“En la lucha contra el virus, lo difícil es cómo terminar”

  • Los países no están completamente preparados, incluso los más poderosos como Estados Unidos. “Cuando ocurrió la gripe A (H1N1), la Ciudad de México parecía una ‘ciudad fantasma'”
  • “La transparencia y apertura de la información sobre el brote deben ser imprescindibles
  • Es también una de las lecciones más importantes aprendidas de la respuesta de México al brote de 2009″
  • Alejandro Macías, excomisionado nacional para la prevención y control de la gripe A (H1N1) de México

Alejandro Macías

 

 

Por Liu Xuxia.-Ciudad de México.-Desde la entrada en vigor del Reglamento Sanitario Internacional (2005), la Organización Mundial de la Salud ha anunciado un total de seis emergencias de salud pública de importancia internacional: la neumonía causada por el nuevo coronavirus es la última, y la primera fue el brote de gripe A (H1N1) en México en 2009. En ese momento, la propagación de la epidemia en todo el mundo continuó durante más de un año, con más de 200 países y regiones sufriendo las consecuencias de la epidemia que acabó con la vida de más de 18 mil personas.

 

“La respuesta social causada en ambos casos es similar”, recordó en una entrevista Alejandro Macías, profesor de la Universidad de Guanajuato en México.

 

“Cuando ocurrió la gripe A (H1N1), la Ciudad de México parecía una ‘ciudad fantasma'”. Macías era en aquel entonces el comisionado nacional para la prevención y el control de la epidemia en México. Él se encargaba de realizar investigaciones y visitar países relacionados para llevar a cabo intercambios.

 

¿Cuál es su opinión sobre el brote de neumonía provocada por el nuevo coronavirus en China? ¿Qué experiencias y lecciones ha acumulado México en la lucha contra la gripe A (H1N1) y cuáles son las implicaciones para los eventos de salud pública posteriores? Recientemente, el periódico Global Times, parte del grupo Diario del Pueblo, entrevistó en exclusiva a Marcias sobre estos temas.

 

“A principios de enero de este año, me enteré del brote de neumonía provocada por un nuevo coronavirus en China, y después he seguido el progreso de la epidemia hasta la noticia del ‘cierre de la ciudad’ de Wuhan, que ha hecho que personas de todo el mundo se den cuenta de la gravedad de la situación”, dijo Macías.

 

Macías cree que en la etapa inicial de la epidemia, las personas no entendían el mecanismo de transmisión ni la fuerza infecciosa de este nuevo tipo de coronavirus, y no comprendían completamente el método de identificación del virus. Por lo tanto, es muy oportuno que China adopte una movilización a gran escala desde el gobierno central hasta las bases y desde la ciudad hasta el campo.

 

Foto: Shanghai Observer

 

Al hablar de la iniciativa del “cierre de la ciudad” de Wuhan, Macías dijo: “Al combatir la epidemia, no estoy seguro de qué medidas específicas desempeñarán un papel decisivo. México también dio un paso similar durante el brote de gripe A (H1N1) en 2009”.

 

“Las medidas del “cierre parcial de la ciudad” requieren que las escuelas suspendan las clases, los restaurantes acorten su horario de apertura y se suspendan las actividades culturales públicas. Para una ciudad grande con una población de decenas de millones de personas como Wuhan, desde el nivel de toma de decisiones hasta el nivel ejecutivo, es necesario considerar cuidadosamente cuántas medidas de prevención y control se deben tomar, y no es una tarea fácil tomar una decisión como la del “cierre de la ciudad”.

 

Macías también enfatizó que al tomar decisiones a nivel local, los funcionarios locales deben superar sus temores e informar proactivamente al gobierno central de la información real de manera oportuna para garantizar el intercambio fluido de información en los informes de riesgos.

 

“La transparencia y apertura de la información sobre el brote deben ser imprescindibles, que es también una de las lecciones más importantes aprendidas de la respuesta de México al brote de 2009”.

 

Al hablar de la tendencia de la epidemia, Macías dijo: “Es como una guerra. Lo más dificil consiste en cómo terminar la guerra en vez de comenzarla. Por lo tanto, la batalla contra el virus requiere que los encargados de tomar decisiones determinen cómo poner fin a una serie de medidas tomadas previamente”. Esto puede ser una dificultad en el futuro. No tenemos un manual listo para predecir la trayectoria de desarrollo de cada epidemia, y el nuevo coronavirus y la gripe A (H1N1) también son diferentes”.

 

 

En la lucha contra la gripe A (H1N1), México ha sufrido presión interna y externa

 

Macías cree que la neumonía provocada por el nuevo coronavirus es similar a la respuesta social a la epidemia de gripe A (H1N1) en México ese año. “En ese momento, la Ciudad de México parecía ser una “ciudad fantasma”. ¿Te imaginas una ciudad con más de 20 millones de habitantes con las calles vacías?”

Recordando la situación de la epidemia mexicana en ese momento, Macías dijo:

“En ese momento, México, como epicentro de la epidemia, fue en cierta medida excluido de la comunidad internacional, y al mismo tiempo sufrió la presión y críticas internas. Sentimos que era muy difícil luchar contra la epidemia y tuvimos que superar las dificultades internas y externas”.

 

“Fuimos afortunados en el momento porque el virus de la gripe A (H1N1) no parecía tan resistente como el nuevo coronavirus. Hubo varios casos en México, pero no docenas o cientos al mismo tiempo. Sin embargo, situaciones como la falta de equipos de respiración asistida conducían a la depresión del personal interno del hospital, y al pánico de pacientes externos y de la sociedad. Este fue un fenómeno experimentado en México”.

 

“En ese momento, incluso los pacientes esperaban en la calle. En un hospital equipado con 500 camas, solo decenas de ellas eran para cuidados intensivos, y se estima que la mayoría de estas camas estaban ocupadas. El primer hospital que fui a investigar en ese momento, solo tenía 20 camas para tratar a pacientes críticos”.

 

México también tiene muchas lecciones importantes aprendidas de su respuesta a la gripe A (H1N1) en 2009. “En ese momento, México no tenía suficiente tiempo de preparación para combatir la epidemia, y no teníamos suficientes equipos básicos. En México, no es posible construir hospitales con miles de camas en tan poco tiempo para tratar a los pacientes, a pesar de que en ese momento, pensábamos día y noche en cómo llevar a cabo las construcciones correspondientes”, dijo Macías.

 

Durante ese período, visité varios países. En ese momento, la gente de esos países mostró un optimismo ciego hasta cierto punto, pensando que no se produciría un incidente importante, que el virus no se extendería demasiado y que finalmente la epidemia desaparecería. Pero yo dije que había que tomarse este asunto en serio”.

 

“ El virus es muy fuerte. Afirmé que la gente debía prepararse para la protección por adelantado y prestar atención a la adecuación de los equipos de emergencia y de cuidados intensivos en los principales hospitales y sistemas de salud. Sin embargo, en las primeras etapas de la epidemia, muchas personas solo estaban dispuestas a actuar de acuerdo con los documentos del decreto emitidos por sus superiores”.

 

En lo que respecta a la epidemia de neumonía provocada por el nuevo coronavirus en China, creo que las medidas del “cierre de la ciudad” de Wuhan no solo ayudarán a controlar la propagación del virus, sino que también proporcionarán tiempo de preparación para que el resto del mundo combata el virus”.

 

Macías dijo que el mundo debería hacer todo lo posible para responder a la propagación de la epidemia de manera oportuna, pero desafortunadamente, los países no están completamente preparados, incluso los más poderosos como Estados Unidos.

 

 

Es probable que la escasez de recursos médicos sufrida en Wuhan ocurra en cualquier parte del mundo, por lo que debemos prestar atención a mejorar la capacidad de tratamiento de los hospitales, y es por ello que estos centros sanitarios son una parte importante para garantizar la salud y la seguridad públicas, añadió.

 

Implicaciones de la epidemia de neumonía provocada por el nuevo coronavirus para la salud pública internacional

 

Macías dijo que la OMS (Organización Mundial de la Salud) ha catalogado la neumonía provocada por el nuevo coronavirus como una emergencia de salud pública de interés internacional. La importancia de esta es advertir al mundo de un fenómeno que ahora amenaza la salud de las personas.

 

La comunidad internacional debe fortalecer la cooperación e intercambiar informaciones y opiniones entre países y regiones. Por otro lado, los rumores y las noticias falsas deben descartarse para lograr el objetivo de permitir que los sistemas de salud frágiles resistan de manera más efectiva la epidemia.

 

Sin embargo, la OMS aún no ha señalado que el brote de neumonía provocada por el nuevo coronavirus en China ya constituye una pandemia, que es un concepto completamente diferente al de emergencia de salud pública de interés internacional. Una pandemia es la propagación de una nueva enfermedad por todo el mundo.

 

“La OMS no recomienda la implementación de restricciones de viaje y comercio, pero es ridículo que Estados Unidos anunciara restricciones integrales a la entrada de ciudadanos chinos. En esta etapa, la neumonía provocada por el nuevo coronavirus se ha extendido a algunos países y regiones fuera de China”.

 

“Esto requiere esfuerzos concertados de todo el mundo para evitar que se convierta en una pandemia. Creo que la tarea principal en esta etapa no es controlar las fronteras, sino equipar a los principales hospitales del país con instalaciones para tratar a los pacientes y que cada país luche contra la epidemia en su propio territorio”, dijo finalmente Macías.

Liu Xuxia, es periodistas de Diario del Pueblo y del El Pueblo en Línea.

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