Los hogares dejaron de ser refugios, son escuelas y centros de trabajo

 

  • Para evitar el estrés y al reconvertirse, un experto universitario recomendó tener una agenda similar a la del trabajo en casa: respetar horarios laborales, de descanso, divertirse, alimentarse bien, hacer ejercicio y socializar con la familia

 

Foto: T E

 

Al convertirse los hogares en centros de trabajo, escuelas y habitaciones, el psicólogo e investigador Jesús Felipe Uribe Prado recomendó tener una agenda similar a la del trabajo, pero en casa: respetar horarios laborales, de descanso, divertirse, alimentarse bien, hacer ejercicio y socializar con la familia.

 

“Con resistencia, flexibilidad adaptación, aprendizaje y conciencia de lo que implica la salud en tiempos de crisis, saldremos adelante”, dijo Uribe Prado en una entrevista.

 

Jesús Felipe Uribe Prado, es investigador del Posgrado de la Facultad de Psicología (FP) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), consideró que el hogar ya no es lugar de refugio y descanso del ajetreo diario en los centros laborales y educativos.

 

La pandemia, añadió, lo ha convertido en espacio público, oficina y escuela, donde los límites y jerarquías se han diluido, generando estrés al interior de la familia.

 

Así, dijo, han surgido debates sobre qué labores son más importantes: las del niño en educación básica, las del universitario, las del trabajo del papá o de la mamá, cuando todos deberían tener la misma importancia, afirmó.

 

Los límites también se han visto afectados, y la gente se pregunta “hasta dónde mostrar la casa o hasta qué momento el perro tiene derecho a ladrar, porque está en proceso una videoconferencia o videollamada”, señaló.

 

Foto: T E

 

Al participar en el programa la UNAM Responde, Uribe Prado subrayó que con el trabajo en casa (homeoffice) se enfrentan retos como la ciberseguridad.

 

Pero, se preguntó este especialista universitario: ¿de quién depende la seguridad de la información?, ¿de mi empresa o de mi hogar?, “eso se vuelve un problema porque el trabajador podría manejar información confidencial desde casa, que podría ser escuchada por cualquier persona y representar un conflicto de intereses.

 

Recordó que desde la década de los 80, la Organización Mundial de la Salud y las Secretaría del Trabajo y de Salud definieron que un trabajador puede enfermar por razones físicas (accidente), químicas, al estar expuesto a un compuesto biológico (virus) o a factores psicosociales.

 

Entonces, mencionó, no existía la COVID-19, “pero hoy aplica”. En 2018 se introdujo el concepto de factores de riesgo psicosocial en la Norma 035, que incluye el ambiente de trabajo, “y ahora la pandemia ha venido a colocar al trabajo en casa como parte del ambiente laboral”, precisó.

 

Para enfrentar esta situación, el experto consideró necesario estar conscientes del peligro de la pandemia, de los cuidados que debemos tener y valorar más la salud, la alimentación y el ejercicio.

 

Uribe Prado concluyo que “es necesario que la gente sea resiliente y logre superar los problemas que enfrenta en estos momentos, pero no tenemos por qué hacerlo solos”.

 

Sugirió aprovechar las herramientas informáticas y de comunicación, acompañarse “de amigos, familia o grupos de apoyo, porque todos juegan un papel importante”.

 

Please follow and like us: