Generan investigadores israelíes y alemanes  células hepáticas para efectivizar tratamientos médicos

  • Esta tecnología permitirá a miles de laboratorios estudiar la enfermedad de hígado graso, hepatitis viral, la toxicidad e interacción de los  fármacos y el cáncer de hígado a una fracción del costo actual
  • Puede haberse encontrado la fuente de células perfectas para el proyecto del hígado bioartificial: Nature Biotechnology
Células del hígado vistas a través de un microscopio

Células del hígado vistas a través de un microscopio

Dirigidos por un equipo de la Universidad Hebrea de Jerusalem un equipo de investigadores internacionales cultivó en laboratorio  un grupo de células altamente funcionales del hígado humano.

Este logro propiciaría el avance de una variedad de descubrimientos y aplicaciones – desde el estudio de la toxicidad de un fármaco a la creación de un hígado bioartificial de apoyo  para los pacientes que esperan un trasplante.

Sobre estos trabajos el profesor Yaakov Nahmias, autor y director del Centro Alexander Grass de Bioingeniería expresó “Este es el santo grial de la investigación del hígado”.

El profesor Nahmias se asoció con prominentes científicos alemanes en Upcyte tecnologías GmbH (antes Medicyte) para desarrollar un nuevo enfoque que multiplique rápidamente el número de células hepáticas humanas en el laboratorio sin perder su función metabólica única.

“Nuestra tecnología permitirá a miles de laboratorios estudiar la enfermedad de hígado graso, hepatitis viral, la toxicidad de los  fármacos y el cáncer de hígado a una fracción del costo actual”, señaló Nahmias y manifestó que las modificaciones genéticas imposibilitan el uso de los hepatocitos para el trasplante, pero puede haberse encontrado la fuente de células perfectas para el proyecto de hígado bioartificial.

Las células del hígado representan diferentes antecedentes genéticos para el desarrollo científico, clínico y farmacéutico.

Yaakov Nahmias, autor y director del Centro Alexander Grass de Bioingeniería

Yaakov Nahmias, autor y director del Centro Alexander Grass de Bioingeniería

La nueva investigación,  calificada por los expertos en enfermedades hepáticas un “gran avance”, aparece en el último número de la prestigiosa revista Nature Biotechnology.

El hígado es el órgano interno más grande del cuerpo humano, que actúa como el motor principal del metabolismo. Los hepatocitos humanos – células que componen el 85 % del hígado – se utilizan habitualmente por la industria farmacéutica para el estudio de hepatotoxicidad, el despacho de medicamentos y las interacciones fármaco-fármaco.

También tienen aplicaciones clínicas en terapia celular para corregir defectos genéticos, revertir la cirrosis o apoyar a los pacientes con un dispositivo hepático auxiliar.

Desafortunadamente, mientras que el hígado humano puede regenerarse rápidamente en los tejidos vivos, esta capacidad de proliferar se pierde rápidamente cuando las células humanas se eliminan del cuerpo. Hasta ahora, los intentos de multiplicar los hepatocitos humanos en el laboratorio resultó en células cancerosas inmortalizadas con poca función metabólica.

La escasa oferta de hepatocitos humanos y esta incapacidad de ampliar sin perder la función es un obstáculo importante para el desarrollo científico,clínico y farmacéutico.

El método, que se describe como el “proceso de Upcyte” permite expandir los hepatocitos humanos, dando lugar a un cuatrillón de células de cada aislamiento del hígado, en comparación con sólo unos miles de millones de células que se pueden aislar a partir de un órgano sano.

“El enfoque es revolucionario”, dijo el doctor Joris Braspenning, quien dirigió el grupo alemán. “Su fuerza reside en nuestra capacidad para generar células hepáticas de múltiples donantes, lo que permite el estudio de la variabilidad patiento-paciente y la toxicidad idiosincrásica”, agregó.

La biblioteca de la proliferación de hepatocitos se comercializó recientemente por tecnologías Upcyte GmbH de Hamburgo;  por ello Yissum, el departamiento de Investigación y Desarrollo de la Universidad Hebrea de Jerusalem y la empresa alemana presentaron una solicitud conjunta de patentes a principios de este año y están buscando activamente inversiones para comercializar las células hepáticas y que éstas puedan llegar a los laboratorios, hospitales y  pacientes que las requieran.