Personas mayores recurren al soborno para recibir atención en servicios de salud

 

  • No lo denuncian por temor a represalias al requerir esos servicios con mayor frecuencia por su edad
  • Un 19 por ciento de las personas mayores aceptó que da sobornos.
  • México tiene los más altos grados de corrupción en la prestación de los servicios públicos, de salud, educativos y de documentación personal
  • Subió del 33 al 39 por ciento
  • Más de la mitad de los encuestados dicen haber sobornado a un funcionario en el país
  • Informe de Transparencia Internacional

 

 

Las personas mayores de México recurren al soborno para poder ser atendidas en servicios médicos en clínicas y hospitales, de acuerdo con el último Barómetro de Corrupción para América Latina y el Caribe de Transparencia Internacional, organismo que afirma que no lo denuncian por temor a represalias al requerir esos servicios con mayor frecuencia por su edad.

 

Ese organismo asegura que de las encuestas levantadas en nuestro país, solamente un 19 por ciento de las personas mayores tuvo el valor de reconocer que tiene que recurrir sobornos para recibir atención en los servicios médicos institucionales, sin que en ese informe se especifique de qué instituciones de salud se trate.

 

Hay pocas denuncias por temor a las represalias, señala ese informe de Transparencia Internacional, una investigación que señala que México tiene los más altos grados de corrupción en la prestación de los servicios públicos, en particular en el caso de los servicios de salud, educativos y de documentación personal que subió del 33 al 39 por ciento.

 

El 61 por ciento de la población mexicana no cree en la lucha contra la corrupción, de acuerdo con ese Informe de Transparencia Internacional, con altos niveles semejantes a Trinidad Tobago, Bolivia y Paraguay.

 

Los grados de corrupción, según ese Barómetro, en la policía el 47 por ciento, en los políticos el 47 por ciento, en el gobierno local, el 45 por ciento, en los jueces y magistrados el 40 por ciento y en los servidores públicos el 37 por ciento, en los ejecutivos de empresa el 36 por ciento y en o los líderes religiosos el 25 por ciento, y en los primeros ministros, el 43 por ciento, que en nuestro país equivale a la Presidencia del país.

 

 

En el Barómetro de Corrupción Global, titulado Corrupción y Gente: América Latina y el Caribe, de acuerdo con los datos contenidos en el mismo, se observan “desarrollos alarmantes para la región”.

 

El primero –dice el documento- es que la percepción de corrupción está aumentando. 62 por ciento de las personas encuestadas consideran que la corrupción ha aumentado en los doce meses previos al sondeo. Poco más de la mitad consideran que el gobierno ha sido ineficiente en luchar contra la misma.

 

Más alarmante aún para Transparencia Internacional es el porcentaje promedio de encuestados que dicen haber pagado un soborno al intentar utilizar un servicio público. Esta figura fue del 29 por ciento de una muestra de 22 mil personas en veinte países.

 

Lo que esto implica para ese organismo es que es altamente probable que, tomando en cuenta el total de las poblaciones de estos países, noventa millones de personas hayan pagado sobornos.

 

El porcentaje más alto de ellas se encuentra en México, en el cual poco más de la mitad (51%) de los encuestados dicen haber sobornado a un funcionario. En promedio, sólo el 28 por ciento de los encuestados que dijeron pagar un soborno reportaron haber enfrentado consecuencias por ello.

 

 

Asimismo, añade el informe, casi la mitad (47%) de los encuestados respondieron que consideran que la policía y los funcionarios públicos son corruptos. Esto indica un grado de confianza en las instituciones alarmantemente bajo.

 

El reporte hace cuatro recomendaciones para fortalecer el sistema judicial y permitir a la ciudadanía hablar sobre la situación sin miedo a las consecuencias.

 

Primero, fortalecer las instituciones involucradas en la detección, investigación, y penalización de crímenes relacionados con la corrupción.

 

Segundo, la eliminación del fuero político para casos relacionados con corrupción.

 

Tercero, fortalecer la capacidad de investigación de la policía, reforzar medidas de disciplina interna, y establecer mecanismos permanentes de rendición de cuentas para la policía. Finalmente, crear canales efectivos de denuncia que protejan al denunciante de retribuciones.

 

Barómetro de Corrupción para América Latina y el Caribe.