El caso de Saúl Lara, un apátrida de origen mexicano

  • No lo reconocen los Estados Unidos ni tampoco México.
  • Nació en Guanajuato y fue llevado a EU por sus padres cuando tenía meses de nacido. Estuvo en Irak y Afganistán con las tropas de la ocupación norteamericana.
  • Prepara el gobierno de la CDMX reunión con líderes de defensa de migrantes

Foto: T E

Saúl Lara de 53 años deambulaba el mediodía del jueves 26 de enero de 2017 en la plaza de la Constitución. Nació en Guanajuato, sus padres se lo llevaron a Estados Unidos cuando tenía meses de nacido, no fue registrado en México ni en el vecino país del norte. Es uno de los apátridas que no tiene patria, no lo reconoce Estados Unidos ni tampoco México.

Este mexicano, bajo de estatura, delgado,  que habla perfectamente inglés, no entiende español,  sin papeles,  llegó al país con la oleada de migrantes mexicanos expulsados de Estados Unidos. Vivió en Florida, sus padres ya fallecieron, solamente tiene un hermano que reside en Alemania.

Saúl fue incorporado a las filas del ejército norteamericano y estuvo en las guerras de Irak y Afganistán durante las guerras de ocupación estadunidenses. No obstante, el gobierno norteamericano no lo reconoce como uno de sus ciudadanos.  La Migra lo detuvo y estuvo detenido en varios centros de confinamiento hasta que fue expulsado del país en el que vivió la mayoría de su vida.

En México no ha logrado encontrar sus raíces. Celia Moreno, del organismo no gubernamental “Retos sin Frontera”, narró el incierto periplo de Saúl a quien nadie reconoce como mexicano. Recorrió varias oficinas del gobierno de la Ciudad de México en busca de que alguna autoridad resuelta el enigma de Saúl, el mexicano sin papeles y sin familia en México.

En una de las oficinas,  a cargo de la periodista  Rosa Isela Rodríguez, la secretaría de Desarrollo Rural y Equidad  para las Comunidades (Sederec) le han dicho que no pueden hacer nada, no obstante que en esa secretaría atienden y les dan apoyo económico a migrantes de otros países, centroamericanos, caribeños y sudamericanos.

En el Zócalo de la capital mexicana, Celia Moreno pedía orientación a funcionarios  “El Médico en Tu Casa”, después de que se anuncio la incorporación del magnate mexicano Carlos Slim a ese  programa de salud pública gratuito.

Foto: T E

En el gobierno de la Ciudad México se hacen preparativos para encontrar alternativas para enfrentar las políticas de expulsión de mexicanos en Estados Unidos que ya había emprendido el gobierno de Obama, pero que ahora se recrudecen con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.

El próximo 9 de febrero se prevé llevar a cabo una reunión con líderes de defensa de migrantes, propuesta por el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera Espinosa, ante las políticas que ha emprendido la nueva administración de Estados Unidos.

“Habrá liderazgos importantes, nos interesa mucho hacer este trabajo y estaremos en comunicación”, afirmó el Jefe de Gobierno capitalino.

Explicó en una entrevista  que la siguiente semana también hablará con las oficinas de distintos alcaldes y  gobernadores de Estados Unidos, que se han manifestado en ese tenor, para ampliar esta convocatoria nacional.

La intención, dijo el servidor público,  es “conocer los mecanismos, cómo puede la Ciudad de México estar apoyando desde acá a nuestros connacionales, estableceremos las vías de comunicación y dejaremos muy clara nuestra forma de intervención”.

Lo importante -apuntó- “es estar atentos y no bajar la guardia” por la posible defensa de nuestros compañeros.

El mandatario capitalino reiteró que la Ciudad de México cuenta con las características de una ciudad refugio por lo que desea “participar con Los Ángeles, con Chicago, con Houston, con Nueva York, con todos los que se han manifestado en ese tenor”.

“La CDMX es una ciudad santuario, de por sí, porque la Ciudad de México ha sido refugio de muchos acontecimientos de la historia, de la historia del mundo. Y aquí se ha dejado constancia de eso, y no será la última vez que se haga”, reiteró en la entrevista luego de presidir la Inauguración del Museo del Metro, en la estación del Metro Mixcoac, de la Línea 12 del Sistema de Transporte Colectivo.

Mexicano sin reconocimiento legal, como Saúl Lara, espera que tengan una respuesta para personas como él que carecen de papeles para poder reclamar derechos que como estadunidense le negaron, y ahora en México deambula como fantasma.

El de  Saúl Lara será uno de los casos que el gobierno mexicano tendrá que resolver, ya que son muchos los mexicanos que fueron llevados por sus padres a Estados Unidos cuando eran de meses y ahora están entre los más amenazados con ser expulsados del país del norte por el gobierno de Trump.