“No tendremos cómo sostener ni a los jóvenes ni a los viejos”: Graue

  • Para afrontar los retos del envejecimiento de la población se requiere consolidar la educación superior.
  • “Para el 2050 seremos más de 150 millones de mexicanos, unos 30.4 millones serán jóvenes y otros 32 millones estarán arriba de los 60 años”, advirtió el rector de la UNAM. Debe invertirse  al menos el 1 por ciento del producto interno bruto en ciencia y tecnología para ser un país productivo y competitivo.

Foto: T E

“Para el 2050 seremos más de 150 millones de mexicanos, unos 30.4 millones serán jóvenes y otros 32 millones estarán arriba de los 60 años”, advirtió el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Enrique Graue Wiechers.

El gran sector va a ser el de la población en edad laboral, señaló el rector de la UNAM, quien advirtió que  si el país no se prepara para consolidar a la educación superior,  “no nos preparamos para desarrollarla, no tendremos cómo sostener ni a los jóvenes ni a los viejos”.

Durante el Foro “Educación para el empleo”, el rector de nuestra máxima casa de estudios manifestó que México requiere incrementar la cobertura en educación superior para aprovechar el bono demográfico y hacer frente a los retos de las próximas décadas, en las que la población de adultos mayores aumentará significativamente.

Graue Wiechers mencionó que aunque en los últimos 25 años la matrícula en educación superior pasó de 1.2 millones a tres millones de estudiantes, el esfuerzo en este nivel educativo es aún insuficiente. La aspiración en los próximos años es llegar, al menos, al 45 o 50 por ciento.

Este porcentaje, dijo, permitiría equipararnos con algunos países de la región como Costa Rica, que tiene una cobertura del 45 por ciento, mientras que en Argentina es de más del 80 por ciento.

“Necesitamos crear más oportunidades de educación superior para todos los jóvenes del bachillerato, más aún porque la cobertura en educación media superior ya ronda en el 82 por ciento”, agregó.

México también necesita invertir más en ciencia y tecnología; insistir en que se destine, al menos, el uno por ciento del producto interno bruto (PIB) a estos sectores, pues de otra manera “difícilmente podrá ser el país productivo y competitivo que busca ser”, concluyó Graue Wiechers.