Las mujeres mexicanas de más edad, las más agraviadas por la miseria y la exclusión social

La muerte de Juana Santiago de 85 en uno de esos poblados olvidados de Oaxaca revela esa marginación de las mujeres personas mayores en México.

Susana Sánchez.- El miércoles 29 de agosto, casi cuando cerraba la tarde y se acercaba la noche en la población  de San Juan Bautista Jayacatlán, del estado de Oaxaca, una de las entidades del país con más población en condiciones de pobreza extrema en México, falleció súbitamente Juana Santiago Chávez de 85 años, a las puertas del mercado público de esa población.

Estuvo así, “sentada” por mucho tiempo sin que nadie notara que ya no contaba con signos vitales, literalmente trabajó hasta morir y a nadie le importó, decía uno de los textos que circularon en las redes sociales.

Las mujeres de más edades en México son las más agraviadas por la pobreza, la exclusión social, el abandono, la explotación y la violencia. El caso de Juana Santiago es uno de esos casos que perturba en una nación que desde el inicio de la independencia en la segunda década del siglo XIX no ha logrado moderar la opulencia y mitigar la miseria de la mayoría de la población nacional.

Pasaron horas para que alguien de las personas usuarios del mercado local se percatara de su fallecimiento. Esta persona mayor para su sobreviviencia se dedicaba a vender maíz, algunas verduras, en la búsqueda de su sustento diario, antes de desplomarse.

Este poblado del sur del país se  localiza en la parte central del estado de Oaxaca, en la región de los Valles Centrales, pertenece al distrito de Etla. Es una pequeña población, apenas cuenta con mil 500 habitantes. Una parte de su población, cerca del 10 por ciento (9,71%) de la población es analfabeta.

Para el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) el 86.7% del total de la población se encontraban en pobreza,  de los cuales 626 (41.7%) presentaban pobreza moderada y 675 (44.9%) estaban en pobreza extrema.

Entre los  estados que cuentan con una mayor población de mujeres  está  Oaxaca de 90.8. En términos de la población adulta mayor de 60 y más años, las mujeres en este rango de edad se encuentra en mayor proporción (10.9%).

Juana Santiago, a pesar de su edad, se encontraba entre las mujeres mexicanas trabajadoras que laboraban por cuenta propia. Si nos atenemos a los datos del  Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social,  esta mujer trabajadora de 85 años  se encontraba en condición de pobreza multidimensional y con  una sobrecarga en sus tareas diarias por atender además tareas domésticas.

Es “una de tantas historias de la pobreza que se vive en Oaxaca”, sentenció. Este estado mexicano, donde habitan 4.044.455 personas, tiene un índice de más de la mitad de sus habitantes en pobreza (2.847.341), según datos del Informe anual sobre la situación de pobreza y rezago 2018, hecho por el Gobierno de ese país”, reseña uno de los tantos correos en redes sociales por las que circulo esta triste noticia.

Adub Santos, un periodista del Sol de la Costa, difundió  en su cuenta de Facebook, las imágenes de este infausto hecho que no fue noticia para los grandes noticiarios del país.

La muerte de Juana Santiago aún por aparentes “causas naturales”, se producto de la marginación y violencia social que sufren en mayor parte las mujeres de mayor edad en el país.

La legislación civil mexicana obliga a que los familiares cercanos, los hijos y nietos, se hagan cargo de la manutención de las personas mayores. Además de proporcionarles alimentos, las personas mayores deben recibir vestido, habitación, atención médica y hospitalaria. Además se les procurará atención geriátrica para evitar que los casos de Juana Santiago se repitan, si sufren de alguna deficiencia que les impida continuar con sus tareas rutinarias.

“Muchas personas se ganan la vida sin apoyo de sus familiares ni el Gobierno. Hay mucha desigualdad e injusticia”, escribió una persona. “Es lamentable, si es que tuvo hijos, y no ayudaron para que descansará ya en su vejez”, publicó otro usuario de las redes sociales.

En México la atención de las personas mayores es deficiente. En su último informe el presidente Enrique Peña Nieto se jacta de atender a cinco millones de personas de más de 70 años con una raquítica pensión alimentaria que no rebasa los mil doscientos pesos cada dos meses, mientras en la Ciudad de México poco más de medio millón de personas de más de 68 años reciben una pensión alimentaria de mil 20 pesos.

El nuevo gobierno del presidente electo, Manuel López Obrador ha ofrecido que duplicará las pensiones de las personas mayores y las dará a por los menos el 70 por ciento de las 15 millones de personas mayores de más de 60 años que registra el sistema nacional de electores.

Además, le piden al nuevo gobierno ratificar y adherirse  a la Convención de los Derechos Humanos de las Personas Mayores que aprobó la Organización de Estados Americanos en 2015, de la cual México forma parte.

Esa Convención obligaría al Estado mexicano a  promover, proteger y asegurar el reconocimiento y el pleno goce y ejercicio, en condiciones de igualdad, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de la persona mayor, “a fin de contribuir a su plena inclusión, integración y participación en la sociedad”.

“La mujer, literalmente, trabajó hasta morir. Lamentablemente, este es un caso más de pobreza y desamparo en Oaxaca, informó Adub Santos en su cuenta de Facebook al difundir la muerte de Juana Santiago.