Hacer visibles a las personas mayores y lograr una vejez digna en México, es el empeño de la nueva directora de Inapam

 

  • Elsa Julita Veites Arévalo se propone que se legisle sobre una nueva Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores, que data del 2002
  • Confía en que el Estado Mexicano se adhiera a la Convención Interamericana de Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores aprobada por la Organización de Estados Americanos (OEA) en 2015

Foto: T E

 

José Luis Camacho López.- (Primera parte) Hacer visibles a las personas adultas mayores y lograr una vejez digna en México es una de las propuestas de la nueva directora general del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam), la maestra Elsa Julita Veites Arévalo, quien propone una nueva legislación sobre una nueva Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores, que data del 2002, y que el Estado Mexicano se adhiera y ratifique la Convención de Interamericana de Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores aprobada por la Organización de Estados Americanos (OEA) en 2015, que el gobierno del priista Enrique Peña Nieto se negó a firmar.

 

En una entrevista con TE, el Diario de las Personas Mayores, la maestra Veites Arévalo realizada en el domicilio social del Inapam, en la colonia Roma, dijo haber recibido esa institución en “mucho deterioro social” y señaló que a esa institución solamente se le conoce por expedir credenciales a las personas de más de 60 años y por los bailes que anualmente organiza.

 

Señala: México es un país con una población de más de 60 años de poco más de 15 millones de personas de acuerdo al registro de electores del Instituto Nacional Electoral (INE) de los comicios presidenciales de julio del año 2018. Más de un 70 por ciento de esa población carece de algún tipo de pensión o jubilación. Únicamente el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ampara tres millones 600 mil pensionados y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), un millón doscientos mil pensionados y jubilados.

 

El reto que se ha propuesto el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador es beneficiar a ocho millones 500 mil personas mayores de 68 años para que reciban una pensión de dos mil 550 pesos cada dos meses. El gobierno anterior había fijado esta cantidad en mil 200 pesos cada dos meses y el número de beneficiarios, según los datos oficiales de la anterior administración, era de cinco millones y medio de personas mayores.

 

A partir de marzo, este tipo de Pensión que se otorga cada mes con carácter alimentario a poco más de 525 mil beneficiarios de la Ciudad de México a través de una tarjeta, habrá de formar parte de la política pública federal de la Secretaría del Bienestar que sustituye a la secretaría de Desarrollo Social. Lo confirma en la entrevista la maestra Veites Arévalo.

 

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El otorgamiento de este tipo de pensión tiene un carácter universal e incluye a los pensionados del IMSS y del ISSSTE. Solamente a la población indígena del país el otorgamiento de este derecho es a partir de los 65 años.

 

El Inapam es un organismo fundado en 2002 al expedirse junto con una Ley de Derechos de las Personas Mayores obsoleta y sin efectos reales en el proceso de envejecimiento de la población mexicana que plantea serios desafíos de a las autoridades mexicanas.

 

Publicada el 25 de junio de 2002 esa legislación, vigente hasta ahora,  “tiene por objeto garantizar el ejercicio de los derechos de las personas adultas mayores, estableciendo las bases y disposiciones para su cumplimiento mediante la regulación de la política pública nacional para la observancia de los derechos de las personas adultas mayores”.

 

Sin embargo, ha sido una legislación parchada en gran parte que no ha logrado establecer una política integral sobre el crecimiento de personas mayores y la urgencia de atender los indicadores de una población en crecimiento de las próximas generaciones.

 

En la entrevista con la maestra Veites Arévalo manifestó su confianza en que con el gobierno del presidente López Obrador el Estado mexicano se adhiera y ratifique la Convención Interamericana de Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores de la OEA que hasta ahora cuenta únicamente con la adhesión de Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Costa Rica y Bolivia.

 

El objeto de esta Convención es garantizar el goce pleno de los derechos humanos de las personas mayores después de los 60 años a fin de incorporarlos a su completa integración sin distinción ni exclusión de ninguna naturaleza, en la sociedad en que habitan.

 

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Hace unos días, en la Ciudad de Oaxaca, la responsable del INAPAM, habló de una vejez digna y se comprometió a generar acciones sobre los derechos de las mayores del país. La maestra Veites Arévalo fue quien inició desde el gobierno de López Obrador en la jefatura de gobierno de la capital mexicana la entrega de las Tarjetas de Pensión Alimentaria a personas mayores y fue titular del Instituto para la Atención a las Personas Mayores (IAAM).

 

No es una funcionaria improvisada, tiene una amplia trayectoria y gran experiencia en el tema del envejecimiento de la población. Fue responsable de los servicios de salud del entonces Distrito Federal en la misma administración capitalina de López Obrador. En una comparecencia con diputados capitalinos en 2008, cuando era directora del IAAM ya manifestaba importancia de dar visibilidad a las personas mayores, no únicamente a los residentes de la capital del país, a través de una pensión alimentaria, y de una atención integral, que incluyera la salud, la seguridad social y las proyecciones demográficas.

 

Una prioridad para la nueva titular del Inapam es que esta institución sea a nivel nacional, un organismo que realmente represente los intereses y los derechos de las personas mayores y posicionar al Inapam en esa dirección, tras lamentar la situación desagradable en que se encontraba esa institución en pasadas administraciones.

