Con la demanda de un Derecho a una vejez digna, activa y plena concluyó el Primer Congreso Interdisciplinario sobre Vejez y Envejecimiento organizado por el SUIEV UNAM

Una vejez digna, saludable y  plena para todas las personas adultas mayores, de México y del mundo, fue la temática y el objetivo del Primer Congreso Internacional Interdisciplinario sobre Envejecimiento y Vejez organizado por el Seminario Universitario Interdisciplinario sobre Envejecimiento y Vejez de la Universidad Nacional Autónoma de México, con el impulso del rector José Narro y de la doctora Verónica Montes de Oca Zavala, quien recibió un emotivo homenaje durante la sesión de clausura de este evento que congregó a más de mil asistentes, entre investigadores, académicos, estudiantes, servidores públicos y personas adultas mayores interesados en uno de los grandes temas de nuestro tiempo.  En México, en los próximos 25 años, habrá 35 millones de personas de sesenta años y más.

Foto: T E

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Durante una plática el rector José Narro Robles le hizo una confidencia a la doctora Verónica Montes de Oca: “creo que soy sujeto de estudio”. Narro Robles, quien nació el cinco de diciembre de 1948, fue el principal artífice de un singular Primer Congreso Internacional Interdisciplinario sobre Vejez y Envejecimiento, que durante tres intensos días ocupó el área de Posgrado de Ciudad Universitaria con una gran  diversidad de temas y enfoques sobre uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo: el envejecimiento de la población en el mundo, el cambio de la pirámide poblacional  que representa un enorme reto para todas las naciones.

Hace cuatro años, en el 2011, el rector Narro Robles creó el Seminario Universitario Interdisciplinario sobre Envejecimiento y Vejez (SUIEV), integrado por 30 dependencias universitarias, con el propósito de articular esfuerzos, hacer redes académicas, grupos de trabajo y proyectos de investigación para analizar el envejecimiento.

El SUIEV adoptó “un espíritu universitario ad hoc para propiciar un espacio de pensamiento interdisciplinario que busca con humildad, igualdad y ética unirse a las artes, las humanidades y las ciencias para conformar una cultura sobre envejecimiento”.

El desafío no es menor, involucra  a todas las instituciones de educación del país y de gobierno en sus tres instancias. Durante este Congreso surgieron  los cómos: Como me ves me vi, Cómo quieres ser, Como me veo te verás…

Diariamente 800 mexicanos y mexicanas cumplen sesenta años y plantean nuevas demandas de atención a  la salud, la educación, el entretenimiento, al empleo, ya que las pensiones y jubilaciones de la mayoría son raquíticas y tienen que continuar laborando en empleos sin garantías ni prestaciones sociales, o están condenados a la mendicidad, el maltrato  y aser invisibles para la sociedad.

La Universidad Nacional Autónoma de México, una de las universidades públicas más grandes del mundo, con una comunidad que supera los trescientos mil estudiantes, profesores  y personal administrativo,  asumió el reto de visibilizar un tema que va más allá de un asunto demográfico y que en los próximos años representará para el país un desafío para las políticas públicas de pensiones, jubilaciones, salud, educación y una nueva arquitectura urbana de las ciudades.

En esa plática del  doctor Narro Robles con  la doctora Montes de Oca, una de las pioneras mexicanas en el estudio del envejecimiento, le manifestó una preocupación central: los jóvenes, porque “ellos tienen derecho a tener información para saber cómo vivirán”.

Foto: T E

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Esa preocupación del rector Narro rondó todo el Congreso.  Fue el espíritu que lo nutrió, dijo la doctora Montes de Oca en el discurso de clausura. Jóvenes, adultos maduros, adultos mayores convivieron estrechamente en aulas, auditorios, charlas de pasillo, pláticas a la hora de la comida,  la intensidad de los intercambios de conocimientos, experiencias, proyectos, vivencias, estudios de diversas entidades del país, de Baja California a Chiapas;  de Colombia, Cuba, Uruguay, España, Alemania, Canadá, Argentina, Estados Unidos, Bolivia, Perú,  China y  Japón.

Este Congreso tuvo un símbolo: se trata de  una campeona de la sobrevivencia, llega a vivir hasta 200 años o más, nace y habita  en zonas desérticas bajo condiciones extremas, su cuerpo está cubierto de pelos largos de color blanco, es conocida popularmente con el nombre de “viejito”; bajo su pelo se esconden numerosas espinas, tiene numerosas costillas que se expanden ligeramente cuando llueve para permitir que el agua se acumule en sus tejidos y llega a medir hasta más de 15 metros de altura, su tallo la protege del sol.

Se trata de una cactácea denominada científicamente cephalocereus senilis. Esta planta fue seleccionada como símbolo de un inédito Primer Congreso Internacional Interdisciplinario sobre Vejez y Envejecimiento que, bajo una perspectiva científica abierta pero rigurosa,  reunió a su alrededor  a unos mil asistentes, ponentes de 21 entidades de la república y de 16  países;  contó con  la participación de 126 instituciones educativas de educación superior de México, Estados Unidos, Uruguay, Brasil, España y Reino Unido, Chile, Puerto Rico…

La bióloga Teodolinda Balcázar Sol  describe y justifica  la designación de esta planta como el símbolo oficial de este valioso  Congreso universitario, por ser una especie rara y de singular belleza, porque de no ser cuidada está en proceso de extinción, porque al verse esta planta se encuentran similitudes con los procesos de vida de la humanidad, sobreviviendo en condiciones de gran adversidad.

La Vejez y el Envejecimiento fueron los temas vistos desde diferentes ángulos: derechos humanos, gerontología, psicología, sociología, la fisiología, la geografía, la economía,  la seguridad social, las políticas públicas dedicadas a la salud, la educación, pensiones, jubilaciones, migraciones.

La clausura se llevó a cabo poco después de la seis de la tarde, en los auditorios de la Unidad de Posgrado de Ciudad Universitaria; fueron tres días de intensas deliberaciones sobre el presente y el  futuro de la vejez en México y las experiencias de otros países.

¿Pensamos en nuestro envejecimiento?, ¿nos estamos cuestionando?, fueron algunas de las preguntas que se hicieron durante el Congreso citadas por la doctora Montes de Oca.

Más de cuatrocientas ponencias fueron presentadas para este Congreso, se realizaron ocho conferencias magistrales, 27 mentorías, 110 sesiones, siete talleres, más de 200 actividades durante  tres alegres y fructíferas jornadas  en la Unidad de Posgrado de Ciudad Universitaria.

“Somos todos para uno y uno para todos, somos quienes apostamos al futuro juntos, quienes paseamos por las nubes y atamos recuerdos anudando los años, somos hoy  tantos como nuestra imaginación lo permite,  somos testigos de una aspiración incluyente, de la existencia de una cultura por el derecho a envejecer, de quienes  dieron curso de vida, tienen conciencia de su propio envejecer”, manifestó la doctora Montes de Oca, cabeza y corazón de los estudios sobre el envejecimiento y la vejez,   durante la sesión de clausura de este productivo y exitoso Primer Congreso Internacional Interdisciplinario sobre Vejez y Envejecimiento.

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