Luis Miguel Gutiérrez Robledo

El reto mayor del envejecimiento es para las instituciones de salud pública

  • Después de 30 años, hay conciencia en  la Administración Pública sobre el envejecimiento de la población

  • 800 mil casos de la enfermedad de Alzheimer en el país

Maysa MOYA y Jose Luis CAMACHO

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Es la más joven de las instituciones de la Secretaría de Salud, el Instituto Nacional de Geriatría (INGER),  la dirige un eminente científico mexicano, el doctor Luis Miguel Gutiérrez Robledo, médico internista y geriatra, maestro en Gerontología Social y en Biología del Envejecimiento, doctor en Ciencias Médicas; investigador del SNI nivel II y miembro de la Academia Nacional de Medicina de México. //Foto: Archivo TE

El doctor Gutiérrez Robledo, durante una entrevista con TE, EL Diario de la Tercera Edad, no duda y comenta con un ánimo de orgullo: “En una situación absolutamente excepcional México es el único país de la región de América Latina que cuenta con amplia evidencia proveniente de encuestas de muy grandes dimensiones que nos permiten tener claridad respecto a la situación del envejecimiento en nuestro país”.

Ha sido una tarea intensiva, así  lo destaca este especialista y observador de los procesos de envejecimiento de la sociedad mexicana, que expresa: “Después de estar 30 años en el tema de la Tercera edad, los adultos mayores,  me doy cuenta que hoy la administración pública ha cobrado conciencia de la relevancia que tiene, estamos en un proceso que desde el punto de vista de la administración pública se inició en el año 2000, al crearse el primer programa de acción específica  sobre envejecimiento  dentro del Programa  Nacional de Salud.

El doctor Gutiérrez Robledo es fundador de la Academia Latinoamericana de Medicina del Adulto Mayor (ALMA) e integrante de su Comité Directivo. También fundó y dirigió durante 20 años el Servicio de Geriatría en el Instituto de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”. Es profesor fundador y coordinador del Comité Académico de la Especialidad en Geriatría de la Facultad de Medicina. En 2013 recibió la medalla presidencial de la Asociación Internacional de Gerontología y Geriatría (IAGG por sus siglas en inglés) por sus contribuciones relacionadas con el envejecimiento, particularmente en los ámbitos de fragilidad y demencia en el adulto mayor.

Esta importantísima institución, creada en julio de 2008 por decreto presidencial como Instituto de Geriatría,  desarrolla sus actividades en unas modestas instalaciones de un antiguo inmueble de una Escuela para Varones, originalmente  una institución de beneficencia pública,  en el sur de la ciudad de México, que se encuentra sobre el Anillo Periférico.

Actualmente, bajo la denominación de Instituto Nacional de Geriatría (INGER) por otro decreto presidencial de mayo  de 2012, se concibe como un instituto de nueva generación, Su origen tiene que ver con un pronóstico estimulante  y a la vez inquietante para la sociedad mexicana: el aumento de la esperanza de vida para la población bajo el entendido estadístico de que en quince años,  en 2030, uno de cada cuatro mexicanos tendrá 60 años.

Este hecho plantea para el país, advierte un texto de la excelente página Web  del INGER, enormes retos en los ámbitos más diversos: ¿En qué condiciones de salud vivirán –viviremos– esos 20 millones de personas? ¿Cómo deben prepararse los profesionales de salud que los atenderán? ¿Cómo compartirán las distintas generaciones los espacios públicos y privados? ¿Qué estrategias de prevención deberemos emprender para vivir nuestros años con independencia y autonomía?

Dr. Luis Miguel Gutiérrez Robledo, con una camiseta de más de 30 años

Dr. Luis Miguel Gutiérrez Robledo, el amor a la camiseta. //Foto: Archivo TE

La creación del Instituto  de Geriatría se debe a  la conformación de  un grupo de trabajo multidisciplinario –llamado “Grupo Ad Hoc”–, integrado por 33 especialistas en envejecimiento y salud, provenientes de los Institutos Nacionales de Salud, el Instituto Mexicano del Seguro Social, el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores, la Facultad de Medicina de la UNAM, la Fundación Mexicana para la Salud y el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia, entre otros organismos.

La historia de esta institución  destaca las aportaciones hechas para fortalecer su proyecto durante el Congreso Panamericano de Gerontología y el Seminario Internacional “La Investigación en Envejecimiento y Salud: Un Imperativo Nacional”, organizado por la Academia Nacional de Medicina de México y la Comisión Coordinadora de los Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad,  así como en reuniones específicas con organismos especializados como el Instituto de Salud Pública y Desarrollo de la Universidad de Burdeos (Francia), el Instituto de Gerontología de la Universidad de Sherbrooke (Canadá), el Centro Colaborador OPS para América Latina de la Universidad de Texas en su rama médica de Galveston y el Instituto Nacional del Envejecimiento de Estados Unidos.

