Atender y evitar la incontinencia urinaria, la inestabilidad y caídas, la demencia y la inmovilidad es el reto mayor de la geriatría y un gran ahorro para los sistemas de salud

  • Los municipios deben implicarse en los programas de envejecimiento saludable
  • Prevenir la fragilidad o sarcopenia así como la polifarmacia también es prioritario
El doctor José Antonio López Trigo

El doctor José Antonio López Trigo

Al expresar que los grandes síndromes de la geriatría son la demencia, la incontinencia urinaria, la inestabilidad y caídas,  así como  la inmovilidad José Antonio López Trigo, presidente de la Sociedad Española de Geriatría aseguró que la adecuada atención geriátrica de las personas adultas mayores representa un gran ahorro para los sistemas de salud, públicos o privados.

Durante una conferencia en La Granda, el especialista abordó el síndrome de fragilidad, un concepto que ha aparecido en la literatura médica  hace muy pocos años vinculado a la sarcopenia que es un proceso por el que la persona se mantiene en un equilibro inestable entre la situación de dependencia y la de autonomía, pero que cualquier pequeño cambio orgánico o accidente puede empujarla hacia la dependencia total, un punto de no retorno con lo que  se pierde un individuo cuya vida era  independiente  y por ello estaba  insertada en la sociedad.

El doctor López Trigo también advirtió en su disertación la tendencia actual a recetar y consumir fármacos sin necesidad, un problema que se denomina polifarmacia y que no ha demostrado ser terapéuticamente benéfico para los pacientes; se debe a que las fronteras entre determinadas situaciones son muy tenues, como cuando una persona que perdió a un ser querido manifiesta tristeza y se le recetan, muchas veces de manera inadecuada, fármacos antidepresivos, en estos casos los pacientes pueden estar viviendo etapas de duelo que se tratan de manera natural con el paso del tiempo y el acompañamiento de parientes o amigos.

Es importante, puntualizó López Trigo, visualizar los distintos planos del ser humano para no recetar fármacos  innecesarios;  hablamos del plano físico, emocional, social e intelectual. En definitiva de la capacidad de autonomía, que es lo que estudia la geriatría. Valoramos esas cuatro esferas convencidos de que sólo desde una perspectiva global podemos conseguir una mayor recuperación de sus capacidades.

Sin embargo hay situaciones externas al paciente que afectan su tratamiento; una de ellas, muy importante, es la existencia y la calidad de los servicios geriátricos de cada región específica; en función del sitio en que uno viva  hay grandes desigualdades en los servicios geriátricos, lo que debe subsanarse porque lejos de tener un costo la atención geriátrica implica un clarísimo ahorro para el sistema y un plus en la calidad de vida de las personas. Mi ‘plus’ es que cuando doy el alta a un enfermo pacto con la familia o con sus cuidadores dónde van a ser asistido y las condiciones, con lo que voy a tener menos reingresos.

A la pregunta de ¿qué se puede hacer en el ámbito municipal? El doctor José Antonio López Trigo, presidente de la Sociedad Española de Geriatría expresó:

-¡Todo! Los ayuntamientos tienen las competencias más bonitas, las de prevención y promoción de la salud, del envejecimiento activo, de accesibilidad. Si los políticos fueran medianamente listos ahí tendrían un nicho de apoyo social tremendo porque vas a promocionar que la gente se encuentre bien.