Garantizar satisfacer las necesidades básicas de las personas mayores

 

  • “Las personas mayores también deben poder tomar sus propias decisiones y tener acceso a servicios y recursos accesibles de alta calidad que respalden su dignidad, independencia y defiendan sus derechos”
  • Las tasas más altas de discapacidad para las personas mayores son el resultado de los riesgos de salud acumulados a lo largo de la vida
  • El edadismo y la discriminación por razón de edad son una realidad en las sociedades de todo el mundo

 

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Segunda parte.- Help Age propugna por garantizar que las personas mayores tengan una buena calidad de vida significa ir más allá de satisfacer sus necesidades básicas. “Las personas mayores también deben poder tomar sus propias decisiones y tener acceso a servicios y recursos accesibles de alta calidad que respalden su dignidad, independencia y defiendan sus derechos”.

 

Ensamblar estos tres temas en nuestra estrategia, plantea Help Age, significa que equilibramos la comprensión de los aspectos materiales que debe tener una buena calidad de vida con otras cosas que las personas mayores nos dicen que son importantes, como la autoestima, el valor y la participación. “Estos componentes también nos desafían a abordar los desequilibrios de poder profundamente arraigados, escuchar las voces de los más marginados y apoyar a todas las personas mayores para que sean escuchadas”.

 

Asimismo, Help Hage plantea lo siguiente en esta segunda parte de su pronunciamiento global sobre los derechos y aspiraciones las personas mayores del mundo:

 

Queremos que todas las personas mayores, en todas partes, puedan decir: “Recibo un trato digno” La dignidad es fundamental para el bienestar. Es nuestro valor inherente porque somos humanos. Lo percibimos en el sentido de nuestra propia valía y en el respeto de los demás por nosotros. Los instrumentos de derechos humanos han establecido los estándares mínimos necesarios para que todos puedan vivir una vida digna. Todos nacemos libres e iguales en dignidad y derechos humanos y esto no cambia a medida que envejecemos.

 

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Queremos vivir en un mundo donde las personas mayores sean reconocidas y respetadas como individuos, tengan un fuerte sentido de pertenencia, propósito y autoestima y puedan hacer frente a los cambios que la vida presenta.

 

Nos esforzamos por un mundo en el que se entienda la dignidad, no en hacer cosas para las personas mayores, sino como personas mayores que determinan sus propias vidas y toman sus propias decisiones, con apoyo si es necesario, en función de lo que es importante para ellos. Cuando las leyes, políticas, servicios y nuestras relaciones individuales fomentan este sentido de dignidad, podemos florecer y prosperar en la vejez.

 

Voz Queremos que todas las personas mayores, en todas partes, puedan decir: “Mi voz es escuchada” La voz trata sobre el empoderamiento de las personas mayores para reclamar sus derechos, tomar decisiones y participar de manera significativa en la toma de decisiones a todos los niveles, incluido el personal, familiar, social y político.

 

Queremos apoyar a las personas mayores para que ejerzan su derecho a hablar como lo deseen, que sus voces sean escuchadas y sus problemas incluidos en las leyes, políticas, programas y servicios. Para hacer esto, debemos comprender los factores contextuales que pueden actuar como una barrera para las voces de las personas mayores y comprender mejor las relaciones de poder en el trabajo.

 

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La discapacidad

 

Un área igualmente importante será la discapacidad, dado que en todo el mundo más del 46% de las personas mayores viven con una discapacidad. Las tasas más altas de discapacidad para las personas mayores son el resultado de los riesgos de salud acumulados a lo largo de la vida.

 

Las personas mayores con discapacidad enfrentan barreras físicas, sociales y de actitud para su participación e inclusión y pueden encontrar una doble discriminación debido a su edad y discapacidad. Sabemos que las mujeres mayores con discapacidad corren un riesgo particular de violencia, abuso y negligencia.

 

Reconocemos las contribuciones que las personas mayores hacen a la vida de sus familias y comunidades. Las personas mayores nos dicen que quieren ser útiles, pero también tener opciones sobre cómo encontrar un propósito en sus vidas. Al promover un enfoque totalmente inclusivo, nuestro objetivo es que todas las personas mayores, independientemente de su edad, necesidades u opciones de apoyo, disfruten del sentido de autoestima y puedan envejecer sin vergüenza, viviendo lo mejor posible hasta el final de la vida.

 

Durante la próxima década estaremos a la vanguardia del desarrollo en un mundo que envejece. Desarrollaremos soluciones que sean incluyentes para todos reconociendo la diversidad de las personas mayores y los desafíos específicos que enfrentan a lo largo de su vida.

 

Promoveremos la cooperación entre diferentes generaciones, adoptando un enfoque intergeneracional cuando sea apropiado. Queremos un cambio a escala global que incluya a todas las personas mayores.

 

Nuestros esfuerzos se centrarán en los países de bajos y medianos ingresos y donde las personas mayores corren el mayor riesgo de quedarse atrás, lo que puede deberse a que viven en condiciones de pobreza, son mujeres, tienen una discapacidad, se ven afectadas por crisis humanitarias o por otros motivos.

 

Exploraremos cómo el envejecimiento de la población se cruza con otras tendencias mundiales (como el cambio climático, la presión de la población sobre los recursos, la urbanización y la tecnología) y estaremos atentos al impacto potencial en los derechos de las personas mayores y las oportunidades para hacer intervenciones con los responsables de políticas y decisiones para promover cambios positivos.

 

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Discriminación por edad

 

El edadismo y la discriminación por razón de edad son una realidad en las sociedades de todo el mundo. Las personas mayores sufren discriminación y sus derechos humanos están siendo vulnerados en todos los ámbitos, a nivel familiar, comunitario e institucional. Esta situación es ampliamente tolerada y en algunos casos puede llegar incluso a ser fomentada estableciendo límites de edad superiores a la hora de ejercer o disfrutar de determinados derechos.

 

Esto sucede en un momento en que se está produciendo un envejecimiento demográfico sin precedentes, por lo que el número de personas en situación de vulnerabilidad, que son discriminadas de forma sistemática, aumentará.

 

A pesar del hecho de que las leyes internacionales de derechos humanos se aplican a personas de todas las edades es poco frecuente encontrar una referencia específica a las personas mayores. Como resultado, los derechos de las personas mayores no están suficientemente protegidos por los mecanismos de derechos humanos, la comunidad internacional, los gobiernos y la sociedad civil.