 

La maestra Veites Arévalo, experta en el tema, considera que la Ley de 2002 sobre los derechos de las personas adultas mayores que en su momento fue importante, está rebasada totalmente. Esta iniciativa de nueva legislación es una de las acciones que se propone tomar para sintonizarla con la Convención Interamericana de Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, que en sus principios generales establece:

 

a) La promoción y defensa de los derechos humanos y libertades fundamentales de la persona mayor. b) La valorización de la persona mayor, su papel en la sociedad y contribución al desarrollo. c) La dignidad, independencia, protagonismo y autonomía de la persona mayor. d) La igualdad y no discriminación. e) La participación, integración e inclusión plena y efectiva en la sociedad. f) El bienestar y cuidado. g) La seguridad física, económica y social. h) La autorrealización. i) La equidad e igualdad de género y enfoque de curso de vida. j) La solidaridad y fortalecimiento de la protección familiar y comunitaria. k) El buen trato y la atención preferencial. l) El enfoque diferencial para el goce efectivo de los derechos de la persona mayor. m) El respeto y valorización de la diversidad cultural. n) La protección judicial efectiva. o) La responsabilidad del Estado y participación de la familia y de la comunidad en la integración activa, plena y productiva de la persona mayor dentro de la sociedad, así como en su cuidado y atención, de acuerdo con su legislación interna.

 

Asimismo, la nueva directora de Inapam estima que la Tarjeta que emite el organismo ahora a su cargo, es discriminatoria y excluyente y le parece un despropósito que la norma establezca que la tienen que emitir por lo cual sugiere que la edad de las personas se inscriba en las credenciales del Instituto Nacional de Electores. Considera que en la credencial del INE se acredite la edad.

 

En relación a que el Inapam tenga presencia nacional, la maestra Veites Arévalo se propone que la institución trascienda y se conozca más allá de la ciudad de México y de dos colonias de la alcaldía de la Benito Juárez, la Del Valle y Narvarte, algunas zonas de Coyoacán y de la Álvaro Obregón.

 

Igualmente se propone el Instituto tiene que ser reconocido a nivel nacional. “Nos interesa que realmente funcionen todos los Consejos estatales de las Personas mayores, dar un seguimiento muy puntual de todos los acuerdos que se tomen en estos Consejos y dar seguimiento, queremos hacer visible a esta población, que se respeten sus derechos pero que también las personas mayores los exijan y tengan conocimiento de cuáles son sus derechos”.

 

Señaló en esta entrevista que el conocimiento de los derechos de las personas mayores debe ampliarse a las familias y a la sociedad en general, pero sobre todo aspira a que las generaciones anteriores cuando lleguen a persona mayor lo hagan en mejores condiciones y pone como modelo a Holanda donde las personas mayores de 85 años tienen las mismas capacidades físicas intelectuales que las personas de 65 años en México.

 

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“Entonces eso es a lo que nosotros aspiramos, llegar a una edad más avanzada con actitudes y mejores condiciones y eso a lo que yo me refiero de dignificar la vejez en México”, destacó en la entrevista con TE, el Diario de las Personas Mayores.

 

En su opinión la población mexicana va envejeciendo y su edad productiva no puede terminar a los 60 años o 65. “Nosotros deseamos que la edad productiva sea más prolongada, que los jóvenes se preparen mejor, tengan mejores oportunidades que no tengan a trabajar a los 15 o 16 años por las condiciones de sus familiares, de vida, que la oportunidad de entrar la edad laboral sea a una edad mucho más tardía y que también las personas mayores tengamos a oportunidad de trabajar, de aportar al país nuestra experiencia por mucho más tiempo”.

 

“Y esto no significa que las personas mayores tengan que trabajar más años”, manifestó y subrayó en la primera parte de esta entrevista: es deseable que “las condiciones físicas e intelectuales nos den la oportunidad de trabajar durante más tiempo y vivamos en una sociedad más equilibrada, no cargarle todo a los jóvenes, sino que las personas mayores podamos hacer esta aportación social”.

 

*La maestra Veites Arévalo es una Médico Cirujano Partero, estudió en la Escuela Superior de Medicina del Instituto Politécnico Nacional (1976); cuenta con una Maestría en Medicina Social, Universidad Autónoma Metropolitana – Xochimilco (1993), es una Especialista en Salud Pública. Ha sido        Directora General del Instituto para la Atención de los Adultos Mayores en el Distrito Federal (2007 – 2009); Directora General de los Servicios de Salud Pública del Distrito Federal (2003 – 2007); Directora de Promoción a la Salud y Atención al Adulto Mayor en los Servicios de Salud Pública del Distrito Federal (2000 – 2003), servidora pública en la entonces delegación de Coyoacán (1998-2000) y profesora en la Universidad Autónoma Metropolitana y en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), además de investigaciones en materia de medicina social.

 

**El Inapam es una institución con presencia en mil 433 municipios, el 58% del total de municipios del país. En los últimos 6 años ha emitido 7 millones 25 mil 99 Tarjetas INAPAM, de las cuales 5 millones 200 mil se entregaron a personas adultas mayores que la tramitaron por primera vez. Tan solo en el 2018 se emitieron 1 millón 152 mil 535 Tarjetas. Los estados donde se emitieron más Tarjetas INAPAM son: Estado de México; Ciudad de México, Veracruz, Jalisco y Puebla, en ese orden. Juntos estos estados mexicanos representan el 42% del total de la afiliación a nivel nacional.

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