Las mascotas tienen derecho a la salud

 

  • A nuestros animales de compañía se les debe procurar vivienda, alimentación, higiene y atención médica para mantenerlos saludables

 

Foto: T E

 

Nuestras queridas mascotas tienen derecho a estar en buen estado de salud. Para las personas mayores representan aliviar sus soledades y ausencias de afectos. Pero los besos de sus agradables mascotas pueden ser fuente de algún tipo de contagio para sus familiares humanos.

 

Dos especialistas universitarios recomiendan llevar a las afectuosas mascotas a los consultorios veterinarios cuando tienen vómito, diarrea y dolor abdominal, además de evitar que nos laman cuando están enfermas, pues se corre el riesgo de contagio.

 

Para evitar problemas a estas queridas mascotas, perrijos y gatijos, se les debe procurar una buena vivienda, alimentación, higiene y atención médica para mantenerlos saludables, con todas sus vacunas y desparasitaciones”, consideró Jesús Marín Heredia, jefe del Departamento de medicina, cirugía y zootecnia para Pequeñas Especies, de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de nuestra Universidad Nacional.

 

Marín Heredia dijo en una entrevista que la higiene también implica no dejar que las mascotas nos laman la boca o los ojos, a fin de evitar conjuntivitis o alguna otra infección severa; además, lavarse adecuadamente las manos después de acariciarlas, remarcó.

 

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Por su parte, Nayeli Xochiquetzal Ortiz Olvera, de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM, advirtió que perros y gatos laman nuestro rostro es una práctica común que puede implicar riesgos para la salud, pues se transmiten bacterias que si bien no son letales, sí producen inflamación crónica en el estómago, dolor abdominal, diarrea, fiebre, e incluso afectan órganos como hígado y pulmones,

 

La gastroenteróloga reconoció que no todos los microorganismos que los animales transmiten a las personas causan enfermedad, pero algunos sí deben considerarse de cuidado, como Campylobacter jejuni; Helicobacter heilmannii (H.H.) y pylori (H.P.), además de Toxocara.

 

De acuerdo con Ortiz Olvera, casi 36 millones de adultos en México están infectados por H. pylori debido a la mala higiene o hábitos inadecuados de alimentación. Es altamente prevalente en humanos y muy poco en animales, se asocia a procesos inflamatorios crónicos en el estómago.

 

En 1994, según esta especialista, la Organización Mundial de la Salud (OMS) la reconoció como un carcinógeno.

 

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“Pero no trasciende en todas las personas, a menos que se cuente con antecedentes familiares de cáncer en estómago; úlceras en estómago, sangrados o molestias digestivas; en general son un foco rojo y se debe acudir con un especialista para el diagnóstico y tratamiento”, aclaró.

 

En el caso de H. heilmannii, los humanos sólo son portadores, pero no les provoca daño; en animales sí origina afecciones estomacales como inflamación, vómito y diarrea, y la adquieren vía fecal-oral.

 

Al referirse a Campylobacter, indicó que se manifiesta en el humano con dolor abdominal, fiebre y diarrea, que puede complicarse con deshidratación; su periodo de incubación es de horas a días y puede tardar meses en manifestarse.

 

En cuanto a la toxocariasis, la larva que la produce viaja por el torrente sanguíneo y puede infectar casi cualquier tejido, siendo el hígado y los pulmones los de mayor frecuencia; el paciente presenta fiebre e inflamación en el hígado sin causa aparente y su periodo de incubación es de cuatro días hasta meses.

 

Pero para que no cunda el pánico, el veterinario Jesús Marín Heredia que un perro lengüetea a su dueño “no significa que si le provocará cáncer o linfomas” e insistió en la responsabilidad que significa la compañía de una mascota, darles una buena vida con todos sus derechos de vivienda, alimentación, higiene y cuidados médicos, desde luego desparasitarlos y con su vacunación oportuna.

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