Los males de la vejez se pueden prevenir

  • Inmovilidad, úlceras por presión, incontinencia urinaria, los factores de alto riesgo.
  • El ejercicio físico es una medida preventiva. Otras son, mejorar el equilibrio, corregir problemas de visión, eliminar obstáculos, utilización de órtesis, revisión de la medicación, calzado adecuado.

Foto: T E

Los síndromes geriátricos afectan de muy diversas maneras la salud de las personas adultas mayores, expuso el doctor Sergio Salvador Valdés y Rojas, director de Atención Geriátrica del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam), durante su participación en un curso impartido recientemente.

El doctor Valdés y Royas insistió en no abandonarse, en no ser apático y cuidar de nuestra salud para lograr un envejecimiento exitoso.

El director de Atención Geriátrica impartió taller sobre Síndromes Geriátricos.   Medidas preventivas: el ejercicio físico es una de ellas. Otras son, mejorar el equilibrio, corregir problemas de visión, eliminar obstáculos, utilización de órtesis, revisión de la medicación, calzado adecuado.

El especialista habló de las medidas preventivas. Dijo que el ejercicio físico es una de ellas. Otras son, mejorar el equilibrio, corregir problemas de visión, eliminar obstáculos, utilización de órtesis, revisión de la medicación, calzado adecuado.

También menciono tomar en cuenta los factores ambientales, ya que éstos pueden ocasionar caídas: mobiliario viejo, inestable y no adecuado, camas e inodoros de altura inadecuada, pisos y tinas resbalosos, falta de barras de sujeción, escalones disparejos y barandales peligrosos, banquetas agrietadas e irregulares, alfombras, tapetes gastados, cables fuera de lugar y poca iluminación o destellos –explicó.

Inmovilidad.

Este es otro síndrome geriátrico que trae consecuencias físicas y psicológicas severas, como Rigideces y contracturas, Sarcopenia, Úlceras por presión, Trombosis arterial y venosa, osteoporosis, dependencia, asilamiento social entre muchas otras.

Úlceras por presión

Las úlceras por presión constituyen una de las complicaciones más graves en personas con problemas de inmovilidad. Su incidencia aumenta en pacientes de edad avanzada. Un paciente inmovilizado puede desarrollar lesiones en el transcurso de 48 a 72 horas. La detección precoz y el tratamiento adecuado aceleran la recuperación y disminuyen las complicaciones. Su incidencia refleja la calidad asistencial y constituyen un deterioro en la calidad de vida de las personas adultas mayores.

Su incidencia en los hospitales es de 3 al 30% y se inician en las primeras dos semanas; el 70 % ocurre en mayores de 70 años. En residencias de larga estancia se presenta hasta en un 23%. Se relacionan con enfermedades que reducen la movilidad.

Incontinencia urinaria

De acuerdo con Valdés y Rojas, la incontinencia urinaria es un problema frecuente en las personas mayores. En población ambulatoria se presenta un 15%; 50% en personas mayores institucionalizadas. Genera múltiples consecuencias bilógicas, psicosociales y económicas. Es una causa frecuente de institucionalización.

Las alteraciones emocionales que sufren estos enfermos los llevan a la pérdida de su potencial de desarrollo físico y mental y con frecuencia al aislamiento familiar y social.

Para terminar este experto mexicano en la vejez  exhortó a la población a activar a los adultos mayores, pero no sólo a ellos; “debemos cuidar nuestra salud en todas las etapas, ya que esto garantiza un envejecimiento saludable. Practicar el ejercicio que más les guste, hay muchas actividades que se pueden realizar, integrarse a algún club, hacer amigos”.