Vulneró Radio Mil los derechos de las audiencias

  • La Comisión de Derechos humanos de la Ciudad de México manifestó la urgencia de garantizar el derecho a la libertad de expresión, a la información y los derechos de las audiencias.
  • Son pilares de la verdadera democracia. Atenta esa Comisión a los derechos del periodista Leonardo Curzio.

El comunicador Leonardo Curzio

La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) permanece atenta ante la situación que atraviesa el periodista Leonardo Curzio frente a su salida del Programa radiofónico “Enfoque Noticias” y de la Dirección de Noticias de Núcleo Radio Mil, al destacar  que ante el contexto nacional que atraviesa el ejercicio del periodismo en México, es urgente garantizar los derechos humanos que fortalecen la democracia: el derecho a la libertad de expresión, a la información y los derechos de las audiencias.

El pasado martes 3 de octubre, el comunicador y analista político anunció en la red social Twitter su renuncia, a consecuencia de la solicitud que le hizo la empresa Radio Mil de llevar a cabo el despido de dos de sus colaboradores, María Amparo Casar y Ricardo Raphael.

De acuerdo con informaciones María Amparo Casar y Ricardo Raphael, dos colaboradores de ese noticiario, analizaron la decisión del PRI de donar los recursos públicos que recibe del Estado para financiar sus actividades, lo que a juicio de los dos analistas era una decisión demagógica.

Curzio, en su declaración hecha en su cuenta personal de dicho medio, la solicitud de separar a los dos analistas se debió  a posibles presiones externas o internas, después de su participación en la mesa política La Tertulia.

En este contexto, la CDHDF  puso de manifestó que resulta necesario destacar que la participación del Estado mexicano como garante de la libertad de expresión en los medios de comunicación es central, pues éste ejerce su función regulatoria, a través de la generación y vigilancia del marco jurídico que reglamente el espectro radioeléctrico, que es un bien público concesionado a particulares que no debe estar exento de garantizar la libertad de expresión.

Por otra parte, señaló la CDHDF en un comunicado que no debe perderse de vista el papel que juegan las instituciones del Estado mexicano en la asignación de recursos para publicidad oficial dentro del espectro radioeléctrico, así como su obligación de transparentar y rendir cuentas en el manejo de recursos, dado que entran en juego el tipo y calidad de información que recibe la sociedad a través del medio contratado.

Para esa Comisión  la relación entre el Estado y los medios de comunicación dependen los derechos de las audiencias; reafirmando que en esta se debe cuidar en todo momento que dicha relación no afecte la libertad de expresión, a fin de lograr una radio independiente, integral y congruente, que considere su responsabilidad pública ante la sociedad en el respeto al derecho a ser informada.

Para la CDHDF la libertad de expresión, el derecho a la información y los derechos de las audiencias son pilares fundamentales para proteger la vida política y social, mismos que ven su luz en la construcción de la verdadera democracia de un país; por ello, han sido consagrados tanto en instrumentos regionales como nacionales, entre ellos la Convención Americana de los Derechos Humanos y la propia Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

La CDHDF reiteró finalmente  su compromiso con el ejercicio pleno del derecho a la libertad de expresión así como los derechos de las audiencias y señala que  siempre se debe ponderar y priorizar los intereses colectivos de las audiencias por sobre cualquier interés que pueda atentar contra la vida democrática del país, por ello externa su preocupación ante la posible vulneración de derechos humanos de las personas dedicadas al ejercicio periodístico.