”

Al igual que Cuarón, Emmanuel Lubezki, cariñosamente conocido como Chivo,  estudió en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la UNAM, ha tenido en su carrera 7 nominaciones por lo que ha sido  el mexicano con más candidaturas para una estatuilla individual, más que un fotógrafo un verdadero artista, amante del detalle y la perfección,  cuidó la composición cinematográfica de una treintena de películas, entre las que se encuentran “El árbol de la vida”, “Un paseo por las nubes”, “¿Conoces a Joe Black?”, “La leyenda del jinete sin cabeza”, “Y tu mamá también” y “Lemony Snicket, una serie de eventos desafortunados”, este filme  fue nominad a cuatro premios de la Academia.

La carrera del mexicano Emmanuel Lubezki podría dividirse en tres grandes etapas que destacan su innegable talento, su sensibilidad y curiosidad artística lo han llevado a ser considerado el gran primer cinefotógrafo de la era digital del cine. Lubezki ha decidido abrazar el lado geek y tecnológico que ofrece el presente a quienes hacen cine.

A los puristas y tradicionalistas del cine esto es algo que les hace mucho ruido. Hay incluso quienes aseguran que el trabajo de fotografía actual en el cine está demasiado cargado hacia los efectos especiales y los avances de la filmación digital sobre el uso de la tradicional película de celuloide.

Más allá de opiniones, lo que se está viviendo es la evolución natural del cine, que en sus más de 100 años siempre ha abrazado los  avances tecnológicos que le permitan ofrecer el mayor realismo, poco a poco fue incorporando  el sonido, el color, el widescreen, el sonido Dolby, la 3D, las cámaras digitales, la postproducción digital, etc. Y es justo en estos terrenos de vanguardia — donde se juntan la fotografía tradicional de cine, los avances tecnológicos, los efectos especiales y los presupuestos que permiten tomar riesgos — donde Lubezki tiene un lugar protagónico, ganado por su talento tecnológico y su curiosidad visual.

De ‘La hora marcada’ a ‘Gravity’

La primera etapa de la carrera de Lubezki es la de sus años de formación en México. Estudió cine al lado del director Alfonso Cuarón y trabajó en series televisivas de género como La hora marcada, una serie de terror de finales de los años 80. De ahí siguieron sus primeros trabajos en cine con películas locales como Sólo con tu pareja, Bandidos y Como agua para chocolate.

La segunda etapa fue su incursión en Hollywood, donde en 1993 hizo Twenty Bucks y en 1994, Reality Bites. Su rápido crecimiento a partir de proyectos muy distintos entre sí se confirmó cuando en 1995 fue nominado al Oscar por primera vez por La Princesita (dirigida por Alfonso Cuarón). En esta etapa llegaron también reconocimientos y nominaciones por su trabajo en cintas como Sleepy Hollow, del estadounidense Tim Burton.

Finalmente llegó su etapa de explosión artística y creativa; de arte fotográfico en estado puro y avances tecnológicos inigualables. Aquí se destacan filmes como The Tree of Life y The New World de Terence Malick; y más adelante Gravity (Cuarón) y Birdman (González Iñárritu).

El arte del Plano secuencia

Fue entre la segunda y tercera etapa de su carrera que Lubezki se separó del resto de sus colegas para dar un salto cuántico respecto a lo que es capaz de concebir y realizar.

Una de las fascinaciones habituales de directores y fotógrafos de cine en todo el mundo es el concepto del plano secuencia. Una toma que se alarga, que no hace cortes por varios minutos, que acompaña a los personajes en tiempo real y que requiere de un elaborado y complicado trabajo de coordinación entre mucha gente en un set de filmación, incluidos actores y técnicos. Un ejercicio donde si algo sale mal, la escena debe repetirse desde el inicio.

Directores como Steven Spielberg, Martin Scorsese, Orson Welles, Paul Thomas Anderson y Brian de Palma, por mencionar sólo algunos, han dejado una muestra de sus capacidades incluyendo plano secuencias, ahora célebres, en uno o varios de sus filmes.

Lubezki y Cuarón siempre han intentado incluir planos secuencias en los filmes que hacen juntos. Pero en 2006, cuando hicieron Children of Men, llevaron el concepto al siguiente nivel. Y no una, sino dos veces. En la secuencia del auto que es atacado, y otra vez en la del recorrido entre ruinas y edificios bajo ataque.

Aquí abajo, un video del making of de esta notable secuencia del auto en Children of Men y que ya mostraba en 2006 cómo funcionaba la mente de Lubezki para resolver algo que quería intentar

Seis años después, Lubezki estaría directamente involucrado en la invención y desarrollo de una herramienta llamada Lightbox, que permitió crear el ambiente de falso espacio exterior para la película Gravity. De una complejidad técnica y fotográfica nunca antes vista, hoy sabemos que  el resultado es una experiencia de cine inigualable y al mismo tiempo,  un trabajo que le valió su primer Oscar.

Aquí abajo pueden ver un poco sobre el Lightbox (les recomendamos el making of que viene en el BluRay de Gravity), tan solo una de las varias herramientas a concebirse para poder hacer Gravity.

La Técnica  Lightbox

Lubezki se ha hecho de su segunda estatuilla por su trabajo en Birdman, del mexicano Alejandro G. Iñárritu.

La película (nominada este año en 9 categorías para el Oscar: mejor película, director, guión original, actor, actor de reparto, actriz de reparto, mezcla de sonido, edición de sonido y fotografía) aparenta ser una sola toma, pues logra esconder no solo los cortes entre escenas o momentos, sino la cámara misma al pasar frente a espejos, al rodear personajes en camerinos al flotar en espacios imposibles. Se trata de un nuevo logro técnico y de efectos especiales que no se pueden concebir por separado, que trabajan juntos con el mismo fin. Y ningún fotógrafo hace esto como Lubezki.

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