Entrevista a Humberto Guzmán, escritor

“Muchas cosas de la vida se dan como en un accidente…”

“La vejez es igual para todos los mortales, es el peso de la existencia”

Nuestros miembros del Consejo Editorial opinan.

humberto guzman

El escritor Humberto Guzmán es uno de los distinguidos miembros del Consejo Editorial de T E el diario de la Tercera Edad, nació en el Distrito Federal en 1948. De larga trayectoria literaria, abandonó los estudios convencionales para aprender a escribir con Juan José Arreola; Juan Tovar y Emilio Carballido. Estudió Cine, con Milosh Trnka y otros profesores.

Sus primeros trabajos fueron publicados por los suplementos culturales de los principales diarios de México.

También ha  hecho periodismo cultural y desde 1972, es profesor en talleres de cuento y novela.

Sus novelas y cuentos han obtenido varios premios y reconocimientos. También es autor teatral y didáctico.

Sus méritos literarios le han hecho acreedor a diversas becas nacionales y extranjeras y ha realizado residencias en varios países así como impartido conferencias y participado en happenings y exposiciones de arte vanguardista.

Nocturno del alba, Manuscrito anónimo, La caricia del mal, Los buscadores de la dicha y La congregación de los muertos son algunas de sus obras más conocidas.

Continúa escribiendo artículos literarios y de opinión en su columna “La sombra en el muro”, de Siempre. Además, imparte cursos y talleres de Creación Narrativa en la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM, y cursos de novela en todo el país, enviado por el Centro de Creación Literaria Xavier Villaurrutia  del CNL/INBA.

T E ¿Por qué ser escritor?

Nunca estuvo planeado. Creo que muchas cosas de la vida se dan como en un accidente. Pero un accidente no viene de la nada necesariamente. En mi artículo “La vida como un accidente” digo que yo fui a cierto  lugar, y una vez allí me acerqué demasiado al corral donde estaba el caballo que me atacó. Yo no sabía ni sé nada de caballos. Tampoco sé por qué me acerqué al corral. Pude haber visto igualmente al animal de un poco más lejos. ¿Por qué el caballo no atacó al grupo que le sacaba fotografías y lo llamaba? ¿Por qué me vio y me atacó a mí que estaba solo, quieto y silencioso? Atacó al más débil.

En cuanto a mi afición a escribir: Desde niño quería dibujar muy bien y hasta decía que iba a ser pintor. Una hermana me iba a hacer una bata de pintor, como se veía en las historietas dibujadas. Ya quería dejar la escuela para dedicarme a pintar. Esto es un buen dato, la escuela, tal vez, no me gustaba mucho. En la adolescencia pensé que estudiaría arquitectura. En el Politécnico, al que entré desde la prevocacional (secundaria técnica, ya no existen) me sumé al grupo de teatro, al de pláticas culturales, escribí en los periódicos, uno lo hizo un estudiante de la Voca 5, otro “El Anopheles”, ¿te acuerdas? En resumen, los accidentes de la vida los vas buscando sin saberlo. Me  quedé en la escritura porque no dependía de los demás, simplemente me encerraba a leer y luego a escribir, como Dios me daba a entender. Y así me fui quedando solo en esa situación.

T E ¿Qué significa la vejez para un escritor?

 La vejez. La vejez es igual para un escritor que para los otros mortales. Un escritor es una persona como cualquier otra, solo que en su circunstancia. Lo interesante es que se puede aspirar a leer y a escribir en la vejez, hasta donde el físico, la salud, te lo permita. Por otro lado, la literatura, sobre todo la escritura de novelas, es un arte de madurez. Los años te pueden ayudar con toda tu experiencia de la vida.

En general, la vejez o el envejecimiento, debo decir, me da miedo. Estoy acostumbrado a la independencia personal, he vivido solo los últimos 25 o 30 años. Siempre he sido un solitario. Me aterroriza ver que puedo ser dependiente de los otros, cuando las facultades de uno empiezan a fallar, a no ser suficientes. Por eso, en ese aspecto, el futuro, que ya es ahora, me da miedo. Pero creo que no estoy solo en esto. Muchos, que no tienen nada qué ver con la literatura, deben sentir lo mismo.

T E ¿Cómo la han asumido otros escritores que forman parte  de tus lecturas?

Difícil saberlo. Supongo que lo peor es ver que ya no tienes la misma energía, o deseo de escribir, de hacer una obra, o que ya no puedes de plano. Se acabó. Este es el verdadero envejecimiento. Y puede llegar a diferentes edades. Rulfo no fue demasiado viejo, murió a los 69 años y había dejado de escribir mucho antes, cuando todavía era más o menos joven, sus dos únicos libros aparecieron en los cincuenta. Grandes escritores escribieron sus mejores obras alrededor de los treinta-cuarenta años. Hemingway fue famoso, rico, creo que hasta guapo, exitoso, tuvo muchas mujeres, hacía lo que le daba la gana, comía, se emborrachaba, tenía todos los premios y se mató de un riflazo a los 62 años, no estaba tan viejo, y que yo sepa no tenía una enfermedad terminal, ni estaba solo, tenía una esposa. Fue premio Nobel en 1954, cuando tenía 55 años. Sospecho que Rulfo se deprimía, como tantos. Hemingway sufría depresiones. Sí, ya es otra cosa, pero para todos es igual, es el peso de la existencia.

*Entrevista hecha por nuestro director editorial.