El Instituto  de Geriatría nació con el objetivo central de contribuir a mejorar las condiciones de salud y bienestar de la población mexicana que envejece, mediante la investigación en salud, la generación de conocimiento y de propuestas de acción que lleven a la definición de políticas públicas para favorecer el envejecimiento saludable de la población en el país, con la participación de los sectores social y privado. Recientemente se estimaba en 10 millones el número de personas mayores de 60 años en el país bajo la previsión de que  en 2020 habrá 14 millones de adultos mayores, para 2029 más de 20 millones de mexicanos y  en 2040 se prevé que uno de cada cuatro mexicanos sea un adulto mayor.

El Instituto Nacional de Geriatría tiene como visión promover el envejecimiento activo y saludable de la población mediante la producción de nuevos conocimientos, su aplicación y difusión; el desarrollo de recursos humanos especializados y el impulso al desarrollo de servicios de salud en el conjunto del Sistema Nacional de Salud.

Como misión esta noble institución con reconocimiento nacional e internacional, busca, y es líder en temas de  investigación y enseñanza sobre envejecimiento que impacten favorablemente la salud y calidad de vida de la población. El estudio del envejecimiento y sus consecuencias  se asumieron  desde entonces  por esta institución visionaria,  como una tarea nacional impostergable,  dada las proyecciones demográficas en la sociedad mexicana, una población que envejece.

El INGER se enfoca a la investigación, la formación de recursos humanos especializados, el desarrollo de modelos de atención y la innovación en el desarrollo de políticas públicas para la atención de la población adulta mayor y también para la preparación de la sociedad en su conjunto ante el proceso del envejecimiento poblacional que enfrenta el país. Una meta prioritaria, y cumplida,  es ser el centro nacional de referencia para asuntos relacionados con estudios sobre el envejecimiento poblacional y sus aplicaciones.

El equipo de trabajo del INGER está integrado por investigadores, académicos, docentes y profesionales de disciplinas que interactúan y se complementan recíprocamente en el cumplimiento de la misión y la visión institucionales, bajo el liderazgo de la Dirección General, la Dirección de Investigación y la Dirección de Enseñanza y Divulgación.

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TE, El Diario de la Tercera Edad, entrevistó, en las antiguas instalaciones de la Escuela para Varones, sede del Instituto Nacional de Geriatría a su director General, el Dr. Luis Miguel Gutiérrez Robledo. //Foto: Archivo TE

T E: ¿Cuál es su balance sobre la acción institucional en México con relación a la población de la Tercera Edad?

Después de estar 30 año en el tema de la Tercera edad, los adultos mayores,  me doy cuenta que hoy la administración pública ha cobrado conciencia de la relevancia que tiene, estamos en un proceso que, desde el punto de vista de la administración pública, en el año 2000 se creó el primer programa de acción específica  sobre envejecimiento  dentro del Programa Nacional de Salud;  fue en la administración del doctor  Julio Frenk y  quizá fue la primera vez que apareció un programa de acción específica, este programa sigue renovándose cada administración; depende del Centro Nacional para la Prevención de Enfermedades, del CENAPRED, así, dentro del ámbito de la Secretaría  de Salud ha habido pues un programa específico.

T E ¿Se puede hablar   de una visión de futuro respecto al tema del envejecimiento poblacional en México?

Sí, en el ámbito de la protección social México ha estado a la cabeza y se crea por primera vez en  1999 en esta ciudad  el programa de la pensión ciudadana para personas mayores de 70 años. Este programa entra en la ley de protección a los Adultos Mayores del DF  y varios años después el ejemplo cunde de una manera tal que no sólo a nivel nacional sino a nivel regional, y esto ya es conocido a nivel internacional, se  ha vuelto un ejemplo de cómo las micropensiones pueden tener un fuerte impacto sobre la sociedad para mejorar el bienestar de las personas mayores.

Ya hay actualmente  varios estudios que valoran  el impacto de este tipo de acciones  y el programa de micropensiones más recientemente creado es el de 65 y más, planteado  a nivel ya nacional, pero hay algunos  otros programas que en los estados complementan a este soporte; surgió  un programa de acción específica en el ámbito de la salud,  y casi de manera sincrónica, de hecho un poco antes,  aparece el programa de apoyo social que se generaliza a nivel nacional.

