Las inmobiliarias determinan el futuro de la capital mexicana

 

  • Encauzan a la Ciudad de México a un sistema urbano colapsado
  • La urbanización sin control provoca bajos niveles de bienestar social
  • El indiscriminado crecimiento de edificaciones pone en peligro las funciones sustantivas de los ecosistemas que proveen a la metrópoli de los servicios de agua y alimentos

 

 

La urbanización sin control destruye la viabilidad de los servicios ecosistémicos que son fundamentales para una mejor calidad de vida en la Ciudad de México, expuso el doctor Rafael Calderón Contreras, profesor-investigador del Departamento de Ciencias Sociales de la Unidad Cuajimalpa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

 

El especialista en cambio climático señaló que se “ha empoderado a las inmobiliarias para hacer y deshacer vivienda sin considerar en un primer plano las áreas verdes, particularmente en las zonas periurbanas y urbes medianas y pequeñas, mientras que en las grandes metrópolis se considera que no generan algún tipo de servicios”.

 

El doctor en Desarrollo Internacional por la University of East Anglia, Gran Bretaña, dijo que el indiscriminado crecimiento de edificaciones “pone en peligro las funciones sustantivas de los ecosistemas que proveen a la metrópoli de los servicios de provisión –agua y alimentos–, regulación –medioambiente, temperatura, ruido y prevención de inundaciones– y culturales –de contemplación y disfrute–”.

 

“Si no pensamos en la importancia de las ciudades como sistemas socioecológicos estaremos destinados a construir urbes con bajo bienestar social y con altos índices de problemas de salud pública, y estaremos encauzando a la Ciudad de México a un sistema urbano colapsado”.

 

En el III Seminario de proyectos del Laboratorio de las Ciudades en Transición (LABCIT), de la Unidad Cuajimalpa de la UAM, el experto en recursos naturales y desarrollo rural presentó el proyectoCaracterizando las ciudades en transición socioecológica: una mirada desde las áreas verdes y sus servicios ecosistémicos, que desarrollará conjuntamente con un equipo multidisciplinario y concluirá en septiembre del próximo año.

 

 

La investigación parte de la premisa de que es posible diseñar ciudades con mayor resiliencia con base en la provisión de beneficios que la naturaleza aporta a la sociedad.

 

Esta investigación se realizó en los municipios y localidades cercanas a la Ciudad de México: Tepoztlán y Valle de Bravo, como ciudades medianas; Tlayacapan y Malinalco, como urbes pequeñas que padecen la presión de los desarrollares urbanos, y Cuajimalpa, por ser la zona de influencia de la sede de la UAM que se ubica en esa parte de la ciudad.

 

El académico señaló que sin duda “el crecimiento urbano está afectando la dotación de servicios ecosistémicos”, pues representa una “reducción de áreas verdes” y aquellos “que se construyen en la Ciudad de México tienen muy poca funcionalidad y multifuncionalidad de servicios ambientales”.

 

Hay una extensa superficie en la urbe con la potencialidad de construir techos verdes que produzcan alimento, capturen carbono, reduzcan la temperatura y controlen el ruido.

 

La ciudad de París es un ejemplo con su política de dotar de áreas y techos verdes a esa metrópoli; Nueva York es otro caso, donde se emitió una ley para que cada habitante no viva a más de diez minutos caminando de un parque, mientras aquí se da prioridad a la construcción gris.

 

El doctor Calderón Contreras comentó que la transición socioecológica que experimentan las urbes se da a escala planetaria. Para el año 2050, 70 por ciento de la población será urbana y en poco más de una década –2030– se desplegará un área urbana del tamaño de Francia.

 

El proyecto desarrollará un análisis espacial por medio de imágenes satelitales para diferenciar la estructura verde de la gris y verificará la calidad del suelo verde en términos de provisión de beneficios que la naturaleza aporta a la sociedad. También identificará los sitios con potencial para el cambio de uso de suelo; determinará las actividades humanas que contribuyen al crecimiento urbano y evaluará cuál es el potencial de pérdida de los servicios ecosistémicos.

 

 

El doctor Rodolfo Quintero y Ramírez, responsable del Proyecto Laboratorio de las Ciudades en Transición (LABCIT) y coordinador general de Vinculación y Desarrollo Institucional, explicó que el seminario es un esfuerzo de la UAM para incentivar el desarrollo de proyectos de investigación multidisciplinarios para atender necesidades prioritarias de la sociedad.

 

Además busca proporcionar el reconocimiento a la Unidad Cuajimalpa de la UAM como espacio de producción de conocimiento en temas relacionados con problemáticas urbanas y de adaptación al cambio climático, pues sirve como sitio para brindar apoyo académico o consultoría a los tomadores de decisiones sobre esos asuntos.

 

En el seminario serán abordados entre otros temas: Ciudades y nuevas instituciones ante el cambio climático; Ciudad y nuevas energías y Ciudad y nuevas tecnologías de la información.

 

El próximo 6 de noviembre se llevará a cabo el Seminario Internacional LABCIT, además de que se pretende extender el proyecto a las demás unidades de la UAM, así como a instituciones de educación superior de las zonas metropolitanas de Guadalajara y Monterrey.