¿Qué hacer antes de un terremoto?

 

  • Hubo violaciones a los derechos humanos en 1985 y ahora en 2017 cuando no se garantizó la vida en los inmuebles destruidos por los fenómenos sísmicos, ni existieron guías de protección civil para las familias
  • Un Derecho Humano es la garantía de la previsión y asegurar la viabilidad de las construcciones en los suelos de la Ciudad de México y su área metropolitana
  • Publicamos un Plan Familiar de Protección Civil

 

 

Editorial de TE, el Diario de las Personas Mayores.-Después de la terrible, ingrata y amarga experiencia de los sismos de septiembre de 1985, cuando por diversas circunstancias ajenas a la población civil, se fue olvidando en la conciencia colectiva los enormes costos en vidas humanas y patrimonios de esa infausta fecha y de las violaciones a derechos humanos por abulia y corrupción de autoridades, estos días la población civil enfrenta situaciones similares.

 

Por ese afán de regresar a una normalidad ficticia, se pretende sepultar en el olvido, la venalidad y corrupción en las oficinas públicas que otorgaban licencias de construcción sin rigores ni vigilancia de los inmuebles construidos, sin normas rígidas que advirtieran del tipo de suelos de la Ciudad de México, como ha empezado a denunciarse.

 

Cuando se comparan el número de víctimas y daños entre los septiembres de 1985 y el de 2017 y se trata de dar una valoración cuantitativa, el análisis no deja de ser superficial cuando no se toma en cuenta que la pérdida de vidas, independiente de su número, si fueron más de diez mil como ocurrió en 1985 o más de 300 en 2017, se cae en diagnósticos fríos y aberrantes que colocan en una simple estadística los costos de las tragedias.

 

 

En TE estamos convencidos de que hubo violaciones a los derechos humanos en 1985 y ahora en 2017 cuando no se garantizó la vida en los inmuebles destruidos por los fenómenos sísmicos. Una garantía de derechos humanos, en nuestra opinión, implica que las construcciones de viviendas y dedicadas a centros de trabajo aseguren la permanencia de la vida, y no se deje al libre arbitrio del fenómeno natural y se justifiquen las tragedias.

 

Un derecho humano es una garantía de previsión, además de que las construcciones de los inmuebles de la Ciudad de México y de las zonas ubicadas en áreas sísmicas, lo reiteramos, aseguren y sean viables para la vida humana y de seres, como las mascotas, quienes llegan a ser imprescindibles como compañías y llegan a formar parte de las familias.

 

Hoy la población de la Ciudad de México no debe olvidar esta última amarga experiencia, la heroicidad de los jóvenes, de los cuerpos de rescate mexicanos, algunos provenientes de lugares tan distantes como Sonora, la solidaridad de las mujeres que instalaron improvisadas cocinas para dar alimentos a familias damnificadas, socorristas, policías, marinos y soldados unidos en la misma causa de salvar vidas y rescatar cuerpos de las ruinas.

 

Protección Civil del gobierno de la Ciudad de México ha publicado un Plan Familiar para enfrentar situaciones de alto riesgo como los terremotos del siete y 19 de septiembre de 2017, que consideramos un documento importante para todas las familias. En la realidad cotidiana las familias capitalinas como las de otras zonas del país que se encuentran en zonas de alta sismicidad donde este fenómeno natural causó dolorosas pérdidas humanas, carecen de información de este tipo que sea difundido.

 

 

Sobre todo la carecen los grupos de la población más expuestas, vulnerables y más sensibles a los fenómenos, las personas mayores, las mujeres, la población infantil y desde luego la población trabajadora que no sabe en qué tipo de inmuebles laboran, si cuenta con normas de seguridad y sistemas de emergencia que indiquen rutas de salvamentos.

 

La experiencia ingrata del 19 de septiembre último de las 13.15 horas, nos plantea, después de que la alarma sísmica no sonó porque el epicentro no correspondía a su área, nos obliga a tomar medidas previsoras en nuestros hogares y exigir de las autoridades de los tres niveles de gobierno que las complementen y cumplan con normas de construcción dedicadas a cada tipo de suelo urbano.

 

Hubo un total desconcierto en la mayoría de la población de la Ciudad de México y de su área metropolitana, sobre todo cuando ocurre horas después de los simulacros, sin saber si se cumplieron o no. A la mayor parte de las víctimas, el terremoto del 19 de septiembre los tomó por total sorpresa.

 

Independiente de que las familias víctimas que perdieron seres queridos o sus patrimonios y exijan responsabilidades de las autoridades y un plan de reconstrucción de la capital mexicana que implique la revisión completa de cada inmueble, para TE es importante que se tomen medidas previsoras en las familias que disminuyan la angustia y la incertidumbre del qué hacer.

 

Por esa enorme importancia que requiere que desde los hogares se tomen medidas, difundimos y saludamos el Plan Familiar de Protección Civil del gobierno de la Ciudad de México.

 

Plan Familiar de Protección Civil CDMX

 

Plan Familiar de Protección Civil – Folleto CENAPRED