TE ¿Cómo surge el INGER?

Se crea primero como un desconcentrado de la Secretaría  de Salud en el 2008, como incubándose dentro de la estructura de la Secretaría, después como un descentralizado, como Instituto Nacional de Salud su historia comienza en mayo de 2012,  estamos por cumplir 3 tres años como Instituto  Nacional , somos el más joven y el más pequeño de los institutos que ha venido tomando una serie de acciones que nos conducen  a entender mejor el fenómeno del envejecimiento para que con  base en esta comprensión se pueda   actuar eficazmente.

TE ¿Cuál ha sido la función y logros del INGER desde el punto de vista de la investigación?

En una situación absolutamente excepcional México es el único país de la región de América Latina que cuenta con amplia evidencia proveniente de encuestas de muy grandes dimensiones que nos permiten tener claridad respecto a la situación del envejecimiento en nuestro país, el primer esfuerzo fue la encuesta  de Salud y Bienestar en el Envejecimiento, SABE, que me tocó organizar en este país junto con el maestro Roberto Ham, demógrafo y Sandra Reyes, epidemióloga, en un trabajo conjunto dirigido por la Organización  Panamericana de la Salud (OPS).

Esta encuesta, realizada en el 2001  fue realizada en la Ciudad de México y sus resultados publicados por el Instituto de Geriatría, de entonces a la fecha más de quince estados de la República cuentan ya con información de encuestas SABE;

en el año 2000 también comenzamos a preparar, y sigue vigente, quince años  después, la encuesta nacional sobre el envejecimiento en México, que es una encuesta de seguimiento longitudinal de 20 mil personas a nivel nacional, esto nos ha permitido ir estudiando la evolución  del proceso de salud-enfermedad y del proceso de  envejecimiento de las personas involucradas en el estudio, para entender mejor las especificidades de estos fenómenos en nuestro país y además formar gente especializada  a instancias de este Instituto.

T E Qué otros ámbitos abarca el trabajo de investigación y estadística del INGER?

 Con un equipo de trabajo  de este Instituto creamos el Módulo de Salud en el Envejecimiento  y la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012, incluyendo

por primera vez  información correspondiente a adultos mayores de 65 años, a través del seguimiento de   ocho mil  personas a nivel nacional; también  el Instituto ha contribuido a crear una base de información  al respecto; hemos venido analizando esa información y produjimos una serie de documentos.

Una de las más importantes contribuciones de INGER ha sido crear toda esta información, que conforma una base de evidencia para  generar propuestas de política pública, y se han realizado  importantes estudios e investigaciones en conjunto con la Academia Nacional de Medicina y/ o algunas otras instituciones, como el muy reciente “Envejecimiento y dependencia” que representa un mapa de ruta para el abordaje del tema del deterioro y la dependencia del adulto mayor en México.

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Foto: Archivo TE

T E ¿Cuál es el procedimiento?  

Generamos una base de evidencia primero, y después de manera sincrónica un marco conceptual de lo que debe de ser la vía de acción en el envejecimiento y salud a través de ese documento conceptual, y para uno de los primeros problemas más costosos, que es la dependencia, creamos  un mapa de ruta para canalizar la información, acumular la evidencia que nos permita desarrollar la acción.

T E ¿Cuáles son  sus resultados?

Generamos el año pasado un plan de acción relativo a la enfermedad de Alzheimer, pero no nos quedamos en la propuesta: extrajimos la información de ENSANUT y encontramos que  hay 800 mil  casos de esa  enfermedad en el país, y a partir de eso, en conjunto con los institutos nacionales de psiquiatría, de neurología y el Instituto Nacional para la Atención del Adulto Mayor (INAPAM), generamos una propuesta alineada con el Plan Nacional de Desarrollo y el Programa Nacional de Salud.

Esa propuesta fue presentada la semana pasada por la doctora  Teresa Corona en Ginebra en una reunión convocada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) alrededor del tema de la enfermedad de Alzheimer.

T E ¿Cuál es la trascendencia de esta propuesta sobre la enfermedad de Alzheimer?

Posteriormente a la publicación del documento, que como otras investigaciones se puede descargar desde nuestra página web, generamos ya un primer programa de capacitación dirigido a profesionales de atención primaria sobre el tema. Se trata de capacitar médicos, enfermeras, trabajadores sociales y administradores para una mejor atención de las personas afectadas por este mal.

En su primera generación, el viernes antepasado, egresaron 150 personas y para la segunda edición tenemos ya registrados a 400 candidatos. Eso para mostrarles la base de evidencia, el marco teórico y la acción.

