Con la crisis del COVID19, las trabajadoras del hogar, víctimas de despidos, reducción de salarios y maltratos

 

  • “Dos millones trescientos mil personas son trabajadoras del hogar, 96 por ciento no cuenta con seguridad social, 98 por ciento no cuenta con contrato y muy pocas tienen otros tipos de derechos, por lo cual sus ingresos hoy en esta crisis han sido afectadas enormemente”

 

Foto: SINACTRAHO

 

Susana Sánchez.- Por primera ocasión, Marcelina Bautista, indígena mixteca originaria de Tierra Colorada, Apazco, Nochixtlán, Oaxaca, defensora de las trabajadoras del hogar, pisó el Palacio Nacional. Lo hizo el pasado 26 de mayo en el antiguo y majestuoso Salón de la Tesorería, que hoy lleva el nombre del liberal decimonónico “Guillermo Prieto”, para denunciar a otra de las mayores víctimas de la crisis sanitaria provocada por el COVID19.

 

Aprovechándose de esta crisis sanitaria, empleadores y empleadoras de las trabajadoras del hogar- parte de este grupo laboral son personas mayores- las despiden sin ninguna garantía laboral o social, la gran mayoría de ellas sin contrato, con jornadas muy largas, sin pensión o posibilidades de haber hecho ahorros.

 

Para el Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), este numeroso grupo es uno de los sectores del trabajo que sufren la mayor discriminación racial y social, además de los bajos salarios que perciben.

 

En México, dijo Marcelina Bautista, “dos millones trescientos mil personas son trabajadoras del hogar, 96 por ciento no cuenta con seguridad social, 98 por ciento no cuenta con contrato y muy pocas tienen otros tipos de derechos, por lo cual sus ingresos hoy en esta crisis han sido afectadas enormemente”.

 

Marcelina Bautista

 

Hoy, agregó, “hay muchas trabajadoras del hogar que cuidan enfermos adultos mayores, niños, de las cuales corren riesgo todo el tiempo, porque su trabajo demanda una cercanía física con las personas que cuidan y por ello también es muy importante pedir que los empleadores sí proporcionen todo el cuidado que ellas necesitan para seguir trabajando”.

 

Hasta ahora solamente el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha inscrito solamente a 22 mil 300 trabajadoras y trabajadores del hogar, de ese enorme universo de dos millones trescientos mil trabajadoras y trabajadores. A este reducido número “los ampara el régimen ordinario del Seguro Social, esto es el seguro de enfermedades y maternidad, reconoce Zoé Robledo, director general de ese instituto.

 

Desde marzo el Sindicato Nacional de Trabajadoras del Hogar que encabeza Marcelina ha recibido quejas de cerca de 300 de sus compañeras a las cuales “les han reducido el salario, las han despedido injustamente y las han mandado a sus hogares en una cuarentena sin derechos, especialmente el salario”.

 

En ese amplio salón del Palacio Nacional, ante unas cuantas reporteras y algunos reporteros, Marcelina emitió un llamado de “a los empleadores para que no despidan, paguen a las trabajadoras y reconozcan esa labor que han hecho las trabajadoras del hogar en sus familias, en sus casas y acompañarlos cuando los han necesitado”.

 

A través de una campaña denominada “cuida a quien te cuida”, iniciada por Marcelina se busca sensibilizar a las personas empleadoras para que protejan los derechos de las trabajadoras en un contexto de la grave crisis sanitaria que vive el país.

 

Con solamente primaria, llegó a la capital mexicana. Sus años son de lucha por los derechos de las trabajadoras del hogar desde hace más de 34 años. Uno de sus lemas es ‘caminamos para que nuestros derechos sean los mismos que tienen las demás trabajadoras’.

 

Foto: Internet

 

Esta mujer mexicana lleva a cuestas el empeño de dar visibilidad a ese universo de dos millones trescientos mil trabajadoras del hogar en México, la mayoría son mujeres, una minoría de hombres, para este tipo de empleo.

 

Marcelina es la principal fundadora del Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar, (CACEH), en el año 2000, institución de donde surgió el Sindicato Nacional de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar creado el 30 de agosto de 2015, es el primer sindicato nacional de personas trabajadoras del hogar en México.

 

Esta fundadora y líder del Sindicato Nacional de Trabajadoras del Hogar, que desde los 14 años de edad llegó a la Ciudad de México sin hablar español, también formó parte de la creación de la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadoras del Hogar (Conlactraho).

 

Uno de sus principales logros es que México, se adhiera al convenio 189 y la recomendación 201 sobre el trabajo decente para trabajadoras domésticas de la Organización Internacional de Trabajo que se firmó el 16 de junio de 2011 en Ginebra, Suiza.

 

A pesar de esta gestión internacional, las condiciones de las trabajadoras del hogar no han cambiado radicalmente en el actual gobierno. Los gobiernos anteriores de corte neoliberal, incluyendo a todos los del régimen del Partido Revolucionario Institucional (PRI) que gobernó el país durante 70 años, se negaron a reconocerles sus derechos laborales que ya estaban inscritos en la legislación laboral.

 

Ese miércoles 26 de mayo, en ese salón Guillermo Prieto, un espacio que para anteriores gobiernos era usado para suntuosas recepciones de presidentes y Jefes de Estado de otros países, fue el foro para que Marcelina, en esta dura etapa de la pandemia en México, hablara de las condiciones de vida de las trabajadoras del hogar, de los más invisibles grupos laborales, y ahora de las más agraviadas por esta crisis sanitaria al ser víctimas de despidos injustificados, maltratos y abusos.

 

Imagen: SINACTRAHO

 

Marcelina pidió que se respete la ley que ampara a estas trabajadoras, “que ya protegía la Ley Federal del Trabajo que hoy ya están en la ley, y a todos los derechos de las trabajadoras está en el capítulo 13, por lo tanto, no hay excusa para no respetar un día de descanso, unas vacaciones”.

 

Durante tres meses, incluso antes de la moratoria sanitaria, las trabajadoras que están de planta están encerradas con gran estrés, dijo Marcelina. “Pido desde aquí que también ellas tengan el derecho a descansar durante el tiempo que están trabajando en el día y los fines de semana”.

 

El gobierno mexicano ha identificado los lugares de origen de este numeroso grupo laboral del país y dónde trabajan, un grupo que identifica como un fenómeno de migración interna: el 19.6 por ciento de las trabajadoras nacieron en la región sur del país y la mayoría trabaja en el centro. El 7.7 por ciento trabaja en la región sur; el 24.6 en la región norte y el 53.7 labora en el centro del país.

 

De acuerdo con al Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación sobre la situación de las personas dedicadas al trabajo en hogares mexicanos.

 

  • Ocho de cada diez no están afiliadas al seguro social.
  • Ocho de cada diez no tienen pensión de retiro.
  • Siete de cada diez son de ascendencia indígena.
  • Siete de cada diez no tienen ninguna prestación formal.
  • El 75% ganan menos de dos salarios mínimos; el 30% ganan menos de uno.
  • Nueve de cada diez no tienen contrato por escrito.