Tres mujeres mexicanas mayores de edad lograron vencer al COVID19

 

  • María, de 103 años de edad, de Jalisco; Leonor, de 97 años, de Nuevo León; e Ignacia de 76 años, de Sonora
  • Las tres oriundas de esos estados del país, son las tres mujeres mexicanas, quienes han logrado vencer la pandemia
  • Estos casos de tres mujeres de edad que han superado el COVID19 en diferentes condiciones de vida en hospitales públicos del IMSS, son un modelo de personas mayores que superan los pronósticos oficiales de letalidad de que las personas de edades avanzadas tienen menos posibilidades de superar la pandemia

 

Foto: IMSS

 

Susana SANCHEZ.-María, de 103 años de edad, de Jalisco; Leonor, de 97 años, de Nuevo León; e  Ignacia de 76 años, de Sonora; las tres oriundas de esos estados del país, son las tres mujeres mexicanas, quienes han logrado vencer al COVID19.

 

Estas tres mujeres son un modelo de la feminización de la vejez en México. Estas tres mujeres representan un pronóstico de vida superior al que han estimado en el Consejo Nacional de Población (CONAPO). En 2019, la esperanza de vida de las personas en México es de 75.1 años en promedio. De las mujeres es superior a la de los hombres con una brecha de casi seis años. Para el año 2030, la esperanza de vida al nacimiento alcanzará los 76.7 años en promedio para toda la población mexicana, para las mujeres será de 79.6 años y para los hombres de 73.8 años.

 

Para el Consejo Nacional de Población la población de mujeres en el 2020 es de siete millones 839 mil 543, mientras que de los hombres es de seis millones 621 mil 211. Para el Registro Nacional de Electores, la cifra puede diferir si de las 16 millones 440 mil 587 personas mayores de más de 60 años con credencial de elector, el número de mujeres mayores de edad pueden ser de ocho millones 549 mil, aproximadamente.

 

En el contexto de la pandemia, los índices de mortalidad afectan más a los hombres que a las mujeres. ¿Las mujeres resisten más la pandemia que los hombres? Esta es una pregunta que habrá de responderse cuando se conozcan los datos duros de las edades de personas contagiadas y de mortalidad.

 

Hasta ahora se conoce que las víctimas de la pandemia son más hombres de más de 60 años que las mujeres de más de 60 años. En mayo, en Querétaro se registró que “el 54.2% de los fallecimientos de Covid-19”. Sin embargo, la edad de más víctimas del COVID se estableció apenas hace unos días en 55 años el promedio de edad, según el Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López Gatell.

 

Las personas mayores de 60 años, sin embargo, no dejan de ser las más expuestas a la severidad de la pandemia. Las enfermedades crónicas que llegan a padecer como hipertensión arterial, diabetes, obesidad, enfermedades pulmonares por tabaquismo agravan sus condiciones cuando son contagiados por COVID19.

 

En un conversatorio efectuado en junio pasado Conversatorio. Violencia hasta las personas mayores”, el doctor Luis Miguel Gutiérrez, director general del Instituto Nacional de Geriatría, (INGER) advertía de que la proporción de adultos mayores fallecidos por Covid-19 es mayor en hospitales públicos que en privados, debido a que a los primeros llegan personas con alto rezago social y en condiciones de salud críticas.

 

Empero estos casos de tres mujeres de edad que han superado el COVID19 en diferentes condiciones de vida en hospitales públicos del IMSS, son un modelo de personas mayores que superan los pronósticos oficiales de letalidad de que las personas de edades avanzadas tienen menos posibilidades de superar la pandemia.

 

Los casos de María, de 103 años de edad, Leonor, de 97 años e Ignacia de 76 años, de Sonora confirman la feminización del envejecimiento en México, vienen a representar casos de estudio sobre la salud pública, las condiciones de vida de la población de más edad y el fenómeno demográfico.

 

El fenómeno demográfico ha registrado en el país muestra que hay 124 mujeres por cada 100 hombres de 80 años y más.

