El ‘estrés no controlado’ acelera el envejecimiento, según estudios de varias universidades

El 8.2 de los pacientes atendidos en consulta externa en el país acuden por problemas de estrés.

 

Gozar de buena salud y apuntar a una larga vida están entre los principales propósitos de la mayoría de seres humanos. A partir de esa idea, hay quienes se toman en serio el ejercicio físico y a la buena alimentación. De esta manera buscan retrasar los efectos del envejecimiento. Sin embargo, muchas veces esto no es suficiente; hay quienes sostienen que la salud mental puede llegar a ser incluso más importante que la física.

Un estudio, realizado por la Universidad de Valencia afirma que el ‘estrés no controlado’ acelera el envejecimiento. La investigación aclara que no se trata de una enfermedad “porque es algo que le pasa a todo el mundo y no se puede curar”, pero es posible retrasar sus efectos. Aunque existe una base genética para llegar a una edad muy avanzada, hay un factor que puede modificarse para hacerlo en las mejores condiciones: el estilo de vida.

Esta investigación se complementa con los avances realizados en el Laboratorio de Neuroendocrinología de la Universidad de California en donde han logrado demostrar que una acumulación de situaciones estresantes es capaz de agregar muchos años más al ADN de una persona.

Los científicos encontraron que las células de la sangre de mujeres que habían pasado la mayor parte de sus vidas cuidando de un hijo con discapacidad tenían, genéticamente hablando, una década más de edad que las mismas células de aquellas madres que llevaban menos tiempo en la misma difícil tarea.

  1. Olvídate de la clásica frase “ya estoy viejo”. Siempre tienes la oportunidad de aprender nuevas cosas. Establécete metas a corto plazo y trabaja para hacerlas realidad.
  2. Acaba con los malos hábitos: Mucho alcohol, los cigarros o la cafeína puede incrementar el estrés.
  3. Duerme lo suficiente: De seis a ocho horas son las recomendadas para dormir cada noche. Si no puedes dormir puede ser ocasionado por estrés, ansiedad o depresión.
  4. Rodéate de agua. Estar cerca del agua tiene un efecto tranquilizador. Ya sea un lago, una cascada, el océano o incluso la lluvia. El agua genera los “iones negativos” que te ayudan a aliviar el estrés y a mejorar tu humor.
  5. Busca ayuda. No tengas miedo de buscar ayuda profesional. Mientras más rápido trates el problema, más rápido podrás recuperarte.