Son los nuevos olvidados hasta de Dios

  • México sin política pública para atender a migrantes de origen mexicano expulsados de los Estados Unidos
  • Son víctimas de la deportación y la ausencia de reinserción en su país
  • “Enfrentan la brecha entre la norma y la realidad”
  • Proponen un nuevo modelo de política pública para el trato a las personas mexicanas que llegan al país expulsadas
  • Hasta tres millones de mexicanos pierden todo, incluida la familia que dejan allá

Cada lunes, martes y jueves llegan los vuelos al aeropuerto “Benito Juárez” de la capital mexicana con los repatriados mexicanos de los Estados Unidos. Cada vuelo transporta 135 mexicanos o mexicanas, algunos han llegado esposados. Hace un año, hubo un despliegue propagandístico oficial en la recepción de esos vuelos. No son jóvenes los repatriados, han dejado gran parte de su vida en ese país. Sufrieron el miedo de la era de Trump.

Hasta el presidente Peña Nieto llegó a recibirlos en febrero del año pasado. Les llegó a ofrecer “el respaldo de todo el Gobierno de la República”. Hoy solamente  los reciben integrantes del  Colectivo de Deportados,   les dan un abrazo, les cambian costales en el que traen sus pocas pertenencias, les ofrecen un teléfono para que se comuniquen con sus familiares y un boleto del Metro.

Cuando llegan al país las personas expulsadas de los Estados Unidos  “no saben ni para donde ir”. Es la tragedia de nuestros compatriotas al arribar a la capital mexicana en los vuelos procedentes de los Estados Unidos cada lunes, martes y   jueves.

Muchos de estas personas de origen mexicano  nunca hablaron inglés porque se dedicaban a trabajar y otros no saben leer ni escribir. Regresan con los estigmas de la xenofobia, la discriminación y el odio.

Ana Laura López, una mexicana deportada en 2016 después de residir 15 años en los Estados Unidos, quien dejó a sus hijos y familia “allá” pidió un trato digno en México a nuestros compatriotas que son expulsados actualmente por el gobierno de Trump. Pero también con Obama hubo expulsiones de compatriotas. Hay miedo en las poblaciones mexicanas de migrantes en el país del norte.

La tragedia de las deportaciones mexicanas ocupó el espacio del salón Digna Ochoa de la sede de la Comisión de los Derechos Humanos de la Ciudad de México en la presentación de un libro “Reintegración Migrante. Un modelo social, económico y empático para el retorno”, un texto que propone un nuevo modelo de política pública para el trato a las personas mexicanas que llegan al país expulsadas de los Estados Unidos.

Para Eunice Rendón, coautora del libro la obra documenta el panorama de la deportación de Estados Unidos a México a través de los años, y el modelo de atención empático, económico y social aplicado por Red Viral y el Consejo Ciudadano de la Ciudad de México para atender a un grupo de mexicanos, como Ana Laura,  que han llegado a sumar hasta tres millones de repatriados  que pierden todo, incluida la familia que dejan allá.

Luis Raúl González Pérez, el presidente de la  Comisión Nacional de los Derechos Humanos, llamó a los tres niveles de gobierno a darle la debida atención a las poblaciones de migrantes que son forzados a regresar a México. “Enfrentan la brecha entre la norma y la realidad”, dijo este abogado universitario al participar en la presentación de ese libro.

Nashieli Ramírez Hernández, la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México, se refirió  al olvido de las expulsiones y apeló a una solidaridad más consistente y constante con las personas repatriadas de origen mexicano, “no como aquella acción que se hace en solo un día y al siguiente se olvida”.

La ombusperson capitalina, Nashieli Ramírez Hernández, subrayó que el país se está convirtiendo cada vez más en un punto de destino de las migraciones, sobre todo las centroamericanas, por lo cual sugirió actuar con la misma empatía hacia esas corrientes migratorias provenientes del sur del país.

Pero también González Pérez aludió en esa presentación del libro a la congruencia, darle el mismo trato a las poblaciones de migrantes que provienen de los países centroamericanos que son maltratados en territorio mexicano, y de los cuales ya dos de cada diez de ellos se quedan en la capital, como lo señaló la presidenta de la Comisión de los Derechos Humanos de la Ciudad de México.

Ana Laura López salió del país expulsada hacia los Estados Unidos  por la desesperación de un  México que no le ofrecía alternativas ni oportunidades a las que se refirió el presidente del Consejo Ciudadano de la Ciudad de México, Luis Wertman Zaslav, uno de los autores del libro “Reintegración Migrante. Un modelo social, económico y empático para el retorno”, que elogió el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Luis Raúl González Pérez.

Wertman Zaslav dijo indignado  que el país no  les dio igualdad de oportunidades a los compatriotas que cruzan la frontera hacia los Estados Unidos y convocó a no  perder esa indignación por las condiciones en que se van los migrantes mexicanos hacia el país del norte y ahora regresan por la fuerza.

“El libro busca despertar esos sentimientos de vergüenza e indignación por la situación de esos mexicanos que primero expulsamos porque no les pudimos dar igualdad de oportunidades en la ciudad, así como por no poder darles la atención adecuada cuando retornan al país e indignación porque por estos hechos no se puede perder más héroes anónimos, como son los migrantes en retorno” manifestó Wertman Zaslav.

Ana Laura no ha perdido la fe en regresar a ver a sus hijos y familia que dejó en Estados Unidos y desde que llegó forzada a México, ha comprobado  la ausencia de una política pública para quienes regresan al país, solamente con un costal.

Esta mujer mexicana se fue hacia los Estados Unidos obligada por mala situación económica y sin alternativas. Cruzó por Tijuana y “allá dejó su hogar y sus hijos”.

Hoy apenas, los compatriotas que  regresan humillados por las expulsiones, reciben ese abrazo por parte de este Colectivo de la que forma parte Ana Laura. Les dicen que “no están solos, que cada vez son más”. Son dobles  víctimas en el retorno y en la ausencia de una  reinserción en el país.

Ese nuevo modelo de atención y reintegración  a repatriados de origen mexicano  fue realizado por  las organizaciones civiles Red Viral y el Consejo Ciudadano de la Ciudad de México, una guía esencial para convertirse en la política pública para atender a este sector de la población. Es de la autoría de Eunice Rendón Cárdenas y de  Luis Wertman Zaslav.

González Pérez destacó que el libro plantea un modelo muy completo para integrar a los mexicanos en retorno con pleno respeto a sus derechos económicos, sociales y humanos que sería necesario se adoptara por los tres niveles de gobierno en México,  para obtener una política pública que permita atender de manera efectiva a los compatriotas que regresan al país.

El presidente de la CNDH advirtió que el país debe estar preparado para un creciente número de detenciones de mexicanos en los Estados Unidos, si se da “ese retorno masivo” en las próximas semanas.

El padre Alejandro Solalinde  puso el dedo en esa llaga que lacera a México. Dijo que lo más trágico para los mexicanos retornados no es regresar al país en sí, sino volver a una nación donde todo parece indicar no le importa a nadie su situación, a pesar de que realmente son héroes, que a través de sus remesas, unos 24 mil millones de dólares,  ayudan en mucho a México.