T E ¿Qué otras acciones están  llevando a cabo?

Nos ocupa también el tema de la atención de las personas mayores en el nivel primario y cómo podemos mejorar la eficiencia del sistema para obtener mejores resultados con los mismos recursos disponibles; buscamos detectar más oportunamente la problemática y actuar, sobre todo, de una manera preventiva para retrasar lo más posible el deterioro funcional de los afectados.

A ese respecto hemos desarrollado y vamos a presentar muy pronto el modelo de recursos para la unidad de enlace geriátrico en conjunto con DGPLADES (Dirección General de Planeación y Desarrollo en Salud). Ya está listo y estamos buscando el espacio para presentarlo. Ésa es la propuesta de infraestructura pero necesitamos afinar algunos detalles de la propuesta del modelo de atención; estamos aun trabajando pero ya está muy avanzado, y lo estaremos presentando durante el primer semestre de este año, aunque estamos evaluando cuál momento será el más oportuno.

El primero de octubre será la presentación del primer reporte que la Organización Mundial de la Salud habrá de publicar sobre envejecimiento y salud. Este reporte ya está casi listo –  recién estuve en OMS trabajando en la revisión del borrador.

Este año va a ser muy intenso en cuanto a presentación de nuevos avances.

Por otra parte, hemos debatido la decisión presupuestal que nos obliga a permanecer en este predio. Nos quedamos en vilo entre el 22 de diciembre y el 15 de enero cuando se tomó la decisión definitiva de permanecer aquí, porque si nos íbamos allá nos íbamos a quedar sin los recursos para operar los espacios necesarios. Permaneceremos aquí, en este espacio que hemos ocupado los últimos 4 años porque todavía nos es  funcional y nos permite crecer.

Por otra parte los trabajos de  investigación en nuestro país, a lo largo ya de varios años, han propiciado la creación de un Centro de Investigación del Envejecimiento del Instituto Nacional de Geriatría que presentaremos  próximamente, ubicado de facto en el edificio adyacente, ahí tenemos ya una unidad de análisis que trabaja con las bases de datos que ya mencioné y un laboratorio de evaluación funcional que ha estado trabajando los últimos años sobre este tema. De hecho hemos producido con 18 investigadores 122 publicaciones, 83 de ellas en revistas de alto impacto, 5 libros, 42 capítulos en libros. Todo esto hasta octubre del año pasado. Esto ha aumentado más o menos un 25 por ciento. Llevamos cuatro mil 500 egresados en cursos de atención médica continua. Tenemos una biblioteca virtual, tenemos convenios con 11 instituciones y una página web con 65000 visitas al año. Hemos venido creciendo paulatinamente.

T E ¿Cuáles son los retos más  inmediatos del INGER?  

Vamos a vernos limitados en el crecimiento de nuestra infraestructura indudablemente, este año y el siguiente por lo menos, debido a ajustes presupuestales; el plan maestro está y la cartera de inversión existe pero está vacía en este momento. Toda la obra pública de la Secretaría se detuvo en este año y no sabemos todavía en qué momento se va a retomar. Posiblemente esto ocurrirá  en 2017.

Seguiremos trabajando en este edificio, el edificio adyacente, y en la que fuera la enfermería de la casa hogar para varones en el pasado, donde estamos comenzando con el primer espacio de evaluación geriátrica, todavía no ad hoc pero razonablemente adaptado para operar el modelo de unidad de enlace. Esta idea de operación se hace en conjunto con otros estados de la República donde ya existe la infraestructura pero no han desarrollado un modelo de atención, y hay un espacio donde ya podemos comenzar a trabajar; en concreto tenemos un convenio firmado con el gobierno de la ciudad, en particular con la Secretaría de Salud, con el Dr. Ahued, y estamos a la espera de que concluyan los trabajos de la que será la primera unidad de enlace que está ubicada en la delegación Iztacalco.  Ahí estamos trabajando conjuntamente con ellos.

Ante el cúmulo de llamadas y compromisos el doctor Gutiérrez Robledo se despide de T E  el diario de la Tercera Edad con un último comentario:

Ya reconocido el cambio demográfico y sus consecuencias sociales, económicas, laborales, familiares, es necesario pensar la vejez  pues no se  tiene una visión clara del principal riesgo que vivimos ya en la actualidad en nuestro país: una menor longevidad en condiciones de baja calidad de salud, de  vida; por eso hay que seguir  preparándonos por ésta y las futuras generaciones de mexicanos, crear una cultura de previsión  y para todo ello, concluye, hace falta también  un trabajo muy fuerte de los medios de comunicación social.

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