Empeñado el gobierno de Mancera Espinosa en vencer el hambre en la capital

Entregan paquetes de ayuda alimentaria a 800 familias en situación de extrema pobreza de la delegación de Iztapalapa, la zona que concentra el mayor número de personas en esa condición 

Foto: T E

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Formaron una larga fila las 800 beneficiarias del “Programa Aliméntate”, en lo que fuera la Sierra de Santa Catarina, antes “una tierra olvidada y aislada”, según dijo Jorge Arturo Carbajal, de la asamblea comunitaria de la colonia Miravalle. Ahí, Romana Salazar, de 64 años, jefa de una de las 8 mil 780 familias de Iztapalapa que reciben mensualmente un paquete de apoyo alimentario, habló de lo que las amas de casa de precarios recursos como ella tienen en común: ¿Qué le vamos a dar de comer a los hijos?

José Ramón Amieva Gálvez, secretario de Desarrollo Social, respondió: “tenemos que llevar el alimento a todas y todos ustedes. De eso se trata, de que el apoyo alimentario llegue mes con mes como el día de hoy lo vamos a hacer.  Porque a nadie se le puede negar, a nadie se le puede discutir el derecho a comer, a comer bien”.

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En esa precaria y porosa  frontera con del municipio de Netzahualcóyotl, del Estado de México, el secretario de Desarrollo Social repartió paquetes alimentarios de productos básicos a esas 800 beneficiarias de un programa del gobierno de Miguel Ángel Mancera que tiene como propósito vencer el hambre en la ciudad de México.

Antes del fin de 2015, su gobierno ha dispuesto que las 40 mil familias que el Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (Coneval) detectó con problemas de carencia alimentaria reciban ese paquete que les ayudará a mitigar las urgencias de alimentos que requieren los miembros de esas familias capitalinas, 8 mil 780 de las cuales se encuentran en esa tierra llamada Iztapalapa gobernada por la delegada Dione Anguiano Flores, electa en junio abanderando al Partido de la Revolución Democrática, una mujer de huesos duros.

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“La gente tiene que comer, la gente tiene que comer bien y por eso estaremos aquí mes con mes para apoyarlos”, dijo Amieva Gálvez en una concentración mayoritariamente de mujeres  efectuada en un centro cultural llamado Calmecac, en las faldas del  único cerro de la Sierra de Santa Catarina que sobrevivió a la ocupación urbana desde hace más de cuatro décadas, una zona donde se sembraban nopales, frijol, maíz, hoy un área  densamente poblada.

El acto se realiza en la colonia Miravalle, ocupada por tres mil 300 “miravallenses”, señaló Jorge Arturo Carbajal, quien hace una reseña del origen de esa zona de  vida comunitaria en Iztapalapa desde hace 30 años en la parte alta de la Sierra de Santa Catarina, como un derecho a la ciudad de la gente más pobre de la capital, “fruto de los sueños de muchos, de las manos de todos y todas, de esperanzas”.

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El secretario Amieva y la delegada Anguiano y otros servidores públicos encabezan el reparto de los paquetes alimentarios que recibieron de sus manos Romana Salazar, Irene Sánchez Vázquez, Agustina Euleteria Vidal, Margarita León Ávila, Elena Bravo Santiago, Adelina Gil Gil, Elizabeth Gómez Castillo, María Isabel Aguilar Vázquez y Josefina Reyes Romano.

Otras cuatro vecinas de esa zona de Iztapalapa reciben sillas de ruedas para sus hijos: Blanca Patricia Hernández Zenteno, Noemí Moguel Ponce y Alicia Pérez Girón,  y a Manuel Ayala Castillo.

Romana se contuvo para no llorar, habló de sus más íntimas y urgentes necesidades de alimentos para mantener a su familia, frijol arroz, azúcar. “Las amas de casa tenemos algo en común, las madres tenemos algo en común, compartir los alimentos con nuestros hijos”, dijo esta vecina de Iztapalapa. “A veces estamos tan apretados que apenas tenemos para comer”, añadió.

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En esa parte del centro cultural Calmecac, una señora de 92 años, María Rodríguez, vecina de la colonia Miravalle, una de las más antiguas residentes de esa zona, acudió a recibir el paquete de ayuda alimentaria acompañada de su hija María Concepción Hernández Cordero. Esta persona adulta mayor aún le gusta hacerse de comer, sale de su improvisada casa al “solecito” y va al mercado por “chiles, jitomates, todavía guisa”.

María, originaria de Pénjamo, Guanajuato, quien de repente se les pierde a su hija, es una de las beneficiarias del Programa “Aliméntate” de la delegación Iztapalapa, una jurisdicción de la Ciudad de México con el mayor número de familias  del padrón de beneficiarios de esta programa del gobierno de Mancera Espinosa, que se ha comprometido en desterrar la carencia de alimentos en las familia en extrema pobreza de la capital del país.

De acuerdo con el Coneval, en un informe dado en julio pasado, la Ciudad de México se encuentra entre las doce entidades del país, “que bajaron pobreza y pobreza extrema”. Mancera Espinosa ha instruido a sus funcionarios a cumplir con la meta de que las 40 mil familias que el Coneval diagnosticó en situación de carencia alimentaria, reciban ese apoyo del programa “Aliméntate”, que hasta hoy  apoya a 26 mil 279 familias de la Ciudad de México.