Recorte de presupuesto a programas con perspectiva de género**

 

Foto: Cuartoscuro

 

Adriana Diego*.- A pesar de que la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a través de las propuestas realizadas por la organización Save the Children, ha señalado que los recursos públicos deberían estar dirigidos a garantizar el goce y el ejercicio de las niñas niños y adolescentes, con el objetivo de que este sector cuente con los recursos necesarios y tenga acceso a servicios universales y de calidad. El Gobierno Federal, entre 2019 y 2020, redujo en un 69% el apoyo a programas sociales dirigidos a esta población en México. Si se revisa el Presupuesto de Egresos de la Federación de los años mencionados, se puede observar que el primer año se destinaron 2 mil 707 millones 618 mil 900 pesos, y el segundo solo se asignaron 835 millones 54mil 400 pesos. Dejando en estado de indefensión, vulnerabilidad e inequidad a quienes habían adquirido este beneficio en años anteriores.

 

En cuanto al anexo del programa para la Inclusión y la Equidad de Género, el recorte presupuestal, fue del cien por ciento, con un monto de 164 millones 167 mil pesos. Este proyecto, se implementó para erradicar la discriminación y promover la igualdad sustantiva entre hombres y mujeres, el libre desarrollo de la personalidad, en un contexto de respeto y mejora de oportunidades. Por lo que el recorte, sin duda generará retrocesos y barreras.

 

Así mismo, en el rubro del programa de Estancias Infantiles para apoyar a Madres trabajadoras de la Secretaría de Salud, el recorte fue total, con una suma de 223 millones 27 pesos; lo cual puso a este sector de la población en un contexto de desventaja, ya que quienes solicitaron el apoyo, lo hicieron para disminuir las brechas de acceso a servicios confiables y de calidad. De acuerdo con la información del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), más del 16% las madres trabajadoras tienen la necesidad de buscar Guardería o apoyo con una persona que les cuide a sus hijas o hijos y el servicio al que acceden depende del tipo de esquema de seguridad social al que la madre o padre trabajador se encuentre inscrito. Entonces, por la medida implementada por el Gobierno Federal, las Madres trabajadoras de la Secretaría de Salud, deberán contratar servicios privados para el cuidado de sus hijas e hijos, lo cual impactará en su economía; o bien, pedir apoyo con algún miembro de la familia, sin que esa persona esté capacitada para realizar dicha actividad.

 

Por otro lado, tomando en cuenta la información de la Guía para asegurar la inclusión y la equidad en la educación de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la educación debe ser una prioridad, ya que es un derecho humano esencial para consolidar la paz e impulsar el desarrollo sostenible. Por tal motivo, el Gobierno Federal debería garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, en lugar de desaparecer los apoyos en su totalidad, como lo hizo con los Programas para la Inclusión y la Equidad Educativa de la SEP en el rubro para el desarrollo de los jóvenes (218 millones 483 mil pesos); Media Superior (33millomes 16 mil pesos) y Superior (37 millones 807 mil pesos).

 

La eliminación del presupuesto para estos proyectos deja en la indefensión a grupos de acción prioritaria, ya que la población a la que estaban dirigida eran personas con discapacidad, aptitudes sobresalientes y talentos específicos. ¿Por qué quitarles los recursos a los sectores vulnerables? En caso de que hayan escuchado la frase: La niñez y la juventud son el futuro de la nación ¿Por qué a quienes toman las decisiones no les está importando el riesgo de exclusión?

 

Los recortes

Por si fuera poco, uno de los programas que sufrió recortes, fue el de Estancias Infantiles para Apoyar a Madres Trabajadoras de la Secretaría del Bienestar en el rubro de Desarrollo de los Pueblos Indígenas con 189 mil pesos menos; dejando de lado que su objetivo era proteger el bienestar socioeconómico de la población en situación de carencia o pobreza mediante el mejoramiento de las condiciones de acceso y permanencia en el mercado laboral de las jefas de familia.

 

Por otro lado, la Política de Igualdad de Género del Sector Educativo de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en el anexo de Igualdad entre mujeres y hombres registró un ajuste de 6 millones 980 mil pesos. Cabe mencionar, que dicha política, se encarga de difundir los derechos y adoptar acciones afirmativas para garantizar el goce de los derechos de niñas, adolescentes y jóvenes; promover la adopción de criterios de paridad en cargos directivos del sistema escolar e instituciones de investigación científica y tecnológica; garantizar la inclusión de los temas de derechos humanos de las mujeres en los planes de estudio de todos los niveles educativos. Por lo que la reducción en el presupuesto limitará los servicios educativos, ya que se disminuirá su cobertura y no se podrá seguir con el mejoramiento de infraestructura y equipamiento de Instituciones. Seguirá habiendo muros invisibles que separen los espacios y las actividades que reproduzcan roles de género. Regresaremos a los tiempos en los que habrá canchas de futbol improvisadas con suéteres en los patios, para que jueguen únicamente niños.

 

*Adriana Diego Hernández es economista (UAM-X), Maestra en Gobierno y Asuntos Públicos (FLACSO) Subdirectora de Innovación y Mejora (IECM)

@Adriana_Diego_H

**Publicado originalmente en La Silla Rota
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