“Estallido social” si en España no cambian las políticas de pensiones

 Jóvenes y jubilados se unen en España por pensiones dignas. Unos tres millones de pensionistas  en el umbral de la pobreza.

 

Madrid.- Miles de jubilados acompañados por jóvenes,  volvieron a salir a las calles de las ciudades españoles a exigir pensiones dignas al gobierno de Mariano Rajoy en multitudinarias concentraciones donde el gritos en común se mezclaron: “Ladrones, nos roban las pensiones” y “Si no tenemos trabajo no habrá pensiones, ni para nosotros ni para nadie porque el 17 de marzo no es cosa de abuelos, es también nuestro”.

Estas manifestaciones de jóvenes y abuelos llegaron a la Puerta del Sol  bajo los liderazgos de los sindicatos mayoritarios Unión General de Trabajadores. (UGT) y Comisiones Obreras (CCOO).

Miles de pensionistas,  jubilados y jóvenes ocuparon las plazas de   numerosas ciudades de la geografía española, de acuerdo con diversos despachos de la prensa nacional y local. En las manifestaciones  reclamaban  hacer oír su derecho a mantener un poder adquisitivo que han perdido desde que con los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero, del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) se congelaran las pensiones y Mariano Rajoy, del Partido Popular (PP) decidiera revalorizarlas sólo el 0,25%.

Las  movilizaciones convocadas por los jóvenes fueron hechas a través de  la Coordinadora Estatal en Defensa de las Pensiones Públicas (Cedspp). Pepe Álvarez, de la UGT,  destacó la presencia de los jóvenes porque “los efectos de la reforma de 2011 también merman los derechos de los jóvenes”.

Se estima que unos tres millones de pensionistas, al menos un tercio del total, cobran menos de 8 mil 200 euros anuales, cifra que los coloca en  el umbral de la pobreza.

Unai Sordo, secretario general del sindicato Comisiones Obreras, sostiene que España crece económicamente y no distribuye ese desarrollo entre la mayoría social. Esto lo están pagando los pensionistas y el conjunto de la clase trabajadora. El gobierno no puede seguir alargando las medidas que tomó en el periodo de crisis, porque esto va a provocar un estallido social, advirtió el líder sindical.

“No se distribuye el crecimiento entre la mayoría”, asentó Sordo.

La Coordinadora Estatal en Defensa de las Pensiones Públicas, que fue la organizadora de las manifestaciones  que el pasado 22 de febrero rodearon el Congreso de los Diputados, anunció nuevas movilizaciones. Se sumarán aquellos a los que aún les quede voz después de la primera para luchar por las pensiones, dijo uno de sus voceros.

A pesar de las lluvias y la caída de nieve, solamente protegidos con paraguas los jubilados madrileños salieron a la calle en una marcha donde participaron unas quince mil personas.

Los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, han advertido al Gobierno que estas movilizaciones son la primera reacción de “un estallido social” que el Gobierno “va a provocar si no se cambian las políticas”.

Los dos sindicatos mayoritarios exigen unas pensiones suficientes y que suban conforme al índice de precios de consumo (IPC), ya que la subida del 0,25% de las pensiones es inferior a la inflación actual, lo que implica una pérdida de poder adquisitivo.

La marcha de Madrid, a la que han asistido 15 mil  personas terminó  en la plaza del Museo Reina Sofía donde se ha leído el manifiesto de la Mesa Estatal por el Blindaje de las Pensiones (MERP), firmado por más de 200 organizaciones y 100 personalidades del mundo de la cultura, en el que se ha recalcado “el deterioro y la pérdida de poder adquisitivo” y afecta a las pensiones públicas.

Según el manifiesto hay que proteger las pensiones “mediante una reforma de la Constitución”, ya que “si se blindó el pago de la deuda, aún con más razón hay que blindar las pensiones, porque “nadie puede considerar que los bancos son más importantes que las generaciones que con su esfuerzo y su vida construyen el país”.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, denunció que el Gobierno “tiene la obligación de garantizar unas pensiones dignas” y que “desgraciadamente no está haciendo nada”.

En Barcelona, unas treinta mil personas,  en su mayoría jubilados salieron a las calles reclamando una huelga general.

Durante la marcha se cantaron  consignas como “Rajoy dimisión” o “Corruptos, ladrones, nos roban las pensiones”. Domiciano Sandoval, vocero de la Marea Pensionista, dijo que la marcha era una lucha por el futuro de los jóvenes y “ por nuestros abuelos, que es también luchar por nosotros”.

Los pensionistas también se han movilizado en defensa de sus derechos en otras ciudades catalanas como Tarragona, Lleida, Girona, Tortosa , Reus.

En Castilla y León Castilla y León, unos 35 mil jubilados y pensionados advirtieron al gobierno de Rayoy que “tome nota”, “escuche a la calles” y “dignifique” el Sistema Público de Pensiones que han puesto en peligro con sus reformas.

En diversos pronunciamientos manifestaron que  las mejoras a las pensiones deben ir más allá de subir las mínimas, las de viudez o bajar impuestos a los que más pensión cobran  porque eso es “pan para hoy y hambre para mañana”.

Las movilizaciones alcanzaron las localidades leonesas de Ponferrada, La Bañeza, Astorga y Villablino, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora, Palencia en Aranda de Duero  en Burgos, de Coruña y Vigo.

En Galicia también salieron a las calles miles de jubilados para reclamar al Gobierno la defensa de unas “pensiones dignas” y en Murcia, unas mil diez mil  personas salieron a las calles contra la precarización del sistema público de pensiones y  exigir que los subsidios se revaloricen “acorde con la realidad del país”, así como para que se mejoren sus prestaciones en el corto y medio plazo y se garantice su sostenibilidad.

Igualmente las multitudinarias manifestaciones se registraron además en  Las Palmas de Gran Canaria y Cáceres y en Bilbao donde  hasta cien mil personas la manifestación.

En Bilbao, unas 115 mil personas  recorrieron las calles de la ciudad para exigir unas pensiones públicas “dignas” y decir “no al 0,25%” de subida que aplica el Gobierno. En las tres capitales vascas, alrededor de 150 mil  personas han secundado las manifestaciones.

En Pamplona, donde  20 mil  jubilados y pensionados reclamado “unas pensiones dignas”.

Con información de la Radio Televisión Española.