Llamado a reconocer el derecho a una muerte digna en México

  • Se requiere fortalecer el Estado laico y dejar de lado las ideas religiosas que interrumpan la libertad humana. El Derecho a la Muerte Digna debe formar parte de una política pública en el sector salud.
  • Homenaje a  Adriana Luna Parra, una luchadora por los derechos de las personas mayores

En la sede de la Comisión de los Derechos Humanos de la capital mexicana,  Adriana Luna Parra Lerdo, una incansable luchadora por los derechos de las personas mayores en México, hizo un llamado a seguir luchando por el Derecho a una Muerte Digna, sobre todo en la vejez.

Para lograrlo, dijo, se requiere fortalecer el Estado laico y dejar de lado las ideas religiosas que interrumpan la libertad humana. De igual forma, apuntó que el Derecho a la Muerte Digna debe formar parte de una política pública en el sector salud.

Explicó que hay países como Alemania, Bélgica, Argentina Colombia, y en parte de Estados Unidos, donde se han logrado avances muy importantes; el único requisito es una manifestación franca, pública, de voluntad para exigir este derecho.

Luna Parra, por  su destacada trayectoria como mujer incansable, pasión a la lucha por el feminismo y reivindicar el innegable valor social de las personas mayores, la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México le rindió un homenaje.

En el marco de la conmemoración por el Día Mundial de la Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato a la Vejez, la Presidenta de este Organismo, Nashieli Ramírez Hernández, ante la presencia de familiares de Adriana, amigos y organizaciones civiles, destacó que este reconocimiento es para agradecer su lucha, labor y camino por los derechos de las personas mayores.

“Para esta Comisión de Derechos Humanos has sido y seguirás siendo un ejemplo de lucha, una aliada constante a través de espacios como el Comité Intersectorial México por la Convención de los Derechos de las Personas Mayores y de muchos otros, que desde la formalidad institucional o la informalidad de los cariños que también has sembrado entre nosotras”, enfatizó Ramírez Hernández.

La Presidenta fundadora de INSIDE Social A.C., Clara Jusidman Rapoport,  consideró a Luna Parra  como una mujer revolucionaria que peleó por hacer una transformación social: “Joven de espíritu. Adriana tiene el don de inyectar vida y esperanza en quienes la rodean, siempre dispuesta a ayudar y a encontrar soluciones creativas. Estamos aquí para hacerle un merecido homenaje, mostrarle nuestra solidaridad y cariño. Una mexicana ejemplar y una abuela irreverente”.

Graciela Casas Torres, del Centro de Estudios de Trabajo Social en Gerontología de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad Nacional Autónoma de México (ENTS-UNAM), recordó la incansable labor de Adriana Luna Parra desde que trabaja en “Canas Dignas” al alzar la voz y romper con los estereotipos respecto a las personas mayores.

La investigadora del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación de la UNAM, Gabriela Delgado Ballesteros, evocó la valiosa labor de Adriana en el Instituto de las Mujeres (Inmujeres) del entonces Distrito Federal, durante la gestión del Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, y desde entonces luchaba por hacer valer la vejez con dignidad.

En una entrevista, en relación a la muerte digna, la  presidenta de la Comisión de Derechos Humanos capitalina dijo que cuando en esta Ciudad y en el país va rumbo a una pirámide poblacional de mayor envejecimiento, esta demanda va ir creciendo.

Ramírez Hernández citó que en la Constitución de la Ciudad de México que entrará en vigor en septiembre próximo mandata esta iniciativa.

Sobre la  Objeción de Conciencia como  un obstáculo para hacerlo efectiva la iniciativa de la muerte digna, la defensora de los derechos humanos de la capital señaló que  dijo que la Objeción de Conciencia no puede estar sobre el derecho de la salud y de las decisiones y de la dignidad y la libertad de las personas.

Cuando se aplique la Objeción de Conciencia, el Estado, en este caso los servicios de salud, tendrían que asegurar que las personas tengan cumplidos sus derechos. “Si hay alguien que por Objeción de Conciencia no quiera hacer cosas que no quiera hacer, está en su libertad de hacerlo, pero eso no tendría que limitar los derechos de las otras personas y el Estado tendría que asegurarlo. Igual, por ejemplo, como aplica aquí la Interrupción Legal del Embarazo (ILE), hay médicos que sabemos que aplican la Objeción de Conciencia, pero el sector salud tiene otros médicos que lo hacen”.

Ramírez Hernández informó que la Comisión a su cargo  acompañará a la Comisión Nacional de  Derechos Humanos en la Inconstitucionalidad al Artículo Noveno de la Ley de Salud, que apenas hace un par de meses se aprobó.

La presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la capital indicó que “la redacción del Artículo no dejaba asegurado el Derecho a la Salud de las personas y, por lo tanto, la Comisión Nacional, que tiene las atribuciones, ya presentó la Inconstitucionalidad”.