En México se pierde la batalla contra el cáncer de mama

 

  • Es la primera causa de muerte por tumores en las mujeres mexicanas, con un promedio de 10 decesos al día
  • La sensibilización, la comprensión desde los primeros signos y síntomas es vital en el enfoque de salud pública para este cáncer

 

 

Susana Sánchez.-Elvira López forma parte de un grupo de quince mujeres sobrevivientes del cáncer de mama llamado Imagen. Todos los días, Elvira, una persona mayor, llega la zona de la planta baja del Hospital de Oncología, en el Centro Médico Nacional, donde se aplican las sesiones de radioterapias.

 

La tarea que Elvira se ha impuesto es difundir un discurso que llega a causar molestias entre algunas personas, porque trata de advertir de la urgencia de que las mujeres se toquen su cuerpo y si llegan a descubrir algún crecimiento de sus ganglios, de inmediato busquen un diagnóstico.

 

La clave para salvar vidas es el diagnóstico a tiempo, por eso Elvira siembra la idea de la prevención en cada mujer que encuentra en las calles, en el Metro y entre los familiares de pacientes del Hospital de Oncología del Instituto Mexicano del Seguro Social.

 

Sin embargo, uno de los graves problemas para atender el cáncer de mama en las mujeres mexicanas es reducir el tiempo entre la detección del cáncer y el inicio del tratamiento, pues una paciente en el país debe esperar en promedio de ocho a nueve meses para ser atendida.

 

Así lo advierten dos especialistas universitarios, León del Río y Alejandro Zentella Dehesa, del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la Universidad Nacional Autónoma de México.

 

Ambos especialistas mexicanos señalan que en los últimos 10 o 20 años en México los fallecimientos por esta enfermedad han aumentado, mientras que en Europa y Estados Unidos han disminuido dramáticamente.

 

En el marco del “Día Mundial contra el Cáncer de mama”, un último informe de las autoridades de salud del país asegura que “el cáncer de mama es la primera causa de muerte por tumores en las mujeres mexicanas, con un promedio de 10 decesos al día”.

 

Octubre es el mes dedicado a la lucha contra el cáncer de mama. Diversos edificios públicos se colorean de un rosa mexicano para crear conciencia de un problema de salud pública en el país que ha ido incrementándose. Sin embargo, muchas mujeres mueren de un cáncer que puede ser prevenible.

 

 

En la Región de las Américas, dice la Organización Panamericana de la Salud, el cáncer de mama es el más común en mujeres y la segunda causa principal de muerte por cáncer en mujeres.

 

Se estima que más de 462 mil mujeres son diagnosticadas y casi cien mil mueren por cáncer de mama cada año. Si se mantienen las tendencias actuales, para 2030 aumentará en un 46% en la Región de las Américas.

 

En los países de altos ingresos, los programas de la mamografía han dado lugar a un diagnóstico precoz que junto con un tratamiento eficaz, han llevado a la reducción de la mortalidad por cáncer de mama.

 

Para esta organización regional de la salud hay muchos desafíos en la implementación de este tipo de programas en países, como los de América Latina y del Caribe, de recursos limitados.

 

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) considera que la sensibilización y la comprensión sobre los riesgos de cáncer de mama, desde los primeros signos y síntomas, y la concienciación general sobre la salud mamaria es una parte importante de un enfoque de salud pública para el cáncer de mama.

 

Esto es lo que hace cada día Elvira en el Hospital de Oncología o donde encuentra una mujer, advertirle y dar su mensaje preventivo. “Estamos llenas de ganglios”, dice Elvira al abrir su diario discurso y recordar el tratamiento que recibió contra el cáncer de mama. Esta mujer dice que después de recibir el tratamiento de radioterapias y recibir las “quimios” se iba a su trabajo.

 

Elvira habla siempre de las limitaciones después de haber sido operada, de traer una malla elástica en uno de sus brazos, de cuidarse de no hacer esfuerzos, de que ya no puede cargar más de dos kilogramos.

 

Elvira recomienda a las mujeres descubrirse a tiempo el cáncer de mama. Pero dice que el cáncer que más mata es el odio, la envidia y recomienda a las mujeres que fueron operadas y padecieron este mal revisarse cada año, no descuidarse.

 

Su discurso alcanza a los hombres porque afirma que este cáncer lo pueden padecer por lo cual les recomienda tocar sus pechos.

 

León del Río y Alejandro Zentella Dehesa, los dos expertos del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM, han hecho comparaciones: mientras la incidencia de este padecimiento en nuestra nación es igual a la de Estados Unidos, la mortalidad entre las mexicanas es del doble

 

La razón la encuentran en un hecho esencial: en Estados Unidos el 80 por ciento de las pacientes se diagnostica en la primera etapa de desarrollo del tumor, “y aquí, el mismo porcentaje se diagnostica en las etapas 3 o 4, cuando ya los tratamientos son limitados”.

 

 

Además, señalan estos expertos, en nuestro territorio se presenta de forma temprana cuando a nivel global ocurre hacia los 60 años. En México sucede antes de los 50, y la razón que explican estos dos universitarios es que esta causa podría ser la obesidad y la vida sedentaria de las mujeres mexicanas.

 

Con este enfoque en el Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM ambos universitarios realizan un Programa de Investigación en Cáncer de Mama para identificar la relación entre la obesidad y sobrepeso.

 

Estiman que dicho padecimiento tiene esa condición por la obesidad y sobrepeso en el 70 por ciento de las pacientes con esta neoplasia.

 

“Pensamos que el sobrepeso produce alteraciones metabólicas y hormonales, y es en esa condición anormal en la que se desarrolla el tumor. Hemos propuesto que las células que crecen en ese ambiente serán distintas a las que se desarrollan en condiciones normales”, explica Zentella.

 

Los universitarios han descubierto que dos células de cáncer de mama del mismo subtipo molecular que evolucionan en obesidad o en peso normal presentan características biológicas diferentes: la primera crece con mayor rapidez y es más resistente a los fármacos, “lo que implicaría ajustes en la dosificación del tratamiento”.

 

León del Río afirma que el objetivo de dicho programa de investigación es identificar y caracterizar los componentes genéticos, medioambientales y epigenéticos, de modificación en la expresión de los genes que son heredables, los cuales contribuyen al desarrollo de la enfermedad en mujeres mexicanas.

 

Eventualmente estos dos universitarios estiman desarrollar nuevos métodos y estrategias para el diagnóstico y tratamiento. En esta labor interactúan con investigadores de diferentes entidades universitarias, y los laboratorios de la UNAM en institutos nacionales de salud, como el de Cancerología, y el Centro Médico ABC.

 

Como parte del programa otros proyectos de investigación traslacional, en el trabajo incorporan a los laboratorios y a los centros hospitalarios. Esto les permite analizar proteínas que pueden ser utilizadas como marcadores moleculares para identificar la presencia de un tumor antes de que se manifieste con todos sus síntomas.

 

Otro proyecto es el de la modulación del sistema inmune, consistente en reactivarlo o “enseñarlo” a reconocer y atacar tumores para controlar su crecimiento y diseminación.

 

 

De igual modo, se lleva a los hospitales la llamada genotipificación del tumor, que es la detección de pacientes que desarrollarán cáncer de mama por provenir de una familia en donde la enfermedad se ha manifestado por varias generaciones, asociada a mutaciones o errores en la replicación y reparación del ADN, para que se puedan tomar las medidas preventivas adecuadas.

 

Si los equipos de tratamiento cuentan con especialistas como oncólogos clínicos, y patólogos y radiólogos oncólogos, las pacientes reciben un mejor tratamiento, que se refleja en un tiempo de vida más largo, subraya Zentella.

 

“Hace cinco años, más de 70 por ciento moría en el primer año después del diagnóstico, cuando ya estaban en etapas avanzadas; hoy, más de la mitad sobrevive el primer año con una calidad de vida relativamente buena”.

 

El cáncer de mama es, en realidad, muchos tipos diferentes de una enfermedad que se manifiesta con la formación de tumores en la glándula mamaria, por lo que requiere de acercamientos, diagnósticos y tratamientos diferentes, como radioterapia o cirugía.

 

La autoexploración ayuda a detectarlo de manera temprana, pero no hay nada que pueda sustituir a la mamografía, y un número importante de mujeres no se la realiza porque es dolorosa.

 

León del Río y Alejandro Zentella Dehesa recomiendan hacer ese estudio, así como mantener un estilo de vida saludable, disminuir el riesgo de sobrepeso y obesidad, incrementar la actividad física, y eliminar el consumo de tabaco y alcohol, porque son elementos de riesgo.

 

Así lo plantearon los dos expertos universitarios en conferencia de medios, enmarcada en el Día Internacional contra el Cáncer de Mama, que se conmemorará cada 19 de octubre.