A los 130 años se niega a morir

  • El Circo Atayde enfrenta nuevos retos. La empresa fundada en 1888 buscará llegar a nuevos teatros y cautivar a más auditorios.
  • El 6 de mayo cerró su  temporada en la Carpa Astros, espacio que fue su sede por más de seis décadas

Cumple 130 años y se niega a morir. Nació en 1888. Es el circo más antiguo de México y una fuente de empleo de malabaristas, acróbatas, bailarinas y payasos.

Fundado por la familia Atayde, luego de la Revolución Mexicana,  inició una gira por Centro y Sudamérica que duró 20 años, periodo en el que hubo de todo, desde experiencias extraordinarias hasta fracasos e incendios de carpas.

En 1927 los hermanos Aurelio, Patricia y Andrés Atayde Arteche, miembros de la segunda generación, se presentaron exitosamente en varias ciudades europeas con un número hasta entonces inédito en el viejo continente, que consistía en volar desde la primera barra hasta la tercera, haciendo dos vueltas y media en el aire sin propulsarse desde la segunda; gracias a esta proeza, Andrés Atayde Arteche figura en el libro Guinnes de Records.

El Circo Atayde Hermanos volvió a presentarse en México el 15 de febrero de 1946, en una carpa instalada en la esquina de las calles Niño Perdido y Fray Servando Teresa de Mier y desde entonces ha ofrecido una temporada anual por la República.

El circo es el arte de la proeza y el asombro que impulsa la cultura de la imaginación y lo insólito sin la necesidad de efectos especiales, computadoras o realidad virtual.

El 9 de junio de  2015  los animales salvajes fueron prohibidos en los circos a partir de que en  el Diario Oficial de la Federación se publicó reformas  en las leyes generales de Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, como en las de Vida Silvestre.

Esa disposición puso en la tumba a los circos mexicanos su larga tradición en México. A lo largo de su historia y durante más de un siglo de actividades ininterrumpidas, este circo ha tratado de preservar la tradición e identidad de las artes circenses.

“El circo es una expresión cultural”, asegura Alfredo Atayde Chávez, director comercial y productor de El Circo Atayde, que este domingo 6 de mayo pasado concluyó una breve temporada en la Carpa Astros para celebrar su 130 Aniversario.

Con esta serie de funciones que arrancaron el pasado 27 de abril,  la empresa mexicana de artes escénicas fundada en 1888 por Aurelio Atayde Guízar se despide del espacio ubicado en Calzada de Tlalpan  número 855, Colonia Postal, que por más de 60 años fue su sede.

Para Atayde Chávez, bisnieto del fundador del Circo Atayde,  actualmente este espectáculo que tiene más de un siglo,  se enfrenta a nuevos retos para reinventarse sin negar su historia y abrirse a otras propuestas. Un buen circo, dice en una entrevista,  se caracteriza por su producción, el contenido y la calidad de sus espectáculos, de ahí la importancia de apoyarlo y preservarlo.

Este Circo dejó de presentarse en la Carpa Astros. Sus tres socios se han planteado buscar nuevos teatros y auditorios. En el 2010, por ejemplo, tuvimos una temporada en el Teatro Esperanza Iris les fue muy bien, dice su director comercial y productor.

“Somos los únicos que hemos apostado por revolucionar el circo tradicional, pero con cambios significativos después de la eliminación de los animales en los espectáculos”,  dijo Atayde Chávez en la víspera de concluir con su última temporada.

El programa para esa temporada de aniversario estuvo compuesto por 16 números entre malabaristas, acróbatas, bailarinas y payasos.

Entre los actos se encuentra el del trapecista Gastón Elías, la ejecutante de Pole Fitness Aéreo Érica González del Pliego, el trío acrobático colombiano Rialcris y los payasos Paquín Jr y Ángelo.

El maestro de ceremonias es el actor Esteban Provenzano, quien va presentando los cuadros artísticos y se apoya en canciones y cuadros musicales.

Artistas de Ucrania, Suecia, Francia, Estados Unidos, Inglaterra, Hungría, Perú, Cuba, Canadá, China, Suiza, Bulgaria, Kenya, Argentina o México, entre muchos otros países, han formado parte del circo más longevo de nuestro país que en 2004 recibió la presea Pista de Oro, el más importante reconocimiento a nivel mundial, otorgado por el Festival Internacional de Circo de Montecarlo.

En julio de 2005 firmó un Convenio con el entonces Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), ahora Secretaría de Cultura, a través del Centro Nacional de las Artes (Cenart) con el objetivo de preservar, revalorar y desarrollar las artes de circo en México.

Fue así que en septiembre de 2005  que inició en el Cenart y las instalaciones de Atayde Hermanos el Diplomado Hacia una Construcción Metodológica de las Artes de Circo.