El INBA rendirá un homenaje al muralista, pintor y grabador mexicano Arturo García Bustos

  • El homenaje se llevará a cabo este  martes 8 de agosto a las 19:00 en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes; entrada libre.
  • “Era alguien involucrado con las causas sociales de una manera muy clara, desde el compromiso personal y desde su obra”: Luis Rius.
  • Hace falta una compilación de los trabajos y críticas dedicadas a García Bustos y “organizar una serie de exposiciones temáticas sobre su generación para redescubrir la enorme calidad de esos artistas y posicionarlos dentro del mercado del arte”.

“Hay artistas que, cuando fallecen, dejan como legado su obra y, básicamente, lo importante es eso”, dijo Luis Rius Caso,   titular de los museos Mural Diego Rivera y Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), quien participará este  martes 8 de agosto a las 19:00 en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes en el homenaje a Arturo García Bustos, fallecido el pasado 7 de abril.

Sin embargo, con el maestro García Bustos no solo fue así, porque también se perdió a un creador muy generoso; era alguien que ponía cotidianamente un acento de humor, de alegría y de bondad a la relación entre personas y artistas”, añadió Rius Caso.

“El maestro fue muy generoso en cuanto a sus relaciones y conexiones. Podíamos recurrir a él para saber de algún artista de su época. Era una fuente viva de conocimientos que se ponía al servicio de los demás”, señaló Rius Caso,

“Le interesaba relacionar a personas que él consideraba que se debían de conocer. Era un promotor de cosas buenas sin proponérselo. Esta dimensión humana y profesional es algo de lo que me interesa hablar”.

Luis Rius recordó que durante el homenaje que le rindió el Museo Mural Diego Rivera a García Bustos el año pasado, con motivo de sus 90 años de vida, se resaltó su papel de activista social. “El homenaje fue muy sentido, un tanto de despedida, porque ya lo veíamos muy mal. No obstante, se hizo con mucho cariño y se abordaron sus diversas facetas: pintor, muralista, grabador.

“Pero algo por lo que también destacó fue por su perfil de activista político y social, dentro de una línea que ya no se vive y que llevaba a cabo en la vida cotidiana. Era alguien involucrado con las causas sociales de una manera muy clara, desde el compromiso personal y desde su obra”.

García Bustos fue parte del grupo conocido como Los Fridos. “Perteneció a la segunda generación del muralismo que se forjó con los maestros fundadores de lo que yo llamo la vanguardia mexicana, en la que García Bustos fue alguien muy original, sin pretender serlo.

El extinto secretario de Cultura, Rafael Tovar y de Teresa, dijo que García Bustos era el último muralista mexicano que representó la gran corriente social del muralismo mexicano, que tuvo en  José Clemente Orozco, Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, sus grandes exponentes.

“Dentro de esta escuela brilló por su gran originalidad y su tratamiento de temas políticos, sociales y poéticos”, dijo Rius Caso quien subrayó  los  grandes dotes técnicas en la pintura de García Bustos, algo que caracterizó a su generación, pero fue sobre todo un extraordinario grabador.

“No se trata de comparar, pero está a la par de Leopoldo Méndez, Pablo O’Higgins o Fernando Castro Pacheco”, mencionó el director de los museos Mural Diego Rivera y Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo del Instituto Nacional de Bellas Artes.

Asimismo, Rius mencionó en una entrevista que García Bustos vivió muy amorosamente con la también artista Rina Lazo, algo muy complicado entre creadores. “Los artistas tienen el ego grande, son creativos y viven mundos muy complejos. Sin embargo, ellos supieron complementarse muy bien. Formaron, en esta amalgama, una bohemia como de izquierda, muy decantada a la esencia de lo mexicano”, agregó Rius Caso.

“Para el Museo Mural Diego Rivera ambos tienen un rol muy importante. En primer lugar, porque a partir del mural de Rivera que resguardamos (Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central) se conocieron, mientras ella trabajaba para el muralista y él para Frida Kahlo, y en segundo, porque gracias a su información pudimos localizar uno de los últimos murales de Rivera, Gloriosa victoria, que se encuentra en el Museo Pushkin de Rusia”.

Finalmente, Luis Rius Caso señaló que sobre García Bustos quedan algunas tareas pendientes: “Hacer una compilación de los trabajos y críticas dedicadas a él, ya que fue muy bien estudiado, y organizar una serie de exposiciones temáticas sobre su generación para redescubrir la enorme calidad de esos artistas y posicionarlos dentro del mercado del arte”.