Cuidadores y geriatras, figuras clave para el paciente con Alzheimer

 

  • En el Día Mundial del Alzheimer la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) y la Fundación Envejecimiento y Salud (FES) se unen al lema que la Confederación Española de Alzheimer (CEAFA) propone para este año, “Alzheimer ConCiencia Social”
  • La demencia es una de las principales causas de discapacidad y dependencia entre las personas mayores a nivel mundial
  • El Presidente de la SEGG, el Dr. José Antonio López trigo: “En la actualidad tan solo existen menos de un millar de geriatras en la sanidad pública, lo que resulta un número considerablemente escaso para tratar a los pacientes con Alzheimer”
  • La SEGG y la Fundación Envejecimiento y Salud apoyan y reconocen la encomiable labor de las personas cuidadoras a través de los cursos online gratuitos y la celebración cada 5 de noviembre del “Día internacional de las Personas Cuidadoras”

 

 

Madrid, 21 de septiembre de 2018. En España dos millones trescientas mil personas mayores son dependientes y requieren de ayuda de un cuidador, de ellas, 431. 000 padecen Alzheimer. Por este motivo, en el Día Mundial del Alzheimer la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) quiere defender la figura del geriatra como profesional idóneo para el cuidado integral del paciente con Alzheimer y rendir un merecido reconocimiento a las personas cuidadoras, cuyo apoyo y cuidado es fundamental durante el transcurso de la enfermedad, informa la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología.

 

La SEGG muestra así una completa adhesión al lema que la Confederación Española de Alzheimer (CEAFA) propone para este año, “Alzheimer ConCiencia Social”. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, la enfermedad de Alzheimer, que es la forma más común de demencia, acapara entre un 60% y un 70% de los casos.

 

Ello convierte a la demencia en una de las principales causas de discapacidad y dependencia entre las personas mayores en el mundo entero. Ante este escenario el Presidente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, el Dr. José Antonio López Trigo, reivindica la figura del geriatra como “el profesional capaz de valorar en su conjunto al paciente con Alzheimer y derivarle al especialista que se considere en los casos necesarios, ya que esta enfermedad degenerativa requiere un abordaje multidisciplinar (físico, psicológico, funcional, social)”.

 

A lo que añade “en la actualidad tan solo existen menos de un millar de geriatras en la sanidad pública, (de España), lo que resulta un número considerablemente escaso para tratar a los pacientes con Alzheimer, hoy más que nunca es necesario potenciar la figura de este especialista para tratar a las personas mayores de 65 años”.

 

“Día internacional de las Personas Cuidadoras”

 

Por otro lado, conscientes del impacto físico, psicológico, social y económico no solo en las personas que la padecen, sino también en sus cuidadores y familiares, la SEGG junto con la Fundación Envejecimiento y Salud celebran anualmente el “Día internacional de las Personas Cuidadoras” cada cinco de noviembre.

 

Además de ofrecer un asesoramiento y apoyo formativo a las personas cuidadoras por medio de los cursos online gratuitos que pone a disposición de las personas que ejercen esta tarea. A fecha de hoy, más de 23.000 personas han realizado nuestros cursos de orientación y formación en el cuidado a las personas dependientes.

 

 

 Radiografía del enfermo de Alzheimer

 

La demencia es un síndrome que implica el deterioro de la memoria, el intelecto, el comportamiento y la capacidad para realizar actividades de la vida diaria. En este día, la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, quiere centrar su reflexión en el perfil de los pacientes con enfermedad de Alzheimer, sus necesidades y las posibilidades de mejora de su abordaje:

 

  • En España la mayoría de los pacientes se sitúa en la franja de edad de los 80 a los 86 años, con claro predominio del sexo femenino. Prácticamente la mitad de los que viven en sus domicilios y el 75 por ciento de los que lo hacen en residencias, se encuentran en fases avanzadas de la enfermedad. Presentan síntomas variados (cognitivos, neuropsiquiátricos…), y problemas añadidos característicos de un paciente geriátrico (pluripatología, polifarmacia, etc.) que inciden sobre su deterioro cognitivo y condicionan su evolución.
  • Aún cuando la enfermedad de Alzheimer está claramente ligada al envejecimiento, los problemas de memoria (síntoma precoz de la enfermedad) no deben ser considerados como normales en la persona mayor. El diagnóstico y tratamiento precoces mejoran el curso de la enfermedad.
  • Se han de ofertar a los pacientes y sus familias los tratamientos farmacológicos sintomáticos estandarizados, minimizando las altas tasas de infratratamiento, especialmente en pacientes institucionalizados en residencias.
  • En las fases más avanzadas de la enfermedad, los pacientes y sus familias deberían tener acceso a un programa protocolizado de cuidados paliativos, que garantizara la toma de decisiones, el máximo confort, control sintomático y calidad de vida del paciente.

 

Los pacientes con Alzheimer son el prototipo de pacientes vulnerables, tanto desde el punto de vista médico, como personal, familiar y social. Garantizar a ellos y a sus familias una atención sanitaria y social en cantidad y calidad suficientes, en función de sus necesidades cambiantes, es un reto profesional y ético que nos atañe a todos.

 

Cabe señalar que la SEGG, Sociedad Española de Geriatría y Gerontología es una de las sociedades europeas más numerosa y activa. Actualmente cuenta con más de 2.450 socios de áreas multidisciplinares: médicos (especialistas en geriatría, en atención primaria, etc.), sociólogos, diplomados en enfermería, trabajadores sociales, psicólogos, pedagogos, terapeutas, ocupacionales, fisioterapeutas, geógrafos, arquitectos, economistas, farmacéuticos, etc.

 

Para la SEGG, las personas mayores son su principal razón de ser y por ello su trabajo persigue dos líneas principales de actuación: la universalización de la atención geriátrica especializada en España con el fin de evitar desigualdades y el seguimiento de la ley de la “dependencia”.