Por una vejez sana y activa

Mercedes JUAN

Secretaria de Salud

Sirvan estas primeras líneas para felicitar ampliamente a los editores de T E el diario de la Tercera Edad, por su estimulante iniciativa de ofrecer a la sociedad mexicana una alternativa periodística, especializada en temas de interés específico para este creciente segmento social.

221115 1aCarrera Moviendo a México 22

Su quehacer informativo resulta de la mayor importancia para nuestro país, que actualmente cuenta con 12.9 millones de adultos mayores, que representan el 10.8 por ciento de la población total.

Con estas cifras, podemos decir que México se destaca como una de las naciones de América Latina con mayor longevidad, con una esperanza de vida de 76 años, ante lo cual el gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto, a través de  la Secretaría de Salud, impulsa una estrategia de envejecimiento sano y activo.

Sin embargo, debe señalarse que dicho envejecimiento sano y activo no se limita a realizar ejercicio físico o trabajo remunerable, sino que atendiendo a la propuesta de la Organización Mundial de la Salud (OMS), tiene como objetivo garantizar y optimizar las oportunidades de salud, participación y seguridad a fin de mejorar la calidad de vida de las personas.

Desde luego, los términos “sano y activo” se refieren también a la capacidad de los adultos mayores para participar de manera continua, ya sea individualmente o en grupo, en las actividades sociales, económicas, culturales, espirituales y cívicas que sean de su interés o en las que estén inmersos.

Asimismo, debe subrayarse que una vejez saludable permite a las personas de la tercera edad adoptar o mejorar estilos de vida, para alcanzar el máximo de bienestar, salud y calidad de vida a través de las estrategias de autocuidado, ayuda mutua y autogestión, utilizando de manera óptima las redes de apoyo social formal.

Por lo anterior, para alcanzar un envejecimiento sano y activo, deben seguirse las siguientes recomendaciones:

  1. Contribuir al bienestar individual, familiar comunitario y social
  2. Prevenir enfermedad, discapacidad, dependencia y pérdida de habilidades
  3. Participar en la medida que lo permitan las condiciones físicas, psicológicas y sociales de cada persona (incluidas las que son frágiles y dependientes)
  4. Mantener y fortalecer la solidaridad intergeneracional
  5. El derecho a la protección social, educación y capacitación a lo largo de la vida implica la obligación de aprovecharlo para ejercer de manera más eficiente el envejecimiento activo
  6. El empoderamiento en el envejecimiento activo implica adquirir conocimiento para asumir la responsabilidad del rol social de viejo activo
  7. Considerar los elementos locales y la diversidad cultural en el concepto de envejecimiento activo

Cabe hacer notar que hacia el año 2050, el número de personas de 80 años de edad y más alcanzará los 379 millones en todo el mundo; es decir, se constituirá como el grupo poblacional de mayor crecimiento.

Por ello, vale la pena reiterar que los estilos de vida que han demostrado tener un impacto significativo en la salud, bienestar y calidad de vida de quienes viven en la tercera edad son resultado de mantener una alimentación adecuada, realizar actividad física, periódica y segura, y mantener una higiene personal adecuada, sueño suficiente y reparador, recreación y, sobre todo, una alta autoestima

Como pueden notar, amables lectores de T E el diario de la Tercera Edad, el esfuerzo del Instituto Nacional de Geriatría de la Secretaría de Salud está orientado a que el aumento en la esperanza de vida se traduzca en años de vida con calidad, de disfrute y de alegría para las personas de la tercera edad.