Una joven maestra de Educación Física rescata la Pelota Mixteca, su tradición e identidad

 

  • La apoyaron las personas adultas mayores de su comunidad
  • Es un deporte y tradición de origen prehispánico con más de dos mil años de antigüedad
  • Cuatro localidades del municipio de Santo Domingo Tonalá, Oaxaca, viven hoy de manera distinta el juego de pelota mixteca, uno de sus principales rasgos de identidad
  • Participan niños, niñas, mujeres y artesanos

 

 

Santo Domingo Tonalá, Oaxaca.- Una maestra de Educación Física, Guadalupe Martínez Sánchez, de 25 años, inició una tarea que le parecía cuesta arriba. Logró entusiasmar a las personas adultas mayores de su comunidad de que podía rescatar la tradición de la pelota mixteca.

 

Al iniciar su labor de rescate del juego en su comunidad, que tiene más de dos mil años de antigüedad, recibió las críticas de los hombres, los más reacios a que una mujer fuera quien les hablara de la Pelota Mixteca.

 

“Me bloqueaban y me decían: Tú eres mujer y este deporte es de hombres. Y más, una chamaquita, ¿pues cómo?”

 

Yo les decía: “soy maestra en educación física y acabo de terminar mi licenciatura’”.

 

 

La situación cambió cuando Guadalupe y jóvenes empeñados en sacar adelante el rescate de la Pelota Mixteca hablaron con los adultos mayores de su localidad. “Cuando fuimos entrevistándolos, fueron felices porque los volteamos a ver y nos compartieron con gusto su saber sobre el deporte de la Pelota Mixteca”.

 

“Pues la mano se mete así en los guantes y se enceran las vendas para que tengan más fuerza”, nos decían las personas adultas mayores de nuestra comunidad para explicarnos cómo se realiza ese juego.

 

Yetla de Juárez, San Andrés Sabinillo y Natividad, además de Santo Domingo Tonalá, del municipio del mismo nombre, son las localidades del estado de Oaxaca donde la Pelota Mixteca, deporte y tradición de origen prehispánico tiene más de dos mil años de antigüedad. El proyecto de Guadalupe de rescatar la Pelota Mixteca se transformó y revitalizó por medio del Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (Pacmyc) instaurado en los años 2013 y 2015.

 

“Cuando inicié el primer torneo de este juego -dijo Guadalupe en una entrevista- las vendas se adquirían en las farmacias y cuando me apoyó el Pacmyc, las compramos más resistentes. Pudimos adquirir pelotas de esponja, guantes, hilos y piel de venado, que cuestan bastante”.

 

 

Este programa con las siglas Pacmyc, señaló Guadalupe, también contribuyó a que se rompieran esquemas dentro de la práctica habitual de este deporte precolombino: “Este programa trajo demasiados beneficios. Los niños se involucraron en la primera etapa. Es muy importante incluirlos en algo que pertenece a nuestra memoria histórica. Un impacto fundamental fue haber introducido también a las niñas, pues en este juego antes sólo intervenían hombres”.

 

“El objetivo de este proyecto —agregó— es permitir que el juego de pelota continúe vigente entre los pobladores de la comunidad. Surgió al verse amenazada la preservación y protección ante la escasez de público”.

 

“El juego ya no se practicaba entre niños y adolescentes”. “Cuando acudí a estos eventos me preguntaba: ¿dónde están los niños y dónde están las niñas? ¿Dónde están las mujeres y dónde están los adolescentes?”

 

En el primer torneo de pelota mixteca que se llevó a cabo en Santo Domingo Tonalá con esta modalidad, se ocupaban pelotas de esponja, que sólo se podían conseguir en las tiendas o almacenes, y fue hasta el año 2013, con el apoyo del Pacmyc, que por primera vez se mandaron a hacer las pelotas adecuadas para los niños y las niñas.

 

 

“La variante con la que nosotros jugamos es la pelota mixteca de forro. Todo causó mucho eco, los niños conocieron la pelota, se enteraron del proceso. Los artesanos fueron felices porque nadie antes se atrevió a encargarles 30 o 20 pelotas, porque solamente las hacen los artesanos mixtecos. Era bien padre que el dinero se quedara en la comunidad y no en una tienda comercial”, recordó esta entusiasta la promotora de la educación física.

 

Con este proyecto, dijo Guadalupe, se cumplió el objetivo de preservar y promover esta actividad considerada uno de los rasgos identitarios más significativos de la región. “Logramos rebasar nuestro objetivo que en un principio no lo visualizamos.

 

Actualmente son cuatro comunidades de nuestro municipio las que siguen participando. “Un alcance padre fue involucrar a los niños y a las jovencitas. Es la primera vez y no he visto otro lugar donde se incluyan a las niñas”, dijo Guadalupe Martínez Sánchez, la profesora de Educación Física que ha logrado recuperar una tradición de las culturas mexicanas más antigua, la Pelota Mixteca.