 

Los casos que presentamos a continuación fueron infundidos por el área de Comunicación Social del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

 

El 3 de octubre pasado, en el Hospital, señora María, de 103 años de edad, egresó este viernes del Hospital General Regional (HGR) No. 110 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco, egresó recuperada de COVID-19, luego de 11 días de hospitalización.

 

Para el doctor David Sánchez González el restablecimiento de María fue un acontecimiento que llenó de motivación al cuerpo médico de ese hospital, al occidente del país. “Nos hace sentir que el esfuerzo de quienes estamos en la primera línea de batalla vale la pena”, dijo este médico.

 

Aunque María presentaba ya una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) derivada de cocinar durante mucho tiempo con leña, esta paciente de 103 años no padecía otros padecimientos como hipertensión, diabetes mellitus u obesidad. Estas condiciones para Sánchez González contribuyeron al éxito en el tratamiento de la señora María, originaria del estado de Zacatecas.

 

María es residente de una colonia popular en la zona metropolitana de Guadalajara. Es madre de cinco hijos y de acuerdo al dictamen de los médicos de ese hospital, “realmente está muy sana, salvo por su enfermedad pulmonar que la hace dependiente de oxígeno domiciliario”.

 

María ingresó en ambulancia el 22 de septiembre, derivada de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) No. 34. A su ingreso de inmediato se inició su proceso de confirmación diagnóstica y de atención.

 

La paciente inició con sintomatología dos días antes, flujo nasal, fiebre y dificultad respiratoria. Los Estudios de Imagenología confirmaron una afectación pulmonar, por lo que se decidió su ingresó a la unidad hospitalaria. Para los médicos la evolución de esta mujer mexicana de 103 años fue muy buena, los síntomas desaparecieron.

 

Muy probablemente es la paciente más longeva que hemos atendido, no sólo en el hospital, sino en el estado”, mencionó el doctor Sánchez González.

 

El caso de Leonor de 97 años

 

Foto: IMSS

 

El 5 de noviembre otra paciente mayor de edad, de alto riesgo por sus antecedentes crónicos degenerativos y su edad ingresó a la unidad médica operada en comodato por el IMSS en Monterrey, Nuevo León. El caso de Leonor, de 97 años, fue considerado de alto riesgo ante complicaciones por sus antecedentes crónico-degenerativos de hipertensión arterial y su edad avanzada.

 

Leonor ingresó el 5 de noviembre El Equipo de Respuesta COVID del Hospital Santa Cecilia, en comodato con el IMSS, realizó una valoración geriátrica integral con ajuste de medicación, oxígeno, terapia, ejercicios respiratorios y movilización temprana, acorde a las necesidades y a la edad de la paciente.

 

El personal de salud mantuvo una vigilancia estrecha de parámetros respiratorios y hemodinámicos, antibióticos. Este tratamiento permitió una evolución favorable hasta retirar el oxígeno suplementario y completar su tratamiento hospitalario, por lo que se determinó su regreso a casa 20 días después de ingresar a la unidad médica.

 

Con voz apacible y actitud positiva, doña Leonor dijo sentirse contenta y agradecida. “Tantas gracias a todos y a todas, me voy muy contenta con todos sus servicios, todos me vieron muy bien. Todo lo que hacen es mucho sacrificio por los enfermos, que Dios se los pague”, expresó.

 

La paciente aseguró no saber cuál podría ser el secreto para vivir muchos años, pero pese a tener una pierna adolorida por una cirugía, sigue activa.

 

“Me siento bien, yo todavía me levanto a lavar y a asear mi cuarto. También puedo hacer comida, tengo andadera para andar con las dos manos y tengo bastón para hacer con una mano y así”, comentó.

 

Para el IMSS el trabajo multidisciplinario del personal médico del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de la Unidad Médica Santa Cecilia y la fortaleza de la paciente Leonor, de 97 años, se conjugaron para derrotar la enfermedad de COVID-19.

 

Al abandonar el 26 de noviembre el hospital Santa Cecilia la paciente de 97 años recibió aplausos del personal, que bajo las normas de la sana distancia, formó una valla para despedirla y celebrar su recuperación.

 

Sorpresa, admiración y alegría causó en el hospital la fortaleza de doña Leonor que ganó la batalla al COVID-19.

 

La doctora Cinthia Mariel Mota Guzmán, médica anestesióloga, líder del Equipo de Respuesta COVID del turno matutino, dijo que el caso de doña Leonor fue un reto para el personal médico, pues no habían atendido a una persona de esa edad en esta unidad médica del IMSS.

 

El tratamiento que recibió Leonor fue integral. “Afortunadamente contamos con la asesoría geriátrico – explicó-así que hubo un manejo interdisciplinario, complementamos la experiencia tratando pacientes COVID-19 con los conocimientos de la especialidad en geriatría; era muy necesario mantener la estabilidad de la paciente”.

 

“Fue importante el tratamiento integral”, destacó Mota Guzmán.

 

Para la doctora Liora Elizabeth Barra Farfán, médico general y también parte del Equipo de Respuesta COVID, platicar con doña Leonor durante sus jornadas de trabajo fue una grata experiencia. “Cuando la ves, es como si se te reflejara algún pariente tuyo, tu abuelita, tu abuelito… causa ternura, son los extremos de la vida, la ves más frágil, pero a la vez muy fuerte”, concluyó la doctora.

 

El caso de Ignacia, de 76 años

 

Foto: IMSS

 

En Hermosillo, Sonora, otro estado del norte de México, Ignacia de 76 años fue otra afortunada experiencia de vida de una mujer mexicana de edad mayor. Estuvo 10 días en el área de terapia intensiva, bajo métodos para mejorar su respiración, como la pronación, para que salvara su vida.

 

La vida y la atención médica de Ignacia fue oportuna Ignacia durante más de dos semanas en el Hospital General de Zona (HGZ) No. 14, del IMSS, aseguró un comunicado del Instituto.

 

El especialista en medicina crítica del HGZ No. 14, Víctor Alejandro Manríquez Bonillas, recordó que cuando la paciente llegó al hospital registró una oxigenación de 40 por ciento, e incluso llegó a bajar a 16, lo que le provocó delirio. Durante cinco días estuvo con ventilación mecánica.

 

Para este médico favoreció que Ignacia no padecía ninguna enfermedad. “La salida de terapia intensiva depende de la respuesta de cada paciente o su cuerpo, la edad no es un problema, ya que ella está delgada y no tiene ninguna otra enfermedad, eso probablemente le haya ayudado”, dijo el especialista.

 

Al salir de este tratamiento que salvó su vida, Ignacia recomendó a las personas que en cuanto se sientan mal vayan a un hospital. Ella era de las personas que decían: “a mí no me va a dar, y me dio fuerte”.

 

Sus primeros síntomas fueron cansancio, dolor estomacal y vómito, todo en un día. Durante una semana tuvo apoyo médico en su domicilio hasta que fue trasladada a hospitalización.

 

“Yo cuando me doy cuenta, me quitan los tubos, no sabía cómo me tenían, nada de eso, pero después sí me acuerdo de los médicos que llegaban, eran bien atentos junto a las enfermeras que me atendían”, recordó Ignacia.

 

Durante su tratamiento del padecimiento COVID-19 pensaba que estaba de viaje en otra galaxia. Sus familiares y nietos llegaron a comentar que esta mujer de 76 años hablaba, alucinaba y estaba desubicada.

 

Agregó que luego de ser extubada y salir de terapia intensiva, solicitó seguir su tratamiento en casa, desde donde se mantuvo aislada y recuperó todos sus sentidos y fuerza.

 

“La gente debe tener muchas precauciones, fue muy fuerte lo que viví, no hay que ser inconscientes”, finalizó Ignacia en una entrevista difundida por el área de comunicación social del Instituto Mexicano del Seguro Social.

 

Fotografías proporcionadas por prensa del IMSS